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Entre dos miedos

¿Podrían sancionarle a usted por ser adelantado por un coche que va a 210 kilómetros por hora y no llamar a la Guardia Civil? ¿O por callarse cuando ve actuar a un carterista? Tengo mis dudas, por eso las tengo también de la legitimidad de la medida propuesta en la Comunidad de Madrid para combatir el bullying: sancionar hasta con expulsión a los alumnos que no informen de los casos de acoso de los que tengan conocimiento. Es de ley sancionar a autores y a cómplices; pero, a los testigos... A bote pronto, se me ocurren dos grandes males que podrá traer esta medida: generar un clima inquisitorial en los centros y someter a alumnos de esos que no se meten con nadie a la presión entre dos miedos: el miedo al matón que puede tomarla con él y el miedo a la dirección que podrá sancionarle. Un sinvivir. Conductas tan abominables como el acoso deben combatirse, actuando con firmeza contra sus autores. Aquí es donde se ha fallado mucho en nuestra educación

Pablo López Gómez. Tres Cantos (Madrid)

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