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Los pioneros del matrimonio gay en España

Dos décadas antes de la aprobación de las uniones homosexuales, dos hombres de Vic (Barcelona) solicitaron casarse y su reivindicación recorrió periódicos y televisiones. Así lo recuerda uno de ellos

Josep Teixidor, ante el puente romano de Vic

Ni siquiera se le llamó matrimonio gay. Para aquella conquista todavía quedaba mucho, pero la reivindicación estaba latente. “Un homosexual y un bisexual piden permiso al juez de Vic para casarse”, tituló EL PAÍS el 6 de junio de 1987. La información ocupaba media columna de la página 33 y hacía referencia a Jesús Lozano, entonces de 19 años y actualmente fallecido, y a Josep Teixidor, que tenía 39 años y ahora tiene 70. Tres décadas después de aquellos hechos, Teixidor todavía vive en Vic (Barcelona), donde es más conocido por el apelativo de Richard. Sus años como empresario nocturno y sus colaboraciones en periódicos y radios locales lo han convertido en un personaje bastante popular en la comarca de Osona. También aquel episodio de su vida que le llevó a aparecer en medios de comunicación de toda España y que ahora recuerda en el vídeo que puedes ver arriba.

Todo comenzó durante una comida en la casa que Teixidor compartía con Lozano en Taradell, a unos kilómetros de Vic. El periodista Albert Om, que era su vecino, les preguntó por qué no intentaban casarse. “Pensamos que era una broma, pero él nos lo dijo bastante en serio”, recuerda Teixidor 31 años después. La idea tomó forma y poco a poco la bola fue creciendo. El sábado 13 de junio de 1987, EL PAÍS dedicaba su contraportada a la pareja, que llegaría a aparecer incluso en el prime time de TVE para exponer su caso en el programa En familia, dirigido por Iñaki Gabilondo. En todo momento contaron con el apoyo del Front d’Alliberament Gai de Barcelona, aunque Teixidor quiere dejar claro que “al principio era puro enamoramiento y ganas de conseguirlo” y luego ya llegó el activismo. También que nunca obtuvieron ningún beneficio económico de todo aquello.

Tres meses y medio tardó la Justicia en darles respuesta. El juez denegó la solicitud en la que alegaban que ni la Constitución ni el Código Civil limitaban el derecho a casarse a parejas heterosexuales. “Es tan obvio que el matrimonio lo componen un hombre y una mujer que [los legisladores] no se han ocupado de concretar que los matrimonios deben celebrarse entre personas de distinto sexo”, señalaba el auto. Aquella lógica cambiaría con el tiempo y la acción de la pareja de Vic puso una de las primeras piedras para conseguirlo; pero cuando en 2005 España aprobó el matrimonio gay, la relación sentimental ya se había acabado. Mantenían la amistad y Lozano, quien siempre se declaró bisexual, estaba entonces con una mujer. “Comentamos el tema y nos dolió muchísimo no haber podido ser nosotros los primeros”, relata Teixidor. En sus contactos frecuentes, a menudo surgía la idea de celebrar el 25 aniversario de su iniciativa pionera. La muerte de Lozano, que arrastraba problemas de salud desde los 80, lo impidió. A su expareja se le tuerce el gesto al recordarlo. En su memoria quedan buenos momentos, y también alguno malo, pero no duda ni un segundo cuando se le pregunta: "Claro que me hubiera gustado muchísimo casarme con Jesús”.

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