Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Raquel Perera veranea en Ibiza mientras Alejandro Sanz prepara su gira americana

El cantante y su exesposa presumen de su buena relación en las redes sociales, aunque todavía tienen que dirimir su ingente patrimonio

Raquel Perera
Raquel Perera, en una boda en Mallorca, en julio.

En el que es su primer verano como recién separados, Raquel Perera y Alejandro Sanz están viviendo estos meses estivales de manera muy diferente. Mientras que el cantante prepara su gira americana —a partir de mediados de agosto viajará a Estados Unidos y luego a México—, la psicóloga, por su parte, está disfrutando de unos días de desconexión y tranquilidad en Ibiza. Allí se ha ido junto a los dos hijos que comparte con el artista, Dylan y Alma, de ocho y cinco años, respectivamente, y a los que considera su refugio. “El secreto de una caricia”, ha escrito Perera en Instagram junto a una imagen de sus pequeños en blanco y negro a la orilla del mar. “Muero de amor”, ha contestado Alejandro Sanz, demostrando una vez más la buena relación que mantienen ambos tras más de una década juntos y siete años de matrimonio.

Además de sus hijos, Perera también está disfrutando de estos días junto a su gran amiga Elena Tablada y su hija Ella, fruto de su relación con David Bisbal, con quien actualmente mantiene un contencioso por la exposición que Tablada hace de la pequeña en las redes sociales. La empresaria y la diseñadora son íntimas desde hace muchos años. De hecho, Raquel fue una de las damas de honor de Elena en su boda religiosa con Javier Ungría, celebrada el pasado diciembre en La Habana, y Tablada también asistió al enlace entre Perera y Sanz en 2012.

Raquel Perera siempre se ha mantenido en un discreto segundo plano en la vida pública del cantante. Estudió Psicología y se especializó en Comunicación y Marketing y conoció al cantante trabajando como su asistente personal, una actividad que dejó después de casarse. Pese a la buena sintonía que ambos se siguen profesando en sus redes sociales, falta por conocer aún cómo van a dirimir su patrimonio. Además de la madre de dos de sus hijos, Perera es quien llevaba las riendas de los negocios de ambos. Desde 2017, es la presidenta del consejo de Gazul Producciones, la sociedad limitada que gestiona los negocios de Sanz y de la que también es apoderada, es decir, puede tomar decisiones en nombre de la misma.

La empresa se dedica a las artes escénicas, a “la producción, programación, diseño, estudio y preparación de actuaciones musicales” o a “la edición y distribución de publicaciones especializadas relacionadas con la música ligera”, como puede leerse en sus últimas cuentas públicas, de 2015. Pero no solo eso: también está destinada a la “importación y distribución de todo tipo de artículos y productos alimenticios e industriales” y a “la compra, venta, arrendamiento, construcción, promoción, incluso rehabilitación, de toda clase de inmuebles”. Música, distribución e inmobiliarias. Tres patas del negocio de la familia Sánchez-Perera que, tras disolverse el matrimonio, queda por ver cómo y quién lo va a gestionar.

A esta situación con su exesposa, Alejandro Sanz tiene por delante otro enfrentamiento con Rosa Lagarrige, la que fue su representante durante 25 años y con la que rompió su relación laboral en 2016. Lagarrigue reclama al cantante nueve millones de euros por un supuesto incumplimiento de contrato. Los dos se vieron las caras a finales de julio en los juzgados de Madrid, donde acudieron junto a sus abogados y el juicio quedó visto para sentencia cuyo fallo se espera para otoño.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >