La mujer que lleva tres años a la sombra de Emmanuel Macron

Soazig de la Moissonniere es la discreta fotógrafa que retrata al presidente francés en su faceta más personal e íntima

La fotógrafa de Emmanuel Macron, Soazig de la Moissonniere, en París, en 2017.
La fotógrafa de Emmanuel Macron, Soazig de la Moissonniere, en París, en 2017.Charles Platiau (REUTERS)
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Solo lleva tres años detrás de él, pero puede considerarse una de las mujeres que mejor conoce a Emmanuel Macron. Soazig de la Moissonniere, de 38 años, es desde 2016 la persona que sigue y persigue al presidente francés siempre con una cámara fotográfica en mano, como si de su sombra se tratase.

Fue la fotógrafa de François Bayrou, candidato centrista en las elecciones presidenciales francesas en 2012 y, cuatro años después, se fijó en ella el equipo de Macron. En septiembre de 2016 se convirtió en la fotógrafa oficial de Emmanuel Macron, cuyos carteles de campaña produjo, y en mayo de 2017 se unió definitivamente al palacio del Elíseo.

Su pasión por la fotografía llegó después de haber estudiado teatro y convertirse en directora de este arte. Sin embargo, su deseo de mirar más allá y de centrarse en las expresiones de la gente de la calle la llevó a estudiar en EFET, la escuela superior de audiovisuales y fotografía de París, según cuenta de sí misma en su página web. En su álbum profesional aparecen seres anónimos, gente corriente en sus trabajos, en los transportes públicos, de quienes se fija en sus miradas, sus sonrisas, sus gestos. Fue así como se forjó en este oficio. Siempre de manera independiente, pasó a retratar a activistas y portavoces de grandes grupos que le adentraron en las esferas sociales y en la política y su trabajo se publicó en importantes medios como Le Figaro, Le Point, Le Monde y Paris Match.

Los que la conocen bien dicen que Moissonniere es una persona que se expresa a través de sus fotografías, pero es muy tímida en el cara a cara. El pasado viernes 13 de diciembre decidió salir de su zona de confort y concedió a sus seguidores de Instagram —plataforma donde publica libremente todas sus fotografías— que le preguntaran lo que quisieran. En el cuestionario admitió que nunca se aburre en su trabajo, pues es “desafiante”. “Es una gran experiencia. Obtengo mucho de reuniones, viajes, alegría, dolor…y siempre tengo el deseo de renovarme”, contó en sus respuestas.

Ha retratado al presidente en actos públicos, en viajes oficiales, en el Elíseo o durante la campaña política. Pero sus imágenes van más allá. Buscando siempre un ángulo diferente que busca humanizar a su protagonista. Moissoniere ha captado a Macron en sus facetas más íntimas y cotidianas. Aparece con otros líderes mundiales como Donald Trump o Angela Merkel, en su despacho, fotografiándose con ciudadanos, en el avión presidencial, con su esposa Brigitte Macron, celebrando su cumpleaños junto al resto de su equipo, siguiendo las noticias deportivas, en sus momentos en solitario o paseando con su perro Nemo o algunos de los encuentros con personalidades como Angelina Jolie o la reina Isabel II. “¿Cómo fotografías esa intimidad?”, le pregunta un usuario de Instagram. Para Soazig de la Moissoniere el secreto reside en la discreción. “He sido [Emmanuel Macron] durante casi cuatro años. Tengo cámaras silenciosas y, con el tiempo, creo que él ya se ha acostumbrado a mi presencia”.

Preguntada sobre el momento más difícil de captar con la cámara, Moissonniere lo tuvo claro: “El más difícil técnicamente fue mi primera cumbre del G7 (yo no había estado nunca); el más difícil emocionalmente fueron los homenajes en Bataclán [en recuerdo de las víctimas del atentado en la sala de conciertos parisina]; y el más difícil personalmente fue mi primer viaje después de la muerte de mi madre”.

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