Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Andrés de Inglaterra y otros escándalos en las casas reales

Lorenzo de Bélgica, Bernardo de Holanda, Iñaki Urdangarin y Sarah Ferguson también se han visto involucrados en asuntos turbios, que han llevado a algunos de ellos ante los tribunales

andres de inglaterra
Iñaki Urdangarin, Andrés de Inglaterra y Lorenzo de Bélgica. EUROPA PRESS/AP/GTRESONLINE

Andrés de Inglaterra ha sido el último miembro de una casa real europea en verse involucrado en un escándalo, pero no el primero. Las familias reales de Bélgica, Holanda y España se han visto envueltas en la polémica por culpa de algunos miembros que se beneficiaron de su condición para lucrarse. Lorenzo de Bélgica, hermano del actual rey de los belgas, Felipe, en 2007 se convirtió en el primer miembro de esa familia real en declarar como testigo en un juicio por un caso millonario de desvío de fondos. El príncipe admitió que estaba al corriente de que los 175.000 euros con los que su consejero personal, el coronel Noël Vaessen, le ayudó a decorar y mantener su mansión, procedían de la Marina, pero aseguró desconocer su origen fraudulento.

El hijo de Alberto y Paola declaró ante el Tribunal Correccional de Hasselt en el que se juzgaba a 12 empresarios y altos oficiales por supuestas facturas falsas y desvío de fondos. Laurent aseguró que en los años noventa no tenía suficientes ingresos para mantener la gran casa que sus padres le habían regalado. Desde ese día la presencia del príncipe en la vida oficial fue menor e incluso estuvo apartado de ella ya que a este problema judicial se unieron otros escándalos personales. El príncipe rara vez participa ya en la vida de palacio, y cuando lo hace crea polémica: el pasado julio acudió a la celebración del Día Nacional de Bélgica y se pasó parte del desfile hablando por el móvil.

Bernardo de Holanda, fallecido en 2004 y abuelo de Guillermo, el actual rey, fue descubierto aceptando un millón de dólares (817.000 euros) en 1976 del fabricante de aviones Lockheed por mediar en la venta de aparatos al Gobierno. Cuatro años después de su muerte, se supo que hizo lo mismo con otra compañía aeronáutica de Estados Unidos: Northrop. Lo contó la periodista Anet Bleich, del De Volkskrant; el episodio hizo peligrar el futuro de la monarquía holandesa, pero el entonces primer ministro, el socialdemócrata Joop den Uyl, lo evitó al ocultar al Parlamento el informe con los 750.000 dólares (612.800 euros) conseguidos de ese modo por Bernardo de la aeronáutica Northrop. La antigua reina Juliana había amenazado con abdicar si su marido era procesado por culpa del dinero de Lockheed. Bernardo admitió su culpa sobre Lockheed y dimitió de todos sus cargos en agosto de 1976. Su muerte le evitó hablar del otro fraude.

El príncipe Andrés de Inglaterra entrevistado con Emily Maitlis, periodista de la BBC. En vídeo, algunos fragmentos de la entrevista. vídeo: Reuters

Y en España, Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe, cumple una condena en la cárcel de Brieva (Ávila) de cinco años y diez meses de prisión por prevaricación, malversación, tráfico de influencias, fraude y dos delitos fiscales derivados de su participación en el caso Nóos. Los magistrados consideraron probado que el marido de la infanta Cristina se valió de su “situación de privilegio” como “consecuencia de su matrimonio con una hija de quien era entonces jefe del Estado” para obtener en 2005 y 2006 contratos a favor del Instituto Nóos por parte del Gobierno balear. Respecto a la infanta, el Supremo la consideró partícipe a título lucrativo en los delitos de malversación de caudales públicos y de fraude a la Administración cometidos por su marido, lo que ascendía a 136.950 euros. La hija del rey Juan Carlos se sentó en el banquillo y se convirtió en el primer miembro de la familia real que lo hacía.

Andrés, el segundo hijo varón de Isabel II de Inglaterra, antes de verse involucrado en el escándalo del pedófilo Jeffrey Epstein, vendió con polémica en 2008 su mansión campestre a un magnate de Kazajistán por 19 millones de euros. El empresario Kenes Rakishev, yerno de un ex primer ministro de la antigua república soviética, pagó casi cuatro millones por encima del precio de salida. En Buckingham se quiso quitar hierro a las acusaciones de que el príncipe explotó su condición de embajador del comercio británico para desprenderse de una casa que llevaba cinco años en el mercado.

Poco después, en 2010, su exesposa Sarah Ferguson fue filmada por el por News of the World vendiendo favores de su exmarido, el príncipe Andrés, a cambio de una fuerte suma de dinero. "Usted cuide de mí y él cuidará de usted", aseguraba en la grabación la duquesa de York al periodista que se hizo pasar por un acaudalado hombre de negocios para tenderle la trampa. Medio millón de libras (574.000 euros) fue el precio fijado por la duquesa de York para poner en contacto a su interlocutor con el tercer hijo de la reina Isabel II, quien desde hacía una década ejercía como representante especial del Reino Unido en el área de comercio e inversiones.

Las palabras de Sarah Ferguson sugerían que el príncipe sí estaba al tanto, tal como recoge el vídeo difundido en la web de News of the World: "500.000 libras cuando pueda... abren muchas puertas", asegura la duquesa. "¿El príncipe Andrés?", inquiere el reportero, a lo que ella responde afirmativamente antes de sellar el acuerdo con un apretón de manos. El encuentro con el periodista disfrazado se produjo en un apartamento del barrio londinense de Mayfair, que siguió a una primera cita en Nueva York donde la duquesa intentó, sin éxito, que el supuesto empresario firmara un acuerdo de confidencialidad. Aun así, Ferguson siguió adelante con la operación, cuyos pormenores fueron grabados por las cámaras: "Le abrirá todos los canales que necesite, cualquier puerta, una vez le presente a Andrés".

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >