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El escándalo sexual de Weinstein pone en apuros a la firma de moda de su esposa

Georgina Champan fundó Marchesa en 2004, una marca que han llevado en las alfombras rojas numerosas actrices que hoy critican a su marido, al que la diseñadora sigue apoyando

Harvey Weinstein y su esposa Georgina Chapman, en la fista de 'Vanity Fair' tras los Oscar del pasado febrero. Ampliar foto
Harvey Weinstein y su esposa Georgina Chapman, en la fista de 'Vanity Fair' tras los Oscar del pasado febrero.

Durante una década, Harvey Weinstein ha sido un seguidor incondicional de su esposa, y ha estado en primera línea de cada uno de los desfiles de Marchesa, la firma de moda de Georgina Chapman. Weinstein a menudo se sentaba al lado de la todopoderosa editora de Vogue Anna Wintour en el front row. Y para todos, tanto en la industria de la moda como del cine, es evidente que el productor tiró de los contactos de su valiosa agenda para que estrellas de la talla de Penélope Cruz, Anne Hathaway o Sandra Bullock escogieran diseños de la firma de su esposa para sus eventos públicos y para las alfombras rojas. Tras estallar el escándalo sexual que ha apartado de su propia productora a Weinstein, son numerosas las voces que ahora llaman por las redes sociales a boicotear a Marchesa, que es más que probable que vaya a sufrir un duro golpe tras las informaciones que aseguran que Weinstein se aprovechaba de su poder en Hollywood para acosar sexualmente a empleadas y actrices. Unas acusaciones que saltaron el mismo día que Chapman presentaba en Nueva York la nueva colección de novias de su firma y publicaba algunas de sus propuestas en su cuenta de Instagram.

Thank you @cfda for this beautiful image of our #fw18nottebridal collection!!! #marchesa #cfda

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“Ninguna estrella va a querer llevar la marca de nuevo”, sentencia un estilista de Nueva York citado, con la condición de anonimato, por The Hollywood Reporter. La diseñadora británica cofundó la firma Marchesa en 2004, año en que conoció al productor, junto a la modelo Keren Craig (con quien estudió en una prestigiosa escuela británica). Hoy la marca también es una empresa familiar, pues su hermano Edward Chapman ejerce como consejero delegado. Aunque Georgina Chapman, que también ha hecho sus pinitos como actriz, no tenía una gran experiencia como diseñadora en los primeros años su marca entró a formar parte de las quinielas de las estrellas rápidamente. Tres años después, ya la vestían en los Globos de Oro de 2007 Jennifer Lopez y Sienna Miller. “Él era el cerebro detrás de Marchesa, gestionando acuerdos y utilizando su influencia y sus conexiones con las celebridades en su nombre [el de Chapman] para la marca”, asegura una estilista de Los Ángeles a la misma publicación. La misma fuente cuenta que en 2005 Weinstein le dijo a la actriz Felicity Huffman que no iba a poner dinero en la promoción de Transamerica si no llevaba Marchesa en las alfombras rojas.

“Él no era precisamente sutil pidiendo a las estrellas de Miramax que llevaran Marchesa en la alfombra roja. Y si el jefe de los estudios de tu película, y de futuras películas, te pide que lleves a un diseñador en concreto, ¿no lo harías?”, asegura en el mismo sentido una fuente recogida por Page Six. Cate Blanchett, Jennifer Lopez, Halle Berry, Emma Watson, Renée Zellweger, Blake Lively y Kate Hudson son algunas de las actrices que participaron en producciones de Weinstein y que llevaron diseños de la marca de su mujer durante la promoción de las películas.

Harvey Weinstein y la editora de 'Vogue' Anna Wintour, en un desfile de Marchesa en septiembre de 2014 en Londres. ampliar foto
Harvey Weinstein y la editora de 'Vogue' Anna Wintour, en un desfile de Marchesa en septiembre de 2014 en Londres.

Harvey Weinstein no tiene nada que ver con Marchesa ni ocupa puesto alguno en su Consejo de Administración. Sí que su productora ha llevado a cabo numerosos proyectos relacionados con la industria de la moda, por ejemplo Weinstein Co. produjo Pret-a-Porter (1994). Desde 2004, también es el productor del programa de televisión Project Runway, donde Georgina Chapman ha hecho algunas apariciones esporádicas como juez. Los lazos con la industria de la moda de Weinstein van más allá, pues en una entrevista con T Magazine en 2007 reveló que Bernard Arnault, dueño de LVMH —uno de los mayores imperios de la moda y del sector del lujo— invirtió en su compañía después de que les presentara Anna Wintour.

De izquierda a derecha: las actrices Halle Berry y Cate Blanchett en los Oscars de 2011 y Sienna Miller en la fiesta organizada por la productora de Harvey Weinstein tras los Globos de Oro de 2007. ampliar foto
De izquierda a derecha: las actrices Halle Berry y Cate Blanchett en los Oscars de 2011 y Sienna Miller en la fiesta organizada por la productora de Harvey Weinstein tras los Globos de Oro de 2007.

Weinstein, de 65 años, y Chapman, de 41, iniciaron su relación tras conocerse en una fiesta en Manhattan en 2004, tras el primer divorcio del productor caído ahora en desgracia. La pareja contrajo matrimonio en 2007 y tienen dos hijos en común. Tras saltar el escándalo se les ha visto juntos, y el productor llegó a decir que tenía el apoyo de su esposa al cien por cien: “He tenido duras conversaciones con mi familia, muy duras, pero me están apoyando”, aseguró hace unos días Weinstein. Aunque la revista People recoge varias fuentes cercanas a ellos que aseguran que, aunque Chapman descarta el divorcio, está avergonzada y muy enfadada con su marido. Además de preocupada por el impacto que las acusaciones vayan a tener en su negocio.

Y es que aún es pronto para ver cómo va a afectar el escándalo a las ventas de Marchesa, que también tiene moda nupcial y complementos y se distribuye en boutiques de lujo y los almacenes Neiman Marcus. Parece poco probable que las numerosas actrices que han criticado y reprobado a su marido escojan a partir de ahora uno de sus vestidos para lucirlo en público. Un escenario algo oscuro, teniendo en cuenta además que en los últimos años Marchesa ha perdido parte de su influencia en las alfombras rojas por los acuerdos que hoy firman las estrellas del cine con grandes marcas de moda, como Jennifer Lawrence con Christian Dior o, el recientemente anunciado, el acuerdo entre Louis Vuitton y la actriz Emma Stone.