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Una vida mejor por dos cabras

Una vida mejor por dos cabras

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La cooperación española en Senegal trabaja en la región norte para reducir la elevada inseguridad alimentaria en la zona. También se apoya a las mujeres, la juventud y la cultura del país. Estos son algunos de los proyectos para lograrlo

  • Khadi Sugu vive en Taganit, una pequeña aldea en el departamento de Podor, en el norte de Senegal, epicentro de la desnutrición infantil. Ella tiene a una decena de niños a su cargo, los suyos y los hijos de la fallecida primera esposa de su marido, y subsisten de lo que da la media hectárea de tierra en la que cultivan arroz y cebolla. Desde julio de 2018 sabe que es menos probable que sus pequeños pasen hambre aunque no llueva y no haya buena cosecha. Fue cuando recibió dos cabras de la cooperación española.
    1Khadi Sugu vive en Taganit, una pequeña aldea en el departamento de Podor, en el norte de Senegal, epicentro de la desnutrición infantil. Ella tiene a una decena de niños a su cargo, los suyos y los hijos de la fallecida primera esposa de su marido, y subsisten de lo que da la media hectárea de tierra en la que cultivan arroz y cebolla. Desde julio de 2018 sabe que es menos probable que sus pequeños pasen hambre aunque no llueva y no haya buena cosecha. Fue cuando recibió dos cabras de la cooperación española.
  • Sugu ha sido una de las beneficiarias del proyecto Yellitaare, una iniciativa para mejorar la respuesta de las comunidades a las crisis alimentarias que cuenta con una financiación de ocho millones del Fondo Fiduciario de la Unión Europea y un millón más de la Cooperación Española. En la práctica, para las familias de Taganit y otros pueblos de Podor, esos fondos se han traducido en cabras.
    2Sugu ha sido una de las beneficiarias del proyecto Yellitaare, una iniciativa para mejorar la respuesta de las comunidades a las crisis alimentarias que cuenta con una financiación de ocho millones del Fondo Fiduciario de la Unión Europea y un millón más de la Cooperación Española. En la práctica, para las familias de Taganit y otros pueblos de Podor, esos fondos se han traducido en cabras.
  • "Estoy muy contenta porque es importante que mis hijos puedan comer. En la estación seca a veces no tenemos nada con qué alimentarnos. Solo galletas y mijo. Ahora, con las cabras puedo darles leche", detalla Sugu.
    3"Estoy muy contenta porque es importante que mis hijos puedan comer. En la estación seca a veces no tenemos nada con qué alimentarnos. Solo galletas y mijo. Ahora, con las cabras puedo darles leche", detalla Sugu.
  • Sugu cuida bien de sus cabras para que estén sanas y críen. Cada mañana, después de haber preparado el desayuno y mandado a los niños al colegio, da agua a los animales y los deja salir del cercado en el que duermen. Ha hecho bien su labor. Una de sus cabras ya ha tenido una cría. La idea de los líderes locales que gestionan el proyecto es que cuando nazca una segunda, entregársela a otra familia que no haya sido receptora de esta ayuda. Así, todos los vecinos se beneficiarán.
    4Sugu cuida bien de sus cabras para que estén sanas y críen. Cada mañana, después de haber preparado el desayuno y mandado a los niños al colegio, da agua a los animales y los deja salir del cercado en el que duermen. Ha hecho bien su labor. Una de sus cabras ya ha tenido una cría. La idea de los líderes locales que gestionan el proyecto es que cuando nazca una segunda, entregársela a otra familia que no haya sido receptora de esta ayuda. Así, todos los vecinos se beneficiarán.
  • Una de las organizaciones presentes en Senegal es Acción Contra el Hambre. En la ciudad de Podor, en la región del Saint Louis, también luchan contra la desnutrición a la par que trabajan en aumentar la autonomía de las mujeres. Un enfoque de género que forma parte de la estrategia de la cooperación española. En este sentido, han apoyado la instalación de una nueva planta procesadora de harina fortificada —con nutrientes específicos para prevenir la desnutrición infantil— liderada por mujeres.
    5Una de las organizaciones presentes en Senegal es Acción Contra el Hambre. En la ciudad de Podor, en la región del Saint Louis, también luchan contra la desnutrición a la par que trabajan en aumentar la autonomía de las mujeres. Un enfoque de género que forma parte de la estrategia de la cooperación española. En este sentido, han apoyado la instalación de una nueva planta procesadora de harina fortificada —con nutrientes específicos para prevenir la desnutrición infantil— liderada por mujeres.
  • Gracias a este proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (Aecid), las mujeres que ya producían 20 kilogramos al día harina mejorada, ahora son capaces de elaborar 400 kilogramos diarios de una harina con más nutrientes. “Es importante porque no cura la desnutrición, la previene”, enfatiza Rouguiatou Mar, presidenta de la fábrica, mientras muestra las instalaciones. De momento, venden el producto a petición a la propia Acción Contra el Hambre y el hospital de Podor.
    6Gracias a este proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (Aecid), las mujeres que ya producían 20 kilogramos al día harina mejorada, ahora son capaces de elaborar 400 kilogramos diarios de una harina con más nutrientes. “Es importante porque no cura la desnutrición, la previene”, enfatiza Rouguiatou Mar, presidenta de la fábrica, mientras muestra las instalaciones. De momento, venden el producto a petición a la propia Acción Contra el Hambre y el hospital de Podor.
  • Con el incremento de la producción también han subido los salarios de las 10 mujeres que forman parte de lo que llaman "grupo de interés económico" y los siete hombres que emplean para el manejo de las máquinas. Dos de ellas se encargan una de la gestión y otra de la formación, el resto realizan los trabajos manuales. Cada una cobra 2.000 francos al día (unos tres euros), de los que 1.500 son para ellas y otros 500 para un fondo común con el que pagan las comidas para todas en la fábrica.
    7Con el incremento de la producción también han subido los salarios de las 10 mujeres que forman parte de lo que llaman "grupo de interés económico" y los siete hombres que emplean para el manejo de las máquinas. Dos de ellas se encargan una de la gestión y otra de la formación, el resto realizan los trabajos manuales. Cada una cobra 2.000 francos al día (unos tres euros), de los que 1.500 son para ellas y otros 500 para un fondo común con el que pagan las comidas para todas en la fábrica.
  • Unos 1.300 kilómetros de mar separan las Islas Canarias de Saint Louis, la ciudad costera más al norte de Senegal. Una distancia que, para el actual embajador de España en el país africano, Alberto Virella, convierte a ambos países en "vecinos". Lo que marca las relaciones. "La estabilidad y la prosperidad de un vecino tienen un impacto para nosotros", explica el diplomático.
    8Unos 1.300 kilómetros de mar separan las Islas Canarias de Saint Louis, la ciudad costera más al norte de Senegal. Una distancia que, para el actual embajador de España en el país africano, Alberto Virella, convierte a ambos países en "vecinos". Lo que marca las relaciones. "La estabilidad y la prosperidad de un vecino tienen un impacto para nosotros", explica el diplomático.
  • Saint Louis es una ciudad eminentemente pesquera, como la mayoría de las que hay en el litoral. Por eso, cuando Senegal fue calificado como prioritario para la cooperación española, muchos de los proyectos y los fondos se destinaban a apoyar a esta actividad.
    9Saint Louis es una ciudad eminentemente pesquera, como la mayoría de las que hay en el litoral. Por eso, cuando Senegal fue calificado como prioritario para la cooperación española, muchos de los proyectos y los fondos se destinaban a apoyar a esta actividad.
  • En el puerto de Saint Louis, las mujeres procesan el pescado que llega, en muchos casos, en condiciones de trabajo muy duras. "El problema de género es la emancipación económica. La senegalesa es una cultura patriarcal, pero una vez que las mujeres tienen capacidad financiera, son autónomas. En todos nuestros proyectos hay acciones para ir un poco más allá en este sentido. No solo con formación en derechos, sino que ellas puedan lograr la autosuficiencia", asegura Belén Revelles, coordinadora de la Aecid en Senegal.
    10En el puerto de Saint Louis, las mujeres procesan el pescado que llega, en muchos casos, en condiciones de trabajo muy duras. "El problema de género es la emancipación económica. La senegalesa es una cultura patriarcal, pero una vez que las mujeres tienen capacidad financiera, son autónomas. En todos nuestros proyectos hay acciones para ir un poco más allá en este sentido. No solo con formación en derechos, sino que ellas puedan lograr la autosuficiencia", asegura Belén Revelles, coordinadora de la Aecid en Senegal.
  • En 2017 —último dato consolidado—, España destinó casi 14 millones de euros en ayuda oficial al desarrollo a Senegal. Pese al progreso económico que ha experimentado en los últimos años con un crecimiento del PIB por encima del 6% desde 2014, el país está entre los menos adelantados del mundo, ocupa en el puesto 164 de 189 del Índice de Desarrollo Humano de la ONU, el salario medio es de 126,8 euros al mes (en España es de 1.929 brutos) y el cambio climático hace mella con sequías que dejan a cientos de miles de personas en situación de inseguridad alimentaria.
    11En 2017 —último dato consolidado—, España destinó casi 14 millones de euros en ayuda oficial al desarrollo a Senegal. Pese al progreso económico que ha experimentado en los últimos años con un crecimiento del PIB por encima del 6% desde 2014, el país está entre los menos adelantados del mundo, ocupa en el puesto 164 de 189 del Índice de Desarrollo Humano de la ONU, el salario medio es de 126,8 euros al mes (en España es de 1.929 brutos) y el cambio climático hace mella con sequías que dejan a cientos de miles de personas en situación de inseguridad alimentaria.
  • La formación es otro de los pilares de la cooperación. Se enseña jardinería, procesado de alimentos, técnicas comerciales, técnicas agropecuarias, conservación patrimonial... Para mujeres, y también para población joven, emigrantes potenciales, y los que han regresado tras una experiencia migratoria. En el Centro de Investigación y Documentación de Senegal (CDRS, por sus siglas en francés), situado en la ciudad de Saint Louis, se imparten muchos de esos cursos que financia España. Fatima Fall dirige este centro e insiste en el agradecimiento por el apoyo financiero y técnico que han recibido.
    12La formación es otro de los pilares de la cooperación. Se enseña jardinería, procesado de alimentos, técnicas comerciales, técnicas agropecuarias, conservación patrimonial... Para mujeres, y también para población joven, emigrantes potenciales, y los que han regresado tras una experiencia migratoria. En el Centro de Investigación y Documentación de Senegal (CDRS, por sus siglas en francés), situado en la ciudad de Saint Louis, se imparten muchos de esos cursos que financia España. Fatima Fall dirige este centro e insiste en el agradecimiento por el apoyo financiero y técnico que han recibido.
  • Gracias al apoyo de España, que financió la rehabilitación del CDRS, el centro conserva objetos y documentos que cuentan la historia de Senegal. Incluso si Francia devolviera a su origen los bienes que expolió durante la época colonial, en el CDRS están preparados para conservarlos. "Lo único que nos hará falta es personal", especifica la directora del lugar.
    13Gracias al apoyo de España, que financió la rehabilitación del CDRS, el centro conserva objetos y documentos que cuentan la historia de Senegal. Incluso si Francia devolviera a su origen los bienes que expolió durante la época colonial, en el CDRS están preparados para conservarlos. "Lo único que nos hará falta es personal", especifica la directora del lugar.
  • En el corto plazo, Fall trabaja en habilitar un centro de interpretación para el público en el CDRS. También con dinero español. "Queremos que la gente se vaya con historias que contar".
    14En el corto plazo, Fall trabaja en habilitar un centro de interpretación para el público en el CDRS. También con dinero español. "Queremos que la gente se vaya con historias que contar".