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The Horrors: "A veces la música hace que saques la agresividad que llevas dentro"

Cumplen 10 años de transformaciones con 'V', un nuevo disco que sigue alimentando su aura de tránsfugas. Ellos hacen oídos sordos a las críticas

The Horrors: "A veces la música hace que saques la agresividad que llevas dentro"

Claro, ¿cómo voy a olvidarlo?". Faris Badwan, el jackskellingtonesco líder de The Horrors, sabe perfectamente de lo que hablamos cuando le mencionamos el primer concierto que su banda ofreció en Madrid, hace ahora una década. De apenas media hora, ese directo se saldó con una bola de espejos estrellada contra el suelo, una ambulancia del SAMUR en la puerta y —se dice— la banda siendo expulsada por el personal de la sala.

Para algunos fue un show mítico que conectaba el rock con su pasado más amenazante; para otros, una estupidez de niñatos con muchas ganas de epatar. Estuvieses de un lado u otro, en aquel momento no parecía que esos postadolescentes vestidos como los nietos de The Cramps —negro como única opción, caras pálidas, cardados y maquillaje— fuesen a tener una carrera duradera y respetada diez años después. Nos equivocamos.

The Horrors: "A veces la música hace que saques la agresividad que llevas dentro"

"A veces la música hace que saques la agresividad que llevas dentro. El rock necesita poder, intensidad", explica Faris al recordar aquel concierto mientras pasea por las calles de Londres. "Pero no creo que hayamos cambiado tanto desde entonces, seguimos siendo los mismos. De hecho, si tocásemos ahora las canciones de ese disco, creo que pasaría algo similar a lo de ese día". Por mucho que él lo defienda, cuesta imaginarse ahora a Faris trepando por las barras del techo de una sala mientras se desgañita cantando Sheena is a parasite. Será porque, en estos diez años, The Horrors se han ocupado de reinventarse con cada disco: han jugueteado con el krautrock y el shoegaze, se han internado en el pop suntuoso de los 80 y han tonteado con la electrónica o la música industrial. Tantas vueltas han dado que, para muchos, se han convertido en unos veletas del rock que mudan de sonido según sople la tendencia. Él se defiende: "Necesitamos cambiar, hacer cosas nuevas cada vez. No me podría importar menos lo que piense la gente. Lo único que queremos es hacer discos que nos apasionen".

Por eso tampoco sabía cómo se iba a formar su inminente quinto disco, V. "Al final creo que es el álbum más diverso que hemos hecho, muestra todo el espectro de la banda, diez años de historia". Algo de culpa ha tenido Paul Epworth, el productor británico conocido por dar forma a éxitos de Adele o Coldplay, con quien han contado en este álbum. "La gente lo conoce por haber trabajado en discos de mucho éxito, pero también le gusta experimentar", cuenta Faris.

A veces, sin embargo, alguna de esas cosas que prueban les crea problemas. La portada de V generó polémica en las redes cuando se apuntó a un posible plagio al artista visual -—y colaborador de Arca— Jesse Kanda. "Es ridículo, nadie está en posesión de la estética de la ciencia ficción o el grotesque", exclama. "Nosotros trabajamos con Chris Cunningham al comienzo de nuestra carrera, y él ya creaba cosas de ese estilo. Ser creativo implica ser consciente de que nada es de tu propiedad". Algo que también aplica a su propio trabajo: "La música no pertenece a nadie. Cuando escuchas algo, creas imágenes en tu cabeza, y eso es lo único que es tuyo: tu propia percepción".

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