Los Bardem Cruz cenan con su pandilla en su cita más solidaria

Los actores organizaron una cena para unos 70 comensales célebres en Madrid en beneficio de la ONG Proactiva Open Arms

Javier Bardem, Manuela Carmena, Óscar Camps y Ada Colau, anoche, en la cena en Madrid a favor de la ONG Open Arms.
Javier Bardem, Manuela Carmena, Óscar Camps y Ada Colau, anoche, en la cena en Madrid a favor de la ONG Open Arms.KIKE PARA

Daban las ocho y cinco de la tarde del jueves y Javier Bardem, puntual como el que más, aparecía por el photocall más esperado y revuelto de la tarde madrileña. Posaba y posaba el ganador del Oscar. Se dejaba fotografiar, mirando a cada cámara, sin pizca de impaciencia, agarrando un chaleco naranja. Antes de que por él pasaran desde la actriz Penélope Cruz, su esposa y coanfitriona en la velada —la última en llegar y la más fotografiada—, a Manuela Carmena, Paco León, Álex de la Iglesia, Ada Colau o José Mota, Bardem quería llegar, saludar y estar presente para recibir a todos sus invitados. Los que habían pagado alrededor de 200 euros por cubierto para una cena a favor de Proactiva Open Arms, organización sin ánimo de lucro que rescata a personas en el Mediterráneo.

Más información
Javier Bardem And Penelope Cruz Raise Funds For Open Arms
Italia libera el barco de la ONG española Open Arms
Los famosos muestran su apoyo en redes a Proactiva Open Arms
Penélope Cruz y Javier Bardem movilizan a sus amigos por los refugiados

Bardem y Cruz se interesaron personalmente por Open Arms, fundada por un grupo de socorristas que decidió salir con un barco a rescatar a inmigrantes que trataban de alcanzar las costas europeas y morían en sus aguas, y hace unos meses se pusieron en contacto con ellos. A la llamada acudió Òscar Camps, su director, quién, lógicamente sorprendido, se citó con Bardem. Al actor le gustó tanto la propuesta que le pidió a Camps que bajara a Madrid, a su propia casa, a contarle a Cruz cómo funcionaba su ONG. A Camps le bastó un rato, una charla, algún vídeo y una cifra, la de las 59.200 personas que han rescatado de las fauces del mar, para metérselos en el bolsillo. Y de aquellos polvos, estas cenas.

Porque Bardem y Cruz no se plantaron en un donativo. Decidieron organizar una cena en el centro de Madrid con muchos (unos 70) amigos, hacerles desabrochar el monedero y lograr que los medios acudan para visibilizar la acción que hacen Camps y los suyos en el Mediterráneo. Ninguno quería hablar de dinero: contarlo, hacerlo ver, llegar a la gente, comunicarlo. Era su objetivo.

“Es Marca España. Queremos potenciar, reconocer y apoyar el derecho a la vida”, comentaba Bardem a los medios presentes en el acto. “Se niega el derecho a la vida y ellos [en referencia a la ONG] van a defenderlo con su dinero, sus balsas, y están solos. Hay que pedir donaciones: salir al mar cuesta 6.000 euros, eso es mucho dinero”. Así lo afirmaba Camps: llenar el depósito del barco supone un gasto de 3.800 litros de gasolina. El gasto base ya es alto.

“Es un problema que hay que dar a conocer. Espero que su labor sirva para que los gobiernos se pongan la pila, hay una crisis brutal. Invertir en la educación es fundamental”, comentaba Penélope Cruz, que llegaba a los jardines de Cecilio Rodríguez, en el parque del Retiro, cerca de las nueve de la noche, cerrando la lista de invitados. La oscarizada actriz aseguraba que “desde muy jovencita” se dio cuenta de que ser un personaje público podía ayudarla a apoyar causas de gran interés. “Yo soy una afortunada”, aseguró.

La moción de censura también se coló en la cena

En esta cena los invitados estaban mezclados y, además, agitados. Con las alcaldesas de las dos principales ciudades españolas presentes, y con muchos personajes del mundo de la cultura dispuestos a mojarse, la moción de censura tenía que aparecer. Salió en las conversaciones y en las preguntas de los periodistas.

“Es inevitable hablar de ello y también era inevitable que esto pasara. Era una situación bastante difícil de sostener y no creo que nadie se haya sorprendido”, confesaba Cruz, que pedía redirigir la conversación hacia la causa.

Su marido iba un paso más allá en su posicionamiento: “Estoy contento de que se haya abierto un proceso democrático. No se puede defender a un presidente que pertenece a un partido político financiado ilegalmente”. Preguntado sobre si Pedro Sánchez y el PSOE suponían una buena opción de cambio, Bardem ha asegurado: “No es el partido político que hubiera elegido, porque yo soy votante de Izquierda Unida, pero es un mal necesario. Lo otro es una vergüenza, tener de un presidente a un señor que es cabeza de un partido político corrupto”.

Manuela Carmena aseguró que prefería no hablar de política general, y menos en una situación en la que primaba la solidaridad, pero comentó que la moción de censura era “muy necesaria” y aportaba “tranquilidad” puesto que “la corrupción deslegitima”. Su homóloga barcelonesa sí se animaba algo más, y explicaba que “no podemos permitir que las instituciones estén en manos de gobiernos corruptos”, y que el cambio de Gobierno ayudaba a “retomar la agenda social”. “Hay temas que son muy urgentes, pero lo más urgente era echar al Partido Popular. Vamos a construir un país mejor”, afirmaba Colau.

“Tienes que pensar desde dónde ayudas más. Yo creo que no pinto tanto allí como lo que pueda hacer en otros lugares. Lo de hoy es un granito de arena, pero yo no tengo la experiencia que tienen ellos, cada uno tiene que saber cuál es su sitio”, comentaba la intérprete, mientras que su marido aseguraba estar preparándose para embarcarse en una misión de rescate junto a la ONG.

Entre los invitados al evento, colaboradores de hace años con la causa, como el director Álex de la Iglesia, y otros que acababan de conocerlo, como José Mota -que aseguraba que era “un placer” colaborar con una causa así, con la que hay que estar “atentos y despiertos”- o la actriz Mónica Cruz, que supo de la misma gracias a su hermana y su cuñado. “Vi los vídeos y… uf, impacta. Pienso en ello, en que arrastrar a tus hijos al mar sea tu única opción y creo que es una vergüenza”, relataba.

“Carolina y yo somos socios. Bueno, no, en realidad es solo Carolina. Yo me tengo que hacer”, hacía memoria el director de cine Álex de la Iglesia sobre su colaboración con la ONG y la de su pareja, la actriz Carolina Bang, que no acudió a la cena (dio a luz a su segunda hija una semana antes). “Son situaciones alarmantes que no tienen la atención de los gobiernos. Sería temible no hacerlo”, declaraba acerca de la ayuda que Proactiva Open Arms presta a quienes se lanzan al mar.

Pedro Almodóvar, Ada Colau y Manuela Carmena (que hicieron juntas su aparición y juntas permanecieron buena parte del cóctel previo a la cena), Víctor Manuel y Ana Belén, Goya Toledo, Raúl Arévalo, Óscar Jaenada, Elena Anaya, Cristina Castaño… todos pasaron y posaron, chaleco salvavidas naranja en mano, durante casi hora y media de photocall donde se vio a los anfitriones relajados y sonrientes. Incluso, saltándose el protocolo inicialmente marcado, Bardem y Cruz posaron juntos.

La última en llegar fue Rossy de Palma, con el set casi desmontado y pidiendo disculpas a diestro y siniestro. Llegó, posó, saludó, pasó al cóctel y besó a Cruz, que charlaba entre confidencias desde hacía rato con la alcaldesa madrileña. Entonces la actriz empezó a llamar, como si de su salón se tratara, a sus invitados. “Vamos, que hay que sentarse”. La cena benéfica, con chalecos naranjas en el respaldo de las sillas, daba comienzo.

Sobre la firma

María Porcel

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, es Máster de la Escuela de Periodismo UAM-El País, lleva más de una década vinculada a EL PAÍS. Ha pasado por Cadena Ser, SModa y El HuffPost, donde implementó la estrategia de Redes Sociales y trabajó en la sección de Tendencias. También ha escrito para Vanidad, Business Insider o Marie Claire.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS