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Estas son las ‘apps’ que han ayudado a los niños a hacer los deberes durante el confinamiento

A pocas semanas de terminar el curso escolar, las aplicaciones educativas que más se han descargado profesores y familias se mantendrán en la nueva normalidad

aplicaciones educativas niños
Una niña busca un 'app' en su tableta. Unsplash

Desde que colegios e institutos cerraron sus puertas como medida de prevención, niños, profesores y padres hemos tenido que familiarizarnos y adaptarnos, cada uno a su manera (y nivel), a las nuevas tecnologías. Nos hemos especializado en las clases en remoto, en una suerte de improvisado homeschooling. Para esta tarea maratoniana, las apps y plataformas educativas han sido las grandes aliadas. Son las herramientas que hemos tenido más a mano en un momento de urgencia y nos han valido para que nuestros hijos aprendan, estudien, hagan deberes, se entretengan y lleguen al final de este año escolar tan peculiar, que acaba dentro de unas semanas. Además, han salvado los ratos muertos, de aburrimiento, euforia o pataleta, mientras los padres hacíamos lo nuestro terminando nuestras tareas laborales y domésticas.

Tecnología en el aula, ¿sí o no? Antes de la pandemia, este era el gran debate. Escuelas privadas de Silicon Valley, la meca del mundo tecnológico, apostaban por dejar de utilizar pantallas en el centro escolar y en Francia se prohibía el uso de móviles durante el horario de clases, para evitar la distracción y el ciberbullying. No obstante, el confinamiento nos ha obligado a relativizar y ser más flexibles con el tiempo y horarios de uso de los dispositivos de nuestros niños. Más de 8 millones de alumnos matriculados en España, en centros de educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato y formación profesional, los mismos que, en mayor o menor medida, han tenido que conectarse para “asistir” a sus clases.

Las aplicaciones ya eran populares antes del confinamiento, pero hoy se han hecho imprescindibles. Han irrumpido en nuestros hogares para transformarlos en guarderías y escuelas, o simplemente, espacios de divertimento. Según el estudio “Apps y nativos digitales: la nueva normalidad”, de Qustodio, tras la primera semana de estar en casa, la actividad online de los chicos de entre 4 y 15 años ya se había disparado en un 180%. Del informe también se extrae que los menores españoles son los que más tiempo dedican a las aplicaciones educativas (15 minutos diarios). Pero esta permanencia se antoja insignificante comparada con el que pasan conectados a redes sociales (103 minutos) y a videojuegos (81).

El arte de aprender en casa

Las apps educativas son una herramienta más de nuevas formas de aprender. Pero no se trata de trasvasar el contenido de una sesión presencial a una virtual. “La clase online -afirma Enrique Dans, profesor de Innovación y Tecnología, divulgador y blogger- requiere una metodología diferente. El profesor tiene que explicar su asignatura en un entorno nuevo. Por eso, una clase presencial se prepara; una online, se produce”. Esto quiere decir que deberá elegir las apps más atractivas y variadas, “incluyendo vídeos, ejercicios activos, promover que el alumno intervenga, haga una presentación o que vea a un invitado que se conecte a la clase. Esto no quiere decir que el profesor ya no sea necesario. Detrás de las apps hay una investigación rigurosa, con expertos en pedagogía diseñando cómo debe ser la explicación. Pero el profesor integra el marco conceptual, explicando los temas más complejos y reforzándolos con las apps”.

Las clases virtuales les han quedado grandes, por no decir enormes, a muchos profesores. Nuria Vallejo, pedagoga especializada en e-learning, sostiene que “durante años se viene trabajando en la formación del personal docente en TICS aplicadas al aula, pero algunos no se habían animado aún a ponerla en práctica. Ahora, se han visto sobrepasados. Pero la gran mayoría ya tenía muchas destrezas y habilidades entrenadas en TICS, con lo que han saboreado con mayor placer, lo que les ha llevado a dedicar muchísimas más horas de trabajo”. Es el caso de Esther Díez, profesora de Lengua y Teatro de Eso, Bachillerato y FPB, que se reconoce “reacia a que nos invada la tecnología. No obstante, he aprendido a que se puede combinar la parte presencial con la digital”. Para ella, este período ha sido “duro, pero no tan difícil, porque previamente ya incorporaba algunos recursos digitales a mis clases. Una vez que usé Zoom para ver las caras de mis alumnos, me serené. Así mismo, rescato cosas positivas, porque he descubierto apps que voy a incorporar cuando vuelva a hacer mis clases presenciales”.

Las apps favoritas

El estudio Qustodio ha comparado el uso de apps educativas antes y durante de la Covid-19. Google Classroom ocupa el primer puesto como herramienta educativa con un crecimiento del 91%, situándose muy cerca de Show My Homework, líder en el Reino Unido. Este servicio del gigante de Google llegó como innovación educativa hace más de seis años, pero en el confinamiento se ha convertido en una necesidad. Teams, de Microsoft, es otra de las aplicaciones que se están utilizando desde los centros escolares para gestionar recursos y comunicarse con los alumnos, corregir trabajos, explicar dudas y realizar clases virtuales a través de videollamadas, con aplicaciones de comunicación como Skype, WhatsApp y la novedosa Zoom, tan conocida como utilizada por todos. A estas se suma la recientemente estrenada Google Meet, una versión que sustituirá a Hangouts. Además:

El fenómeno de Tik Tok también para aprender

Nuria Vallejo opina que “cada día irrumpen nuevas apps educativas, pero ahora el desafío es que los educadores nos adaptemos a las que tienen cautivados a nuestros chavales, por ejemplo, aportando contenido educativo en Instagram o Tik tok”. Esta es hoy la aplicación más popular, sobre todo, entre los más jóvenes. Con 500 millones de usuarios, ya ha desbancando como favorita a Instagram, y casi igualado en tiempo dedicado a YouTube (71 vs 75 minutos), según Qustodio. La razón del éxito: “vídeos cortos, pocas restricciones de privacidad y que ha cubierto un espacio en el que vemos participar a padres e hijos juntos, en el entorno del móvil”. A simple vista parece difícil pensar en estas apps como soportes educativos, pero ya hay algunos profesores que demuestran que es posible. Francisco Pajuelo, profesor de Historia y Geografía sube sus vídeos teatralizados tanto en Instagram (@sociales_xxi) como en Tik Tok (@el_de_sociales). En esta última red, Carlos Maxi (@aprende.mates) ya cuenta con 140.000 seguidores por cumplir su reto: explicar matemáticas en vídeos de menos de un minuto.

1. Duolingo. Para aprender idiomas, de una manera fácil e intuitiva, para grandes y pequeños. Refuerza el vocabulario y la pronunciación. Se trata de una de las que ocupa los primeros puestos en el ránking de Qustodio.

2. Photomath. También en el podio del ránking, está diseñada para resolver problemas matemáticos al instante, a través de una imagen escaneada con el móvil del usuario.

3. Smartick. Método online de aprendizaje de matemáticas para niños de 4 a 14 años, creado por dos emprendedores españoles. Consiste en sesiones de 15 minutos, con ejercicios y juegos de cálculo mental, pensamiento lógico e incluso comprensión lectora.

4. Smile & Learn. Juegos, vídeos y cuentos interactivos en una aplicación que contiene más de 5.000 actividades educativas con las que poner a prueba los conocimientos generales de niños de 3 a 12 años.

5. Writing Wizard. Una app ideal para niños de entre 4 y 7 años, que hacen sus primeros pinitos en la lectoescritura. Con dibujos y efectos audiovisuales.

6. Kahoot. Muy divertida, para contenidos de cualquier tipo, relacionados con el colegio, la familia, el ocio. Permite crear un juego tipo quiz, a modo de Trivial.

7. Quizlet. “Conviértete en el maestro favorito de tus hijos en casa”. Así recibe a los usuarios esta app, pensada como concurso en el que se pueden preguntar los contenidos que se quieran.

8. ThatQuiz. Una buena herramienta que han usado los profesores durante este confinamiento, ya que permite hacer exámenes, corregirlos inmediatamente, ver las notas, conocer el error más habitual o la pregunta que no se ha entendido bien.

9. Padlet. Una app para gestionar y colaborar el trabajo del alumno y el colectivo, el calendario, la previsión de la semana, subir vídeos, grabar audios, cargar documentos o escribir mensajes. Para tener ese corcho al que clavar los recordatorios con chinchetas.

El futuro de estas apps en la nueva normalidad

De todas las aplicaciones que se han (re)descubierto en estos meses, muchas van a “quedarse” en el próximo curso. “La tecnología contribuirá porque nos va a humanizar más: por un lado, reforzará las capacidades de comunicación, y, por otro, permitirá la individualización”, dice Dans, quien asegura que “será posible estar en casa, si el niño está enfermo, y poder seguir participando en el proceso educativo. Para ello, los colegios se tienen que dotar de infraestructura”. Para Díez “algunos considerarán que esta época será un empujón para incorporar apps a las clases, para motivar a los alumnos. Lo ideal será combinar lo bueno de la clase presencial y los recursos digitales”. Algo parecido opina Vallejo, quien sostiene que “la tecnología ha irrumpido por necesidad y todos los sectores están descubriendo sus bondades en estos momentos difíciles. Seguro que, a partir de ahora, toman un papel aún más relevante en los procesos de enseñanza y aprendizaje”.

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