Los hijos de Bolívar, frente al espejo
Desde la llegada de Nicolás Maduro al palacio de Miraflores, el problema demográfico en Venezuela ha alcanzado cifras históricas y la respuesta de los líderes en la región deja mucho que desear. Mientras que Colombia continúa acogiendo a los expatriados, Perú y Ecuador han impuesto medidas de restricción con la solicitud del pasaporte, y en Brasil, residentes del poblado de Paracaima atacaron los dos principales campamentos de inmigrantes y quemaron todas sus pertenencias. Hoy, el éxodo venezolano pone frente a un mismo espejo a los hijos de Simón Bolívar. Enfurecidos con Donald Trump por su política xenófoba de migración, un mes después los países de Latinoamérica podrían verse reflejados en él.— Miguel Durán Díaz-Tejeiro. Vigo (Pontevedra).


























































