Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Qué te puede enseñar Michelle Obama si estás a punto de entrar en la universidad?

La exprimera dama estadounidense habló en Temple (Filadelfia) frente a 7.000 estudiantes de secundaria para animarlos a seguir formándose y apoyarlos en ese camino

El pasado miércoles, Michelle Obama se subía a un escenario en la Universidad de Temple, en Filadelfia, para homenajear a los estudiantes que habían decidido ir a la universidad. Era el College Signing Day (Día de la Inscripción en la Universidad), una celebración que este año cumple su quinto aniversario y que la ex Primera Dama comenzó en 2014 para apoyar a quienes apostaban por continuar con su educación dentro de la iniciativa Reach Higher (Llega más alto).

Allí, en medio de 7.000 alumnos de secundaria —y junto a personajes conocidos como Bradley Cooper, Rebel Wilson, Zendaya, Robert De Niro, Camila Cabello, Questlove, Anthony Mackie, Nick Cannon y Janelle Monae, entre otros— habló de obstáculos, de miedos y de momentos en los que los estudiantes pensarían que no estaban preparados para seguir. Lo hizo asegurando que ella misma había pasado por todas esas fases y había sentido todas esas dudas, y recordó cómo había pasado de su casa, en el sur de Chicago, a Princeton, “un lugar lleno de chavales con mucho dinero y muchos privilegios”. "Y después a la Casa Blanca, donde otros muchos nos dijeron que no podríamos hacerlo".

Michelle Obama lleva años promoviendo la educación como palanca para cambiar el mundo, como base para una sociedad más justa e igualitaria. En esta ocasión, además del mensaje inspirador, hizo una promesa sobre ese escenario: “Y si puedo seguir de pie aquí, como vuestra Primera Dama para siempre, entonces podréis hacer cualquier cosa que queráis hacer. Recordad este momento cuando estéis ahí fuera, cuando os crucéis con esos obstáculos”.

Su carácter, su discurso y su trabajo han posicionado a Michelle Obama como una de las mujeres más influyentes del mundo. Durante sus ocho años en la Casa Blanca construyó un legado como ninguna otra Primera Dama: el aumento del número de estudiantes que acceden a la universidad, las tasas de graduación en institutos de todo el país, comedores escolares, empoderamiento de niñas y un compromiso férreo con las mujeres, las minorías y los jóvenes que marcó, en enero de 2017, su discurso de despedida: “Nunca dejéis que nadie os haga creer que no tenéis un lugar en nuestra historia”.

Con ese mismo espíritu se dirigió a los alumnos de Filafeldia el pasado miércoles durante casi diez minutos, aquí abajo puedes encontrar el discurso completo y si quieres verlo en vídeo (en inglés), puedes hacer click en este enlace.

El discurso

¡Dios mío! ¡Mira a Philly! Miraos todos, ¡oye!, ¡qué multitud! Bueno, miraos. Estoy tan feliz de estar aquí… ¿Estáis emocionados, estáis pasando un buen rato? ¡Guau! Bueno, permitidme decir algunas cosas. Primero, quiero agradecer a algunas personas que hicieron posible este día. Antes que nada, tenemos que agradecer a nuestro anfitrión: todo el personal, la facultad, la administración de la Escuela de Graduados de Educación de la Universidad de Temple. Gracias a todos por hacer que esto suceda. También la ciudad de Filadelfia, su buen alcalde, su administración, su superintendente, todos tus profesores… Quiero agradecer a nuestro anfitrión, Nick y Bradley y todas las otras celebridades que han sacado tiempo de sus apretadas agendas para estar aquí.

¿Conocéis a todos los que has visto en este escenario? Han venido por ti, y los has visto aquí arriba. Atletas y celebridades, músicos y personas que están muy ocupadas pero cuando se enteraron de lo que estábamos haciendo aquí hoy, dejaron todo para estar aquí, para celebraros. Así que les damos las gracias. Pero todos estamos aquí gracias a vosotros, y permitidme decirles a todos los jóvenes, no solo aquí, en esta ciudad, sino en todo el país, a todos los que celebran el Día de la Inscripción en la Universidad, que estamos orgullosos de vosotros.

Para mí, este es mi quinto evento del Día de la Inscripción. Comenzamos a hacer este evento en 2014, recordad, entonces estábamos en la Casa Blanca. Yup… Pero eso fue hace cinco años, y en aquel entonces comenzamos haciendo aproximadamente un par de docenas de este tipo de eventos en todo el país; y en los últimos años más ciudades se han registrado. ¿Sabéis cuántos eventos del día de la firma de la universidad están sucediendo hoy en todo el país? ¡2.000! 2.000 eventos como este están sucediendo en todo el país. Porque lo que sabemos es lo que todos han descubierto: no hay nada más importante que vuestra educación.

El hecho de que todos en este campus estén dando el próximo paso más importante para continuar su educación, eso es lo que estamos celebrando. Es tan importante como las celebraciones deportivas o como ser un deportista. Es más importante que celebrar el draft de la NBA… Lamento que todos vosotros seáis hoy las estrellas (ironía).

En algún momento se decide que hay que ir a la universidad y que tener una educación es tan importante como conseguir un contrato, porque esta es la inversión que nadie puede quitarte. Y la única razón por la que estoy hoy aquí subida, es porque estaba donde estabais vosotros. Hace mucho tiempo, cuando era una niña que crecía en el sur de Chicago. Fui a escuelas públicas toda mi vida, y cuando decidí que quería ir a la universidad y presenté la solicitud, ¿sabéis lo que me dijo una de mis consejeras universitarias? Me dijo que no pusiera el listón demasiado alto. Sí, me dijo que algunas de las escuelas a las que estaba tratando de entrar eran demasiado difíciles para mí, que estaban demasiado fuera de mi alcance.

Sé que muchos de vosotros también habéis escuchado eso, ¿no? Siempre hay enemigos que te dicen lo que no puedes hacer. Pero es precisamente por eso por lo que estoy tan orgullosa de todos vosotros. Hicisteis justo lo mismo que yo, ignorasteis a los enemigos, os abrochasteis el cinturón, os concentrasteis, os rodeasteis de personas positivas y creísteis en vuestra capacidad para hacer lo que sea que quisieras hacer. Y aquí estas hoy, hacia la próxima parada de vuestro viaje.

Por eso estamos aquí para celebraros, y esa es solo una de las cosas con las que quiero que os quedéis. Sé que muchos de vosotros sois los primeros en vuestra familia que dan este paso, y tal vez sea un poco aterrador, ¿verdad? Sí, para mí lo fue. Mirad, fui del barrio sur de Chicago a la Universidad de Princeton. Y Princeton fue intimidante, nunca había puesto un pie en un campus universitario de esa manera, no sabía qué esperar, no sabía si era lo suficientemente inteligente…

Algunas de esas inseguridades se estaban colando en mi cabeza. Pensé: “Bueno, tal vez no soy lo suficientemente buena, tal vez no pueda seguir el ritmo, tal vez los demás sean más inteligentes que yo, tal vez voy a echar mucho de menos mi casa. ¿Qué pasa con la ayuda económica, cómo voy a gestionar eso?”. Tenía que tener un trabajo porque era una de esas estudiantes que tienen que estudiar y trabajar a la vez, así que no podía darme el lujo de ir solo a clase, tenía que tener un trabajo además de eso. Así que no sabía si podía manejar todo eso y mantener mis notas altas, y luego mezclarme en una cultura que no se parecía en nada a la mía, estaba rodeada de niños con tanto dinero y tantos privilegios que pensé que nunca encajaría.

No sé si algunos de vosotros sentís eso, quizás no lo estéis sintiendo ahora, pero seguramente algunas de esas dudas están en vuestra cabeza, y algunas de esas mariposas en el estómago. Si te sientes así, quiero que sepas que es perfectamente normal que tengas miedo de este próximo paso, yo lo tuve.

Pero aquí está el consejo que tengo para vosotros: sí, vaiss a ir a la universidad y a veces tendréis que luchar, todos lo hacemos. Cuando Barack y yo pusimos un pie en la Casa Blanca fue una lucha. Hubo muchas personas que nos dijeron que no debíamos estar en la Casa Blanca, que no íbamos a poder soportar la presión, que no estábamos listos… Lo que os estoy diciendo es que habrá quien dude de vosotros hoy y quienes dudarán de vosotros el resto de sus vidas, y tendrán que luchar contra eso, y no pasa nada.

Cuando lleguéis a esas barricadas, cuando tengáis problemas en esa clase, cuando sintáis que os estáis quedando atrás, tenéis que pedir ayuda. Nadie supera la universidad por su cuenta, cuando lleguéis al campus, encontrad vuestra comunidad, vuestro grupo. No os aisléis, no os quedéis en vuestra habitación o en vuestra casa. Buscad un grupo de estudio, uníos a algún club, encontrad profesores que os apoyen. Si necesitáis tutorías, pedidlas, pedid ayuda, no seáis orgulloso como para no pedir la ayuda que necesitáis.

Y tened claro que nunca estaréis solo en esa lucha. Toda esa comunidad educativa está preocupada, le importan todos aquellos que llegan a la universidad, no me importa cuánto dinero tengáis. Así que no estáis solos. Recordad que tenéis a esa comunidad aquí, en vuestra ciudad, que os apoya en cada paso del camino. Necesitamos que todos vosotros tengáis éxito, y necesitamos que todos luchéis por alcanzar los listones más altos que podáis imaginar.

Por eso estamos hoy aquí todos, porque os queremos mucho, y tenemos muchas esperanzas en vosotros. No soy una de esos escépticos, sé que tenéis todo lo necesario para tener éxito. Sé que sois como yo. Y si puedo seguir de pie aquí, como vuestra Primera Dama para siempre, entonces podréis hacer cualquier cosa que queráis hacer. Recordad este momento cuando estéis ahí fuera, cuando os crucéis con esos obstáculos, recordad a todas esas personas que estaban pensando en vosotros y rezando por vosotros. Y no seáis nunca demasiado orgullosos como para pedir ayuda. ¿Lo habéis entendido todos?

Así que creo que ya basta de conferencias por parte de su ex Primera Dama, creo que voy a volver a Nick Cannon y tenemos algunas sorpresas más guardadas

Puedes seguir Tentaciones en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información