Sigamos entregados a la lucha
Por favor, sigamos trabajando por la igualdad de derechos de la mujer tras tantos años de infravaloración social; pero no dividamos el mundo en mujeres y en hombres, no percibamos la realidad con un sesgo de género, no hagamos de cada noticia, de cada situación, de cada dato estadístico, un casus belli que nos lleve a un enfrentamiento entre sexos y nos haga olvidar que estamos juntos en esta lucha por los derechos de todos —y de todas— no hace falta decirlo, que ya dura siglos. Sigamos entregados a la lucha contra la desigualdad, pero no solamente la basada en un azar natural que nos hizo nacer hombres o mujeres, sino también en ese azar social que nos hizo nacer en unas circunstancias o en otras. Quiero creer que no vivo en un mundo dividido por la mitad, quiero creer que hombres y mujeres, mujeres y hombres, podemos sentir el mismo desgarro, la misma empatía ante las situaciones de dolor de un semejante sea cual sea su sexo; ya perezca ahogada en una patera, se encuentre atrapado junto a otros compañeros de equipo en una cueva anegada de Tailandia o sea raptada para convertirla en esclava sexual en medio de África.— Luis Miguel Santos Unamuno. Salamanca.


























































