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“Algo hemos ayudado a cambiar en México"

El portal de noticias Animal Político destapó una extensa red de desvío de fondos públicos

Los periodistas Nayeli Roldán Sánchez, Manuel Ureste Cava y Miriam Castillo Moya en la Ciudad de México.
Los periodistas Nayeli Roldán Sánchez, Manuel Ureste Cava y Miriam Castillo Moya en la Ciudad de México.

Dependencias gubernamentales que entregan dinero a universidades públicas que a su vez otorgan contratos a empresas fantasma por cantidades millonarias con el dinero destinado a programas sociales. Esta es la maquinaria de la Estafa maestra que los periodistas del portal de noticias mexicano Animal Político Manuel Ureste Cava (Murcia, 1982) y Nayeli Roldán Sánchez (Ciudad de México, 1982), en asociación con Miriam Castillo Moya (Ciudad de México, 1984) de la ONG Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, han destapado tras un año de intensa investigación en uno de los países con menos libertad de prensa del mundo.

“Nos llamó la atención un informe del principal órgano fiscal del país que ponía a la luz el modus operandi utilizado por las secretarías y ministerios para desviar el dinero del Gobierno Federal, o sea, el dinero de todos los mexicanos”, recuerda Ureste, que al descubrir la magnitud de la red de corrupción —11 universidades, 128 empresas y un desvío de más de 300 millones de euros— sintió una mezcla de “emoción periodística y de vértigo”.

También sintieron asombro cuando se dieron cuenta, gracias a un minucioso trabajo de campo de más de seis meses, de que el Gobierno Federal —a través de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), la de Educación Pública (SEP) y la empresa estatal Petróleos Mexicanos (PEMEX)— había engañado a personas que viven en las colonias pobres y violentas del Estado de Tabasco obligándoles a que prestaran sus nombres y firmas para la creación de empresas fantasma. Ureste recuerda en particular el caso de Francisco, el conserje de una escuela rural de Villahermosa (Tabasco), supuestamente dueño de una empresa que ganó un contrato público de más de 20 millones de euros. Cuando los periodistas preguntaron a Francisco si era efectivamente propietario de semejante empresa, el hombre les contestó entre carcajadas: "¿De verdad creen que si fuera así estaría aquí barriendo el suelo?", cuenta Ureste. 

Los autores, cuyo reportaje ha obtenido el Ortega y Gasset en la categoría Investigación Periodística, destacan el trabajo colectivo sobre el que se sustenta un ambicioso reportaje multimedia (texto, vídeo, cómic, grafismo) y la inmensa labor de análisis de datos —más de 14.000— sin el que nada hubiera sido posible.

“Fue muy intenso, seguimos encontrando nexos, contratos. Esto no termina aquí”, explica Castillo que reconoce haber sentido "algo de presión por parte de ciertas autoridades locales". "No recibimos amenazas de muerte", dice Ureste, "pero tuvimos que batallar para obtener el aceso a los documentos. Hicimos más de 500 solicitudes y muchas universidades se cerraban en banda a entregar la documentación alegando que era información clasificada".

Pese a que ningún político haya renunciado tras el escándalo, Ureste conserva la esperanza. Un reportaje de Arturo Ángel, otro periodista de Animal Político, en el que se destapó los desvíos de dinero en la administración de Javier Duarte de Ochoa, entonces exgobernador de Veracruz, consiguió "quemar" al político y accelerar su detención. "Tenemos que seguir luchando contra la corrupción", afirma Ureste. “Aunque la Estafa maestra sea un grano de arena, algo hemos ayudado a cambiar en este país”.

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