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La revolución del 5G empieza en el quirófano

Las redes móviles de quinta generación facilitarán las intervenciones quirúrgicas remotas

Logo del 5G en el Mobile World Congress de 2018.
Logo del 5G en el Mobile World Congress de 2018. Getty Images

Una nueva revolución tecnológica está llamando a la puerta. Las redes 5G, la quinta generación de telefonía móvil, abren el camino hacia el desarrollo del Internet de las cosas, un modelo de interrelación que permitirá la comunicación entre los objetos. Quienes investigan las conexiones del big data, la inteligencia artificial y la robótica auguran cambios sociales y económicos aún más profundos de los que hace dos siglos trajo la industrialización. Todo irá mucho más acelerado. Porque la clave del éxito del 5G es la velocidad ultrarrápida de las conexiones y una drástica disminución de la latencia, de manera que el tiempo de respuesta de un dispositivo desde el momento en el que se le dé una orden es mínimo. El retardo será de un milisegundo, frente a los más de 10 que ofrece el 4G o los 200 de una reacción humana.

Reducir la latencia contribuirá a que el mundo (no necesariamente las personas) funcione de forma más inteligente (o sea, eficiente). Una sociedad hiperconectada favorecerá la circulación segura de los coches autónomos: los vehículos se podrán comunicar entre ellos a través de un enjambre de cámaras y radares y a la vez procesar la información al instante para evitar accidentes o hacer más fluido el tráfico. El 5G tendrá también un fuerte impacto en la generación de imágenes de ultraalta definición o en la cirugía remota. Hospitales como el Clínic de Barcelona han diseñado un programa piloto que conecta a los cirujanos con salas de operaciones ubicadas en lugares distantes. A decenas o a miles de kilómetros. El 5G puede saltar de un continente a otro en un tiempo récord. Algo que no hace mucho tiempo parecía ciencia ficción está a punto de convertirse en realidad. La presentación en sociedad de este espectacular avance se realizará a finales de febrero en la sede del Mobile y en la sala de operaciones Optimus del Clínic, uno de los quirófanos más avanzados del mundo, donde Vodafone ha desplegado la tecnología 5G.

Esta es solo una de las múltiples aplicaciones de las nuevas redes, llamadas a dar otra vuelta de tuerca a la manera en la que nos comunicamos. Pero, antes, la Unión Europea tendrá que fijar un estándar para todos los operadores y adjudicar nuevas frecuencias para esta panoplia de servicios. La tecnología no espera y EE UU y China avanzan a toda velocidad.

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