La defensa de Llarena
El Estado español ha contratado un bufete en Bélgica para la defensa del juez Llarena. La dirección técnica la va a realizar la Abogacía del Estado, es decir, el bufete belga va a tener un encargo puramente instrumental y de representación; sin embargo, todos los españoles vamos a desembolsar en concepto de honorarios casi 600.000 euros. Sería interesante comparar la valoración del trabajo de los letrados y procuradores del turno de oficio en su importante contribución al derecho de defensa como principio fundamental democrático y la valoración del trabajo a realizar por parte de los abogados y procuradores que han recibido el encargo en Bélgica. Soy letrada del turno de oficio y los baremos que establece el Ministerio de Justicia son infinitamente más bajos que los honorarios que vamos a abonar al bufete, máxime cuando el trabajo técnico efectivo lo van a realizar nuestros servicios jurídicos.
No pongo en duda la capacitación y profesionalidad de los colegas belgas, pero debemos exigir a nuestras instituciones que los baremos del turno de oficio se ajusten a los estándares de dignidad para los profesionales de la asistencia jurídica gratuita.— María José Gómez Hernández. Madrid.


























































