Los secretos que esconde el palacio de Buckingham bajo sus suelos

Las obras en la instalación eléctrica, instalada después de la Segunda Guerra Mundial, descubren "piezas de historia" como viejos paquetes de tabaco y periódicos de 1889

El palacio de Buckingham.
El palacio de Buckingham.ap

La instalación eléctrica del palacio de Buckingham, instalada después de la Segunda Guerra Mundial, necesitaba una urgente renovación. El caucho que recubría los cables, de origen indio, se había deteriorado y suponía un riesgo de incendio, así que en los últimos meses, y sin alterar la vida privada y oficial de Isabel II entre sus paredes, ha empezado a ser reemplazado. La puesta a punto del cableado ha destapado "piezas de historia escondidas" bajo la tarima que pisan la reina y sus invitados, explica la web oficial de la familia real británica. Se trata de viejos paquetes de cigarrillos y trozos de un periódico publicado en 1889. 

Paquete de cigarrillos hallado bajo la tarima del palacio de Buckingham.
Paquete de cigarrillos hallado bajo la tarima del palacio de Buckingham.

Las cajetillas de tabaco son de marcas que ya no se encuentran en el mercado, como un paquete de Wild Woodbine, muy popular entre los soldados británicos en la primera mitad del siglo XX, o Player´s Navy Cut.

El periódico olvidado entre los cables eléctricos es un ejemplar del Evening Standard del 27 de noviembre de 1889.

Hasta ahora se han retirado dos kilómetros de cable eléctrico. El trabajo de los electricistas empezó por la zona donde se ubican los apartamentos privados de la reina, aprovechando la estancia de Isabel II en su residencia escocesa del castillo de Balmoral el pasado verano.

La modernización del palacio comenzó el pasado mes de abril y se extenderá a lo largo de 10 años. La puesta a punto de la residencia de Isabel II en Londres incluye mejoras en la red de cañerías y un nuevo sistema de calefacción, que pretenden dejar el edificio o en perfecto estado de revista para "los próximos 50 años".

Una década de obras en un palacio que desde 1837 es la residencia oficial en de los soberanos británicos en la capital, con 108 metros de fachada, 775 habitaciones, 1.514 puertas y 760 ventanas. El número de enchufes asciende a 6.500 y hay 5.000 puntos de luz. Por el palacio de Buckingham pasan cada año más de 50.000 personas, incluyendo los asistentes a los banquetes de Estado, recepciones y fiestas en el jardín que ofrece la reina.

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