Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Jamie Dornan no quiere ser solo el chico sexi de ‘50 sombras de Grey’

El protagonista de la famosa trilogía se muestra agradecido por el personaje que lo alzó a la fama, pero intenta alejarse de la vida de Hollywood

Jamie Dornan, durante la premiere de 'A Private War' en Londres, el pasado octubre. rn
Jamie Dornan, durante la premiere de 'A Private War' en Londres, el pasado octubre. CORDON PRESS

Christian Grey tuvo su final feliz con la gran boda y con Anastasia Steele entre sus brazos. Ahora ha llegado para Jamie Dornan el momento de dejar atrás el personaje que lo alzó a la fama y dar rienda suelta a sus aspiraciones como actor. Con el estreno de sus dos últimas películas: A Private War y Robin Hood, el irlandés de 36 años se aleja de 50 sombras de Grey para mostrar su lado más formal e intenso.   

En vista de su actual popularidad es difícil pensar que diez años atrás el actor se encontraba en Los Ángeles (California) junto a Eddie Redmayne tocando puertas para entrar en el mundo del cine. "Por lo general teníamos entre cuatro y cinco entrevistas al día, y fracasábamos entre cuatro y cinco veces al día", recuerda el intérprete acerca de sus primeros pasos en una entrevista con el diario británico The Times. Como modelo, Dornan no tuvo dificultad para entrar en las grandes ligas con marcas como Calvin Klein y Dior, pero como actor el irlandés asegura que sentía tener una "etiqueta" que le dificultaba entrar en la industria. "Creo que si te sacan fotografías como parte de tu trabajo hay uns especie de etiqueta que dice que no puedes ser actor", afirma.

Su gran lanzamiento llegó por fin en 2013 con la serie británica La Caza, en la que Dornan encarna a un asesino en serie. "Eso fue un antes y un después en mi carrera. Dio la vuelta todo", cuenta el intérprete. Pero su contratación no fue del todo sencilla. Allan Cubitt, el creador del proyecto, tuvo que pelear por él en contra de todas las personas que opinaban que el modelo no era el adecuado para el papel. "Y estaban en lo correcto al pensar eso", admite el irlandés. "No había hecho nada que justifique el que me dieran un papel casi protagonista". 

En cualquier caso, el papel de Paul Spector fue suyo y le dio el primer empujón a una carrera que encontraría la fama internacional con su participación en la trilogía de 50 sombras de Grey. "Sin 50 sombras... no hubiera hecho Anthropois, ni A private war. Estoy agradecido por ello aunque me pusieran a parir", revela.

Jamie Dornan y su esposa, Amelia Warner, en Londres el pasado mayo. ampliar foto
Jamie Dornan y su esposa, Amelia Warner, en Londres el pasado mayo. Cordon Press

Como admite el propio actor, en ese momento tuvo que enfrentarse a muchas críticas tras ser anunciado como el protagonista de una de las películas más esperadas del momento. Por un lado tenía a los seguidores de la trilogía, que opinaban que el exmodelo era aun muy desconocido en el ambiente hollywoodense para encarnar al grandioso Christian Grey; y por el otro, tenía a quienes pensaban que su participación en las películas terminarían por hacer de él una broma y no harían más que ponerle fin a su recién despegada carrera. Un futuro que el actor admite temía que se volviera realidad. "¡Claro que tenía miedo! Pero uno tiene que respaldarse a uno mismo y sacar lo mejor de cada situación". 

Sobre su imagen como sex symbol o casanova, él asegura que no hay nada más lejos de la realidad. "Es un alivio estar casado. Ese sentimiento de plenitud que te da, especialmente cuando empiezas a construir una familia. La idea de tener que ligar con otra chica... ¡Por Dios, ni para salvar a Irlanda! No podría hacerlo", cuenta con ironía. Dornan lleva cinco años casado con Amelia Warner, una compositora de música para series de televisión y películas. Juntos comparten dos hijas: Dulcie, de cinco años, y Elva, de dos, por quienes decidieron vivir lejos de los focos de Hollywood y asentarse en Cotswolds (Reino Unido). "Fue nuestra decisión no vivir cerca de la industria, porque eso no es toda nuestra vida, es solo trabajo. Es un trabajo increíble, que ha sido muy bueno conmigo y que amo, pero no lo quiero conmigo todo el tiempo", resalta. 

El actor cuenta que su vida en el sudoeste de Inglaterra es muy tranquila y que todo se enfoca en sus hijas. "Allí a nadie le importa [que sea una estrella]. Fue el cumpleaños de mi hija el otro día e invitamos a todos los niños de su clase con sus padres. No había una sola persona hablándome de mi carrera. Todos hablábamos de nuestros hijos", comenta. "Mi familia y mis amigos son mucho más importantes que mi trabajo. Todavía tengo el mismo grupo de amigos con los que crecí. A ellos no les interesa lo que hago, no creo que les impresione en absoluto" 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >