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El “charlatán” que dice que vamos a ser inmortales en treinta años

Expertos de distintos campos desmontan al conferenciante José Luis Cordeiro

José Luis Cordeiro durante una entrevista.

José Luis Cordeiro tiene una agenda de estrella internacional. El lunes pasado estaba en Lima (Perú), participando en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE 2017). Tres días antes estaba en Viena (Austria), en un evento junto a Jimmy Wales, fundador de la Wikipedia. Esa misma semana había participado un evento en La Coruña (España), invitado por la Fundación Barrié, una institución que suele tratar con ponentes de prestigio. A todos esos lugares llega con un discurso repleto de afirmaciones extraordinarias: “No me pienso morir, y no solo eso, sino que en treinta años seré aún más joven”, “la muerte se va a convertir en opcional en dos o tres décadas” o “vamos a crear una civilización posthumana que va a ser casi igual a dios”.

Un hombre normal con este discurso sería, muy probablemente, tachado de charlatán, y así le describen varios expertos contactados por Materia. Pero Cordeiro, ingeniero por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), no es alguien común. O eso afirma él. En el amplio currículum que enviaba a los periodistas la Fundación Barrié para anunciar su conferencia, la estrella del futurismo se presenta como “profesor fundador y asesor de energía de la Universidad de Singularity en la NASA, Silicon Valley”. Esas credenciales ayudan a hacer más digerible un relato que podría considerarse pura fantasía. Sin embargo, contactada por Materia, la Singularity University (SU) es tajante: “José Luis Cordeiro no está en absoluto afiliado con la SU. Es lamentable que haya decidido presentarse a sí mismo de esa manera engañosa”.

El ingeniero se presenta como fundador de la Singularity University de Silicon Valley. La institución niega todo vínculo

En la presentación de otra de sus conferencias, en este caso en la Fundación Rafael del Pino, en Madrid, se afirma que es cofundador de la Internet Society. Desde esta organización se aclara que no lo es. “The Internet Society fue fundada por Vint Cerf y Bob Kahn”, recuerdan. En esa misma presentación, se afirma que es fundador y presidente emérito de la World Future Society (Venezuela). Aunque el nombre coincida con la World Future Society a la que pertenecen personalidades como Al Gore o Neil Degrasse Tyson, desde esa sociedad aclaran que actualmente no tiene relación con la sociedad y que el capítulo venezolano al que Cordeiro hace referencia no tiene rango oficial. La WFS tampoco tiene relación con futurovenezuela.net, el lugar al que, bajo el nombre de Sociedad del Futuro de Venezuela, se refiere el conferenciante en sus presentaciones.

Cordeiro responde sobre su desaparición de la Singularity University enviando un vídeo en el que Ray Kurzweil, presidente y cofundador que sí sigue apareciendo en la lista de personas destacadas que ofrece la propia SU y en la que no se encuentra Cordeiro, le presenta durante una conferencia como una de las personas que estuvieron en el origen de la universidad. También envía otro vídeo en el que aparece dando una clase. Su desaparición de cualquier registro oficial se debería, según el conferenciante, a un desencuentro personal con el actual director general de la institución, Rob Nail. Cordeiro niega que se presente como fundador o profesor de la SU en la actualidad, aunque así aparece en un reciente programa televisivo y así le presentan en otra entrevista sin que él aclare la confusión. Sobre su vinculación real con la Internet Society, Cordeiro no ofreció ninguna aclaración.

Además de proporcionar numerosas afiliaciones más o menos pintorescas, Cordeiro se apoya en prestigiosos científicos para sustentar su discurso fascinante. Cuando afirma que la muerte será opcional en tres décadas, cita el trabajo de investigadores líderes en el campo del envejecimiento. “Se está haciendo muchísimo, tanto en España como fuera. Aquí, por ejemplo, está María Blasco, la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), que ha logrado triplicar la vida adulta de ratones a través de modificaciones genéticas. Otro español es Juan Carlos Izpisúa, del Salk Institute for Biological Studies, en La Jolla (San Diego), que también ha logrado rejuvenecer ratones. En los últimos años se ha descubierto que tenemos células que no envejecen”, declaraba a La Voz de Galicia.

Izpisúa discrepa de la ligereza con que Cordeiro usa su trabajo. “La imaginación es fundamental para avanzar en ciencia pero nunca la debe suplantar. Hay una línea muy clara de separación entre la ciencia y la pseudociencia. La interpretación sesgada de determinados datos científicos no es ciencia y en muchos casos nos lleva a la fantasía”, ha señalado a Materia. “Afirmar que la ciencia va a lograr en las próximas décadas que seamos inmortales no se sostiene de ninguna manera con los datos científicos actuales y no se sostendrá nunca. De todas maneras, la opinión de un científico o de un pseudocientífico es irrelevante ante la evolución. La inmortalidad es incompatible con la evolución”, ha afirmado.

Se me ponen los pelos de punta cada vez que veo o escucho una entrevista suya

Manuel Collado, director del laboratorio de Células Madre en Cáncer y Envejecimiento del Complejo Universitario de Santiago, no tiene ideas cerradas sobre la longevidad y, aunque cree que “la biología implica un desgaste que parece insuperable, hoy sí se plantea como algo serio encontrar mecanismos moleculares relacionados con el envejecimiento para retrasar el periodo de enfermedades asociadas a ese proceso”. No obstante, cree que eso está muy lejos de dar validez “al mensaje de juventud eterna de Cordeiro”, al que no concede ningún tipo de autoridad. María Blasco ni siquiera quiso realizar declaraciones por no continuar dando publicidad a un individuo del que no entiende la relevancia.

La vida eterna no es el único campo sobre el que Cordeiro suele perorar. En una entrevista con el periodista Iñaki Gabilondo, el ingeniero también predice la llegada de la edad post humana. Será el momento “de los humanos aumentados” que tendrán cerebros capaces de “procesar a la velocidad de las computadoras”. “Ahora los cerebros humanos funcionan en un herzio, diez herzios, cien herzios. Un cerebro muy rápido como el mío es un cerebro de 1000 herzios”, presume. “Los ordenadores, sin embargo, funcionan en gigaherzios”, prosigue. Sin considerar si en el futuro será posible dotar de capacidades de supercomputación a los cerebros humanos, el planteamiento inicial de Cordeiro es falso. Así lo afirma Juan Lerma, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC/UMH). “¿Cómo lo ha medido?”, se pregunta. “Hay científicos que afirman que los animales, incluido el hombre, se mueven a 7-10 herzios, pero piensan a 40 herzios. Esto está basado en la frecuencia de los ritmos cerebrales (theta y gamma), y por tanto hay base mecanística. Si es así, ¿cómo hace este prohombre para funcionar con un ritmo de 1000 herzios? No se conoce un ritmo tan rápido. Charlatanes hay un montón.”, finaliza.

Para rematar su dibujo de un futuro idílico y cercano, Cordeiro suele acabar hablando de inteligencia artificial. En 2045, como tarde, llegará la singularidad, el momento en que las máquinas superarán la inteligencia humana y comenzarán a ser autónomas. Pero, como en todo el mensaje de Cordeiro, no hay nada que temer en la tierra prometida posthumana. Viviremos en perfecta armonía con esos nuevos seres inteligentes que nos ayudarán a ser más felices y poderosos. Como en los casos anteriores, pese al éxito del ingeniero frente a públicos más ingenuos, sus visiones causan rechazo entre quienes saben de lo que habla. “No hay que hacer caso a este personaje que habla de lo que no sabe”, señala Ramón López de Mántaras, director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA) del CSIC. “En su vida ha trabajado en IA”, añade. “En lo que concierne a la IA y la singularidad o las superinteligencias, nadie de la comunidad científica le hace caso. Es una lástima que tenga tanto eco mediático, está haciendo daño a la IA. Se me ponen los pelos de punta cada vez que veo o escucho una entrevista suya. La mejor definición de lo que es José Luis Cordeiro es que es un charlatán”, remacha.

Cordeiro atribuye todas estas críticas a un oscuro complot de personas a las que no conviene que se hagan realidad sus ideas sobre la longevidad indefinida y el rejuvenecimiento. Investigadores "como María Blasco y Juan Carlos Izpisúa, entre tantos científicos que viven parcialmente de fondos públicos, no se pueden dar el lujo de decir lo que piensan realmente", asegura. "Es más, a veces tienen incluso que distanciarse de ideas en las que creen", añade. "En mi caso, yo no tengo problemas en decir lo que pienso, pues no vivo de fondos públicos y no me importa que me llamen tonto, loco, charlatán, o lo que sea", concluye.

Una conspiración del Opus Dei

En una entrevista publicada por el diario peruano El Comercio la semana pasada, Cordeiro aseguraba que algunas dudas sobre sus afiliaciones, publicadas en el blog Ulum.es, eran fruto de una conspiración de un grupo del Opus Dei. "Yo soy director de la asociación transhumanista mundial: Humanity Plus. Nosotros somos los malos en la última película de El Código Da Vinci, Inferno. En el libro de Dan Brown, en la página 292, dice que hay un científico que cree que hay mucha gente y va a sacar un virus para esterilizarlos. Allí menciona a Humanity Plus. Yo estoy en la punta de la punta de las tecnologías. La muerte de la muerte es lo más disruptivo que hay. Entonces si yo triunfo es el fin de la religión", afirmaba.

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