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Nueva Zelanda registra una ola de 23,8 metros, “la más alta del hemisferio sur”

Una boya mide la onda individual más elevada observada hasta ahora junto a la isla Campbell

Una ola en el Océano Pacífico.
Una ola en el Océano Pacífico. Getty

23,8 metros. Una boya ubicada en las proximidades de la isla Campbell (al sur de Nueva Zelanda) ha registrado este martes una ola individual enorme, de casi 24 metros, según ha informado el servicio meteorológico del país. Los científicos de Nueva Zelanda creen que es la onda más alta jamás registrada en el hemisferio sur, al superar el último récord conocido, el de la ola controlada en la isla australiana de Tasmania en 2012, con 22,03 metros, según recoge la cadena británica BBC, que se basa en este comunicado de Metocean

El servicio meteorológico de Nueva Zelanda instaló una boya alimentada con energía solar el pasado 2 de marzo al sur de la isla Campbell, ubicada en el océano Pacífico y que forma parte de las denominadas islas subantárticas (que rodean la Antártida). Cada tres horas, esta herramienta para medir el oleaje funciona durante 20 minutos y manda información vía satélite. La onda de 23,8 metros, según ha explicado a la BBC el doctor Tom Durrant —oceanógrafo del servicio meteorológico del país—, fue generada por un sistema de baja presión y una tormenta con vientos de poco más de 120 kilómetros por hora.

Según Durrant, la falta de obstáculos de tierra firme en el océano Antártico facilita que una tormenta se desplace. “El océano que está alrededor de la Antártida es único y es el menos estudiado pese a ocupar el 22% de la superficie oceánica global”, explica en el comunicado. “Las condiciones para el viento crean grandes posibilidades para el crecimiento de olas, lo que hace de este océano el lugar idóneo para el origen de grandes ondulaciones que después se propagan alrededor del planeta”, indica en el escrito.

Enrique Álvarez Fanjul, jefe del área de oceanografía física de Puertos del Estado, también hace hincapié en esta zona del planeta. “El océano Antártico da la vuelta al mundo sin que esté bloqueado por tierra”, explica por vía telefónica. Cuánto más superficie sin tierra, más fácil es el desarrollo de olas grandes.

Así, el Atlántico presenta oleajes más altos que el Mediterráneo. “En estas zona es más fácil que sople el viento, que transfiere la energía a las olas”, señala Álvarez Fanjul, refiriéndose al Atlántico. Puertos del Estado cuenta con una red de 25 boyas para medir el oleaje, el viento y la corriente marítima de las costas españolas. Las boyas están instaladas de manera permanente y transmiten información cada hora.

Medidas diferentes

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que pertenece a Naciones Unidas y estudia el comportamiento de la atmósfera de la tierra y su interacción con los océanos, el nuevo récord registrado en Nueva Zelanda es una buena noticia. “Damos la bienvenida a todo tipo de medidas nuevas relacionadas con el oleaje porque nos da más información para la seguridad marítima y nuestro entendimiento de los océanos”, ha indicado por vía telefónica Clare Nullis, portavoz de la organización.

Sin embargo, ha especificado que las mediciones pueden variar según el organismo que la ejecute. En el caso de Nueva Zelanda, los 23,8 metros se refieren a la altura de una ola individual (desde el valle hasta la cresta). Por el contrario, tanto la OMM como Puertos de Estado en España miden “las alturas significativas de las olas”, un término que representa aproximadamente la altura media del tercio más alto de olas.

Así, el último récord de la OMM fue registrado el 4 de febrero 2013 en el Atlántico Norte, entre Islandia y Reino Unido, con una ola de 19 metros de altura significativa. En cuanto a las costas españolas, el máximo histórico se alcanzó el 24 de enero 2009 en la zona de Bilbao-Viscaya con 13,9 metros, según datos de Puertos de Estado. En el caso de Nueva Zelanda, la altura significativa de la ola alcanzó 14,9 metros, según el comunicado. "Un récord para el hemisferio sur pero que no se compara con los 19 metros registrados en el Atlántico Norte", resalta el escrito. 

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