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Pedro Sánchez, guía turístico en La Moncloa

El presidente de Gobierno recibió el sábado a los hijos de los trabajadores del Palacio

Pedro Sánchez rodeado por los hijos de los trabajadores del Palacio de la Moncloa.

El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, o sus asesores de imagen, están empeñados en mostrarnos su imagen más cercana y amable desde que ha llegado al cargo. Primero fueron las imágenes del recién estrenado presidente corriendo por los jardines de La Moncloa, su nueva residencia, y en compañía de la mascota de la familia, su perra Turca, momentos de vida cotidiana que se encargó de difundir la cuenta oficial de Twitter del palacio de La Moncloa.

Después llegaron las imágenes del presidente despachando con un colaborador en el avión Falcón en el que se traslada. La fotografía se convirtió en viral porque el presidente llevaba gafas de sol y ofrecía una imagen que recordaba a otras del presidente Kennedy. Ocurrió el 24 de junio y se armó tal polvareda que hasta el el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, tuvo que salir al paso y explicar que él mismo había sido el autor de la imagen y que ni por asomo pensó en Kennedy cuando decidió que se publicara una fotografía que, según sus declaraciones, solo quería reflejar el trabajo de Sánchez.

Al margen queda otra polémica, si la utilización del avión oficial —otra vez el Falcón es adecuada o no para trasladarse al concierto de The Killers en el festival FIB Heineken en Benicàssim. En esta ocasión, el líder del PSOE ha ejercido de guía turístico en su propia nueva casa: La Moncloa. La noticia la publicó el presidente en su cuenta de Twitter personal, dónde el pasado sábado colgó un vídeo en el que recibía a un grupo de hijos de trabajadores de La Moncloa en su último día de campamento. Pero la visita no quedó ahí: el propio presidente ejerció de guía del grupo al que descubrió algunos secretos y estancias de La Moncloa.

Aunque esto ya se desconoce, lo mismo Pedro Sánchez podría haber contado a los niños que en el dormitorio presidencial de La Moncloa han dormido personalidades como Nixon o Eisenhower o que existe un búnker construido bajo el palacio que puede alojar hasta 200 personas, aunque se trata de una zona de acceso restringido que no se puede visitar. El edificio se construyó en el siglo XVII y su nombre se lo debe a su primer propietario, el Conde de la Moncloa. El complejo es residencia oficial de la familia del presidente del Gobierno español desde 1977, pero también acoge el Consejo de Ministros, el Gabinete del Presidente y la Secretaría de Estado de Comunicación, entre otros. 

Aunque casi todos los presidentes que ha tenido España desde la restauración de la democracia manifestaron en un primer momento que hubieran preferido seguir viviendo en su domicilio particular, su paso por La Moncloa ha dejado huellas. Adolfo Suárez mandó construir la pista de tenis y reformó la piscina. Felipe González encargó el búnker, organizaba tertulias en la bodeguilla (una especie de tasca sevillana apta para la charla informal) y creó un jardín de bonsáis, árboles en miniatura que eran una de las mayores aficiones del expresidente socialista. José Luis Rodríguez Zapatero modernizó el mobiliario y las obras de arte de alguna de sus estancias, y Mariano Rajoy pasó por Moncloa sin dejar grandes aportaciones personales en la residencia.