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EP Global BLOGS Coordinado por JORGE RODRÍGUEZ

Este marsupial está exterminando a los periquitos de Tasmania

El petauro del azúcar ataca sus nidos para alimentarse de los huevos y las crías.

Un petauro del azúcar.
Un petauro del azúcar.

En la isla de Tasmania, al sur Australia, el animal más aparentemente inofensivo se está revelando como un asesino que está llevando a una especie de ave hacia la desaparición. La población autóctona de periquitos, conocida como el periquito de Latham, está siendo exterminada por un pequeño marsupial planeador conocido como el petauro del azúcar, una especie invasora en la isla que se alimenta de los huevos y polluelos de periquito, según señalan varios investigadores de la Universidad Nacional de Australia (ANU).

Este animal de aspecto adorable y que en la edad adulta alcanza la longitud de una mano humana habita en las copas de los árboles y es capaz de desplegar una membrana de piel entre sus patas para planear de árbol en árbol. Su presencia en la isla está resultando devastadora para los periquitos de Latham, que viajan a la isla para reproducirse en agosto. Los huevos y polluelos de estas aves son un suculento alimento para el diminuto marsupial, que fue introducido en la isla en el siglo XIX y que se ha popularizado recientemente como animal de compañía.

"En algunas zonas no ha sobrevivido ninguna cría" ha afirmado en un comunicado el investigador Dejan Stojanovic, biólogo investigador de la ANU especializado en el estudio de especies amenazadas. "Si no intervenimos inmediatamente, la conservación de la especie podría sufrir un golpe muy duro este año", ha advertido.

No existe un registro actualizado de su población, pero en 2011 un estudio citado por el gobierno australiano estimó que quedaban unos 2.000 periquitos adultos. Sin embargo, según la lista roja elaborada por la Unión Internacional por la Preservación de la Naturaleza (IUCN), esta especie se encuentra en peligro crítico de extinción, lo que implica la existencia de unos pocos centenares de ejemplares.

La competencia entre ambos animales ha aumentado recientemente en la costa oriental de Tasmania debido a la proliferación del eucalipto, una planta predilecta para ambas especies.

Un periquito de Latham.
Un periquito de Latham.

Los científicos de la ANU han desarrollado unos nidos artificiales sensibles a la luz que se abren al amanecer y se cierran al atardecer, proporcionando un refugio seguro para los periquitos por las noches, momento en el que los petauros salen de caza. Las puertas de las cajas nido se activan con baterías alimentadas por paneles solares. "Los ensayos iniciales son alentadores y las aves han sido indiferentes al mecanismo", ha afirmado Stojanovic.

El equipo de investigación ha lanzado una campaña participativa de recaudación de fondos para instalar estas puertas en un centenar de nidos ya presentes en el área. En 24 horas han superado los 39.000 dólares de los 40.000 que necesitaban para poner en marcha su proyecto.

 

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