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Cartas al director

Contra el nacionalismo

Los Gobiernos que reafirman sus fronteras o quieren crear otras nuevas son demagógicos y disfuncionales. En una economía global y todopoderosa se necesitan agrupaciones políticas más amplias que el Estado nación, tal vez incluso haría falta un Gobierno mundial que ordene el intercambio de mercancías y capitales para evitar la voracidad de los especuladores contra el bienestar colectivo y la cohesión social.

Contra el nacionalismo tenemos que usar la razón, no es cuestión de tolerancia, ni de comprensión, ni de igualitarismo; la clave está en el respeto a la diferencia, en la asunción consciente por cada persona de que el derecho a mi cultura no puede transformarse en un deber para con esa cultura. La libertad humana pasa por el derecho a renunciar a tu identidad de origen, para adquirir aquella otra que te facilite el entendimiento con el mayor número de hombres y mujeres, con los que convives y compartes tu esfuerzo cotidiano y vital, para mejorar tu condición personal y la suya. No son tareas fáciles; pero creo que es un esfuerzo que merece la pena, y es más necesario que nunca.— Luis Fernando Crespo Zorita. Alcalá de Henares (Madrid).

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