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Por la memoria de Miguel Hernández

El alcalde de Madrid ha retirado del memorial del cementerio de La Almudena los versos del poeta muerto en la cárcel, víctima de la represión franquista, Miguel Hernández. A muchos su decisión nos ha dolido como el pelotazo del alcalde a un pequeño inocente. La dignidad del poeta hizo que, por no renegar de sus ideas, muriera entre rejas de pena, enfermedad y miseria. De esas preciosas e íntegras nanas que le escribió a su hijo desde su injusto cautiverio, las Nanas de la cebolla, estos versos tristes y esperanzados: “Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre”. Desde las redes sociales nos hemos rebelado contra ese indigno pelotazo a ese niño alentado a la risa y por la memoria de ese poeta triste.

José Antonio Martínez. Madrid

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