Harrison Ford: “Vivo en el presente y estoy feliz donde estoy”

El actor se encuentra en plena promoción de 'Blade Runner 2049' habla de la fama y los momentos más memorables de su carrera

Harrison Ford, en la presentación de la película Blade Runner 2049.
Harrison Ford, en la presentación de la película Blade Runner 2049. Claudio Alvarez

El nombre de Harrison Ford evoca galaxias lejanas, aventuras de exploradores, un mundo de replicantes, la canción Wonderful Worldde Sam Cooke. Él es una de las estrellas más veneradas de su generación, esa que a sus 75 años llega a ganar más de 50 veces el salario de sus compañeros de reparto y pilota su propio avión. Alguien conocido por el brillo pícaro que su sonrisa le pone en los ojos y también por ser un gruñón cuando habla con la prensa. Pero hoy, recién bajado de un avión procedente de España, no pierde el humor.

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Está en el corazón de Los Ángeles para hablar de su última película, Blade Runner 2049 y, sin embargo, de lo primero que habla es de esa verdadera obra de arte que tanto le ha conmovido en su reciente visita a Madrid. “El Guernica de Picasso. Blanco y negro. Impresionante”, articula aún sorprendido por la reacción emocional que le provocó el cuadro durante su visita al Reina Sofía. Fue una idea de Ryan Gosling, su compañero de viaje en la película y en la gira. “Íbamos camino del aeropuerto y nunca lo había visto, así que pensó que a mí también me interesaría. El museo estaba cerrado por lo que fue un regalazo, poder apreciarlo sin nadie a tu alrededor, sin colas, nada. Una oportunidad única que no dejé pasar”, se explaya maravillado un hombre, por lo general, parco en palabras.

Por su conversación se aprecia que en medio de la fama en la que vive casi desde sus comienzos con American Graffiti (1974), o de los cerca de 30 millones de euros que dicen cobró por su trabajo en la última entrega en La guerra de las galaxias, ahora encuentra el placer en las cosas pequeñas. “La fama te da la oportunidad de encontrar quien eres, que no es necesariamente el que la gente se piensa”, afirma el actor. No da más explicaciones. Solo un guiño con el que se ríe de lo que considera una buena respuesta.

Pregunta. ¿Cuáles son esos momentos memorables que le hacen quien es?

Respuesta. Recuerdo a mi tía entrando en mi habitación cuando tenía ¿tres años? Venía a decirme que tenía un hermano. No uno cualquiera. Mi hermano.

P. Y, ¿más cercanos?

R. Lo buenos que son los Globo de Oro para encontrar esposa —se ríe [conoció a su actual mujer, la actriz Calista Flockhart, en la ceremonia de 2002].

P. Y de paso llevarse un galardón a toda su carrera.

R. Nunca se me ocurrió pensar que sería el único premio que recibiría. ¡Toma indirecta!

Está gamberro. Así lo describe la actriz Ana de Armas durante el rodaje, alguien que no dejó de contar chistes de perros para romper el hielo. Incluso así de relajado, su vida personal queda fuera de la conversación más allá de mencionar a su tercera esposa o el momento más memorable de su vida, ese que se “encontró” cuando la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood le hizo entrega del premio Cecil B. DeMille a toda su carrera en 2002. Y aunque en su puyazo se nota la amargura de una carrera tan popular como poco premiada, sin un Oscar que llevarse a casa, Ford dice que no es nostálgico. “Vivo en el presente y estoy feliz donde estoy”, asegura.

Está básicamente reviviendo los clásicos que le dieron la fama, películas como ese nuevo Indiana Jones que tiene su estreno pendiente para 2018. Para entonces, habrá cumplido los 76. “O los 51”, bromea parafraseando la respuesta del científico David Attenborough sobre su edad mental cuando cumplió los 92. “Y digo 51 porque quiero ser como él cuando sea mayor. Por lo demás, me siento a gusto. Soy feliz y estoy sano”, remata.

Harrison Ford y Ana de Armas, en el estreno de "Blade Runner 2049".
Harrison Ford y Ana de Armas, en el estreno de "Blade Runner 2049".AFP

Le gustaría trasladar este estado de bienestar más allá de su persona. Al medioambiente, algo que pelea desde la Fundación Conservation International. “Una cosa está clara, la naturaleza puede vivir sin nosotros pero el fin del medioambiente será nuestro fin”, recuerda el actor. En la misma frase también defiende el derecho de los seres humanos a los avances de la ciencia y un sistema sanitario para todos. “Me gustaría ver una ciudad donde se haya solucionado el problema de los sin techo, donde exista un reparto más equitativo de oportunidades y donde no nos hayamos cargado el medioambiente”, resume de su deseo para un Los Ángeles en el 2049 que probablemente no verá.

P. Y en lo personal, ¿alguna petición?

R. Me siento afortunado.

No hace falta que lo diga. Se le nota más que la cicatriz de su barbilla. Solo tiene un consejo que pasar a otras generaciones, a él se lo dijo el director y amigo Mike Nichols: “No dejes que te conviertan en un objeto. No creo que tenga que explicarlo”.

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