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El escenario ‘escondido’ que abrió la puerta

El Heineken Hidden Stage del Primavera Sound ha cambiado de lugar, ha crecido y se consolida como un espacio que acoge otras propuestas

Amaia en el Primavera Sound 2018.
Amaia en el Primavera Sound 2018. WireImage

La recién terminada edición del Primavera Sound ha dado alguna que otra sorpresa, desde algo tan mundano (pero tan necesario) como la amplia oferta gastronómica, hasta la incorporación de artistas inesperados a su cartel: ahí estuvo Amaia, arropada por un público que hace unos años no hubiese imaginado aquello.

Y el escenario donde actuó el pasado jueves la exconcursante de OT fue tal vez uno de los mayores cambios del festival. El Heineken Hidden Stage, un escenario que nació en 2014 bajo la premisa de ser el escenario “escondido”, este año cambió de ubicación y que se abrió al aire libre con motivo de su quinto aniversario: una gran carpa que dio cabida a más de 2.000 personas y entrada libre el miércoles y sin necesidad de pulsera hasta completar aforo a partir del jueves (antes el escenario albergaba como mucho a 700 personas y era necesario una pulsera especial).

Sin embargo, de entre todos los virajes que ha expermientado, el más sorprendente fue su programación: además de la representante de España en Eurovisión, Young Beef, Ride, Lee Fields & The expressions, Belly, Let’s Eat Grandma o Josh T. Pearson.

Yung Beef surante su actuación en el Primavera Sound de 2018.
Yung Beef surante su actuación en el Primavera Sound de 2018. Redferns

Aunque la presencia de Amaia en el festival estuvo más que cuestionada por gran parte de la audiencia, el concierto que ofreció el pasado jueves sirvió para sacudir algún que otro prejuicio. Una actuación junto a la Free Fall Band que incluyó versiones de Mercedes Sosa, Arcade Fire, Broken Bells o The Beatles y en la que la joven dejó ver, una vez más, la honestidad y la ingenuidad de quien cree en lo que hace. En la rueda de prensa que ofreció horas antes del bolo admitió que por ahora no quiere encasillarse en un género porque se siente cómoda en muchos de ellos, como el folk o el flamenco. También se pronunció sobre la polémica: “Hay que romper prejuicios. Parece que hay distintos mundos que es imposible que se junten entre ellos y eso tiene que cambiar”.

Por su parte, Yung Beef protagonizó un show en el que, como de costumbre, no faltó una jaula y vivas reivindicaciones en contra de la política y la normatividad social; Y su trap también estuvo presente en la actuación de Los Planetas, que sustituyeron, por sorpresa, a Migos en el festival. Podrá ser más o menos criticado, más o menos entendido, pero sí hay una certeza: ha supuesto una pequeña revolución en el panorama de la música nacional. Ya actuó en el Primavera Sound hace un par de años junto a su antiguo grupo, PXXR GVNG, pero en esta edición ha encarnado la versión más punk y oscura del trap (probablemente, también la más auténtica).

En realidad, la iniciativa del Heineken Hidden Stage responde a un compromiso de la marca con la música que llevan más de veinte años desarrollando. Como explica Inés Arnal, responsable de marketing en España, “el cometido de Heineken ha sido desde siempre y sigue siendo el de extender la experiencia de la música en directo hacia nuevos y emocionantes horizontes, para que cada vez más personas tengan la oportunidad de disfrutar de ella”.

Una apertura que se centra en el contexto del momento mediante jóvenes promesas de la música sin dejar en el olvido algunos referentes del panorama internacional. Lo clásico y lo subersivo, lo nuevo y lo viejo. Un pequeño universo sin prejuicios, como el que pidió Amaia antes de subir a aquel escenario.

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