Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BLOGS Por MIGUEL MORENATTI
FOTOGRAFÍA

De vagabundo a reconocido fotógrafo de bodas

Carsten Schertzer, que pasó su adolencencia durmiendo en la calle, es ahora un consagrado fotógrafo

La vida del joven Carsten Schertzer no era propia de su edad. Con solo 15 años deambulaba durmiendo por los portales y parques del Sur de California, huyendo del ambiente de drogas y delincuencia que se respiraba en casa de sus padres. Con una pequeña cámara y un monopatín, Schertzerse ganaba algunos dólares fotografiando a skaters y vendiéndoles las fotos. Un amigo que se casaba, al ver el talento que tenía con la fotografía, decidió que Schertzer le hiciera las fotos de su boda. Carsten, no tardaría en hacer la siguiente. "En el momento que hice mi primera boda, tenía claro a lo quería dedicarme", dice Schertzer.

De vagabundo a reconocido fotógrafo de bodas

A los 18 años Schertzer decide ir a San Francisco, donde vive en un coche abandonado y utiliza un Starbucks como oficina para localizar a nuevos clientes que quieran confiarle sus fotos de boda. Poco a poco fueron llegando los clientes, y aumentando su porfolio. En la actualidad, Schertzer con 24 años, es un consagrado fotógrafo de San Francisco, ganador de prestigiosos premios como WPJA (Asociación del fotoperiodista de boda); Premios salón SLR, o Wedisson. "La fotografía de boda me dio la oportunidad de expresarme, pero lo más importante, me sacó de la calle".

De vagabundo a reconocido fotógrafo de bodas

Hasta la fecha, Carsten ha viajado por 12 países demostrando su talento, convirtiéndose en un reconocido fotógrafo, aunque sin olvidar su pasado. "Cuando estás constantemente luchando para poder sobrevivir, no tienes tiempo para la creatividad, la pasión o la expresión de uno mismo. El pasado lo miro con orgullo. La fotografía me enseñó a ver las cosas no por lo que son, sino por lo que pueden ser. El skate me enseñó a ser persistente ante los problemas en la vida; es sangre, sudor y lágrimas, solo tienes que seguir impulsándote; no hay ninguna otra opción", dice Schertzer.

Autofoto de Carsten Schertzer.
Autofoto de Carsten Schertzer.