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Reconquista

La derecha y extrema derecha compite en reivindicar los valores que fueron fundacionales de la historiografía franquista

El líder de Vox, Santiago Abascal, en un vídeo de campaña.
El líder de Vox, Santiago Abascal, en un vídeo de campaña.

La derecha y la extrema derecha españolas han emprendido un programa de reconquista nacional. Realmente se trata de una reconquista al revés, de abajo arriba, de Granada a Asturias, de la modernidad a las antiguas argollas. Ambos partidos compiten en reivindicar los valores que fueron fundacionales de la historiografía franquista y aunque a Franco nadie lo nombra, su cadáver ya está fuera del sepulcro y anda paseándose por la calle disfrazado de cobrador del frac. Ha vuelto a sonar la vieja monserga, la unidad de la patria como destino, la familia tradicional amparada por un machismo militante, el nacional catolicismo, la tradición de la Semana Santa y la tauromaquia como cultura de una raza. Este relato, pese a ser una pura antigualla, viene adornado con un lenguaje belicoso, que atrae a muchos españoles cabreados. Ved ahí al líder de Vox a caballo por el campo andalusí con una pistola en la sobaquera, con su dialéctica sin complejos dispuesto a eso tan racial de plantar cara. Solo una pieza no encaja. Franco fue un africanista curricular que utilizó a los soldados musulmanes, creyentes en la palabra del Profeta, para asolar los campos de batalla republicanos y los llevó hasta Asturias, única tierra que nunca habían hollado durante la conquista. Después constituyó a la Guardia Mora durante décadas en la garante de su seguridad. Hoy la xenofobia de la extrema derecha ve moros por todas partes, no solo en la costa, como el enemigo a batir. Las alarmas han saltado. Los supervivientes progresistas se han apercibido de que es posible perder los logros sociales que costó tanto conseguir y por los que se pagó sufrimiento, represión y esfuerzo en una lucha formidable y, no obstante, mientras en el horizonte ya suenan los cascos de la derecha radical que viene a caballo, ahí tienes a la izquierda enredada disputándose una sardina.

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