Vientos estelares
Soplan nuevos vientos en la política. No sé si son tan fuertes o tan fríos como los que acompañaron a Pedro Duque en el espacio o como movían antes las embarcaciones por el Mediterráneo, pero sí que propician cambios. Desde luego, no es imprescindible que sople mucho el viento para que el Aquarius, el barco en el que viajan muchos migrantes, navegue al puerto de Valencia, donde les espera una bienvenida a lo Mister Marshall. Prueba de esto es que se han puesto carteles nuevos de bienvenida para recibirlos. Digo nuevos porque los de bienvenida destinados a recibir a los refugiados de guerra sirios no pueden reutilizarse. Una pena porque realmente no muchos sirios llegaron a verlos, pero estos sí los verán aquellos inmigrantes que pronto estarán a salvo en Valencia. Los vientos les son favorables. En el océano vecino, en Tenerife, se acaba de desalojar un edificio en el que vivían 40 personas, muchas de ellas inmigrantes y con necesidades básicas. Debe ser una cuestión de aires.— Pablo Erecacho Gortazar. Bilbao.


























































