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LG G7 ThinQ, una apuesta por la inteligencia artificial

El nuevo terminal de gama alta de la marca coreana integra inteligencia artificial para controlar dispositivos conectados, mejorar las fotografías o permitir el control con comandos de voz

Gracias a la inteligencia artificial, con el móvil LG G7 ThinQ se pueden controlar todos los dispositivos inteligentes conectados a la red doméstica. EPV

Experiencia audiovisual, inteligencia artificial y seguridad son los tres pilares sobre los que LG ha trabajado a la hora de desarrollar el LG G7 ThinQ, su último smartphone de gama alta. Compitiendo con terminales como Samsung Galaxy S9, iPhone X o Huawei P20, cuenta con un diseño muy atractivo en el que son protagonistas materiales como el cristal y el metal, y que recuerda mucho al LG V30 que tuvimos oportunidad de probar a finales del año pasado.

Análisis y valoración

LG G7 ThinQ, una apuesta por la inteligencia artificial

Pese al gran tamaño de su pantalla, resulta muy cómodo de sujetar con una sola mano gracias a la ligera curvatura en su carcasa trasera. Aunque es todo un imán para las huellas (inevitable por el acabado de cristal), es muy resistente a golpes, caídas y agua. De hecho, ha superado hasta 14 pruebas militares y dispone de certificación IP68, lo que garantiza su resistencia a condiciones extremas, pudiendo sumergirlo durante 30 minutos a 1,5 metros de profundidad.

A diferencia de lo que venía ocurriendo con las últimas generaciones de teléfonos de LG, en los que se empleaba el mismo botón para las funciones de encendido y apagado y para el lector de huellas, en esta ocasión la compañía coreana ha decidido separarlos. De esta manera, mientras el primero se sitúa en el marco lateral derecho, el segundo se mantiene en la zona trasera, bajo la cámara. Ahora bien, no es el único sistema de identificación biométrica que contempla, ya que también ofrece uno de reconocimiento facial que funciona de forma correcta en cualquier entorno —aunque resulta más lento que utilizar el dedo— y otro de reconocimiento de voz, el menos seguro de todos.

En el apartado de conexiones, nos encontramos con un puerto USB tipo C y un conector de audio auxiliar. La presencia de este último es especialmente importante al permitir disfrutar de una gran calidad de sonido cuando se emplean unos auriculares. La presencia de un DAC y la certificación DTS-X resultan esenciales para ello, posibilitando una completa personalización del sonido. Así, incluso utilizando unos auriculares muy básicos, se nota la diferencia con respecto a otros modelos del mercado. Si utilizamos unos con buena calidad, la mejora es exponencial: profundidad, definición, riqueza en los graves…

FICHA TÉCNICA

Pantalla: Súper Brillo M+ LED de 6.1” QHD+ (3.120 x 1.440 píxeles) FullVision 19.5:9 (hasta 1000 nits)

Procesador: Qualcomm Snapdragon 845

Memoria RAM: 4 GB

Almacenamiento: 64 GB / Ranura para microSD hasta 2 TB

Cámara: Trasera con doble sensor: 16MP Súper Gran Angular (F1.9 / 107°) / 16MP ángulo estándar (F1.6 / 71°). Frontal de 8MP Gran Angular (F1.9 / 80°)

Batería: 3000 mAh con Quick Charge 3.0 y carga inalámbrica

Sistema operativo: Android 8.0

Tamaño: 153,2 x 71,9 x 7,9 mm

Peso: 162 g

Conectividad: Wi-Fi 802.11 a, b, g, n, ac / Bluetooth 5.0 BLE / NFC / USB Tipo C 2.0 (compatible con 3.1)

Otros: Hi-Fi Quad DAC 32 bits, altavoz Boombox, LG ThinQ, Google Lens, IP68, botón de Google Assistant, reconocimiento facial, radio FM

Cuando se dejan de lado los auriculares y, en su lugar, se desea disfrutar del audio a través del altavoz, nos encontramos ante lo que LG ha denominado tecnología Boombox: emplea el espacio interno del dispositivo como si fuera una caja de resonancia para aumentar los graves y el volumen. Este efecto es mucho mayor cuando el smartphone se sitúa sobre una superficie sólida como un mueble o el suelo, amplificando aún más el sonido. Y, pese a que se aprecia una diferencia sustancial, para determinados usos consideramos que sigue siendo necesario un altavoz adicional. Más todavía si tenemos en cuenta que el integrado en el teléfono no es estéreo, limitando por tanto el efecto.

Brillante

Continuando con el apartado multimedia, toca hablar de la pantalla del LG G7 ThinQ. Con un formato 19,5:9 —algo más alargado que otros modelos de ‘pantalla infinita’— y 6,1 pulgadas, se extiende prácticamente hasta los bordes, ocupando un 82% de la superficie frontal del terminal. Se trata de un panel LCD con 3.120 x 1.440 píxeles de resolución que brinda una experiencia visual muy completa, con buena reproducción del color, nitidez, un amplio ángulo de visión y destacados niveles de brillo: hasta el extremo de garantizar una visualización perfecta en exteriores y a pleno sol.

Según el tipo de contenidos que vayamos a ver, podemos modificar los parámetros de visualización (cine, deporte, juegos…), aunque los mejores resultados se obtienen con el modo automático, que analiza las imágenes y las optimiza por sí mismo.

Por otro lado, y siguiendo una de las principales tendencias del año, su pantalla también incorpora un notch, esa pequeña “ceja” en la parte superior en la que se sitúan la cámara frontal y algunos sensores, y que puso de moda el iPhone X. Lo curioso es que, desde la configuración inicial del terminal, podemos elegir mantenerlo o no. En este segundo supuesto, aparece una banda negra en toda la parte superior de la pantalla en la que se muestran la hora, avisos de distintas aplicaciones o la carga restante en la batería. Eso sí, este diseño se mantiene en el menú y aplicaciones desarrolladas por LG y desaparece cuando se utilizan otras de terceros.

Gran angular

La doble cámara trasera sigue fiel a la filosofía de LG y se compone de un sensor gran angular de 16 megapíxeles y apertura f1.9 y otro de ángulo estándar con la misma resolución y mayor luminosidad, alcanzando f1.6. Cabe destacar que el ángulo de captura del primero se ha reducido con respecto a los dispositivos anteriores: de 125 a 107 grados. La diferencia en cuanto al encuadre no es significativa, pero se nota mucho en las fotografías, ya que se reduce de forma considerable la distorsión en los bordes.

La calidad, en líneas generales, es muy positiva, con colores bastante fieles a la realidad, buena definición y nitidez. Y cuando la noche hace su aparición, podemos recurrir a los controles manuales de la app, que ofrecen múltiples posibilidades entre las que se incluye un historiograma.

De izquierda a derecha, fotografía tomada con el modo IA CAM y con el modo normal de la cámara. ampliar foto
De izquierda a derecha, fotografía tomada con el modo IA CAM y con el modo normal de la cámara.

Además, y gracias al software, LG introduce la posibilidad de realizar retratos con efecto bokeh, en los que detecta la presencia de hasta tres personas. Los resultados son buenos, con ciertos errores en zonas complicadas, aunque subsanables en su mayoría al ajustar el desenfoque a posteriori.

La firma de Corea del Sur también ha dotado a la cámara de inteligencia artificial para que, de forma automática, detecte qué se está fotografiando (si es una planta, comida, una persona…) y ajuste todos los parámetros hasta conseguir la que considera es la mejor instantánea. Según en qué supuestos, la mejora es positiva. En otros —en los cielos, por ejemplo— tiende a hacer retoques poco naturales y con colores demasiado saturados.

Tiene otra aplicación: detecta cuándo hay poca luz y activa un modo que cuadruplica el brillo a través de software. No es posible hacerlo de forma manual, por lo que dependemos de lo que piense nuestro teléfono que necesitamos —y a veces no es lo correcto—.

Del mismo modo, a través de la cámara puede utilizarse Google Lens: un sistema de reconocimiento e identificación visual que, a partir de fotografías que hayamos tomado, permite realizar una larga lista de acciones como recoger los datos de tarjetas de visita, acceder a información sobre obras de un museo, reconocer una especie de planta o la raza de un animal, guardar eventos en el calendario u obtener información sobre los alimentos que vamos a consumir, entre otras.

LA COMPETENCIA

Huawei P20 Pro. Compite por realizar las mejores fotografías con la integración de una triple cámara Leica: un sensor RGB de 40 megapíxeles, un sensor monocromático de 20 megapíxeles y un sensor de 8 megapíxeles con lente telefoto.

Samsung Galaxy S9. Entre las características de este modelo destaca una cámara muy luminosa capaz de adaptarse al entorno para conseguir las mejores capturas.

iPhone X. Cuenta con un sistema de reconocimiento facial que proyecta y analiza más de 30.000 puntos invisibles para así crear un mapa de profundidad detallado de la cara que permita el desbloqueo del terminal con total seguridad.

Sony Xperia XZ2. El primer terminal de la japonesa con pantalla infinita apuesta por la reproducción de contenidos multimedia.

Inteligente

La cámara no es el único componente al que se ha dotado de inteligencia artificial. Así, desde el propio terminal se controlan todos los dispositivos inteligentes conectados a la red doméstica: es posible revisar la temperatura de la nevera, iniciar el robot aspirador, poner la lavadora o programar la grabación de algún contenido televisivo. Y, además de hacerlo a través de la aplicación LG SmartThinQ, también se pueden utilizar comandos de voz gracias a Google Assistant. Un detalle a tener en cuenta es que debido a la presencia de dos micrófonos que reducen considerablemente el sonido ambiental, el móvil es muy sensible a los comandos en un radio de hasta cinco metros y aunque haya ruido ambiental.

Esta función se inicia con el comando “Ok Google” o desde un botón específico ubicado bajo los controles de volumen: un toque activa esta función, mientras que dos hacen lo propio con Google Lens.

Tope de gama

Por último, hablemos del rendimiento. Con un procesador Snapdragon 845, 4 GB de RAM y 64 GB de memoria interna garantiza un funcionamiento fluido, independientemente de la tarea que llevemos a cabo, como sucede con otros modelos de gama alta. Su autonomía se extiende durante toda la jornada pero, si el uso es intensivo, en algunas ocasiones cuesta llegar al final del día. Como es compatible con la carga rápida y viene con un cargador compatible de serie, la batería se llena muy rápido, llegando al 50% en apenas 40 minutos.

El LG G7 ThinQ trae instalado de serie Android 8.0, aunque la capa de personalización con la que cuenta hace que sea irreconocible. A cambio, obtenemos múltiples opciones para gestionar notificaciones, la forma en la que aparecen las apps en el menú o la posibilidad de organizar zonas “secretas” en el terminal a las que solo se puede acceder con huella o pin.

CONCLUSIÓN

Lo mejor: Diseño atractivo y ergonómico, calidad de visualización de los contenidos y rendimiento.

Lo peor: Autonomía muy justa.

Veredicto: El LG G7 ThinQ es un terminal muy equilibrado y un duro rival en la gama alta. Apuesta además por la inteligencia artificial, aunque sus usos todavía no están muy extendidos.

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