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LVMH y Kering no contratarán modelos con una talla menor a la 34

Los dos grandes imperios franceses de la moda rechazarán maniquíes demasiado delgados ni menores de 16 años en los desfiles o sesiones de fotos de sus marcas

Una modelo en un desfile de Haider Ackermann en París en 2012.
Una modelo en un desfile de Haider Ackermann en París en 2012. AFP

Los dos mayores imperios del sector del lujo y de la moda francesa, LVMH y Kering, han anunciado este miércoles su compromiso de que ninguna de sus marcas cuente en sus pasarelas con modelos demasiado delgados ni menores de 16 años para presentar productos destinados a adultos. Según sus nuevas reglas, formalizadas en “una carta sobre las relaciones laborales con los maniquíes”, suprimirán en sus selecciones de modelos la talla 32 para las mujeres y la 42 para los hombres.

En concreto, las agencias que les propongan sus profesionales tendrán que hacerlo con mujeres cuya morfología “corresponda a la talla 34” y a la 44 para los hombres, precisan LVMH y Kering en su comunicado conjunto. Además, los dos gigantes de la moda exigirán a los maniquíes un certificado médico que demuestre que su estado de salud es correcto y que tienen capacidad para trabajar, documento que no podrá haberse realizado más de seis meses antes del desfile o la sesión fotográfica.

Kering (Gucci, Bottega Veneta, Saint Laurent, Balenciaga, Alexander McQueen, Christopher Kane y Stella McCartney) y LVMH (Dior, Vuitton, Givenchy, Céline, Kenzo, Fendi, Loewe, Berluti y Pucci) también se han comprometido a excluir a los menores de 16 años en los desfiles o sesiones de fotos que representen a adultos (acaban así con la sexualización de las menores en las figuras conocidas como Lolitas) y han fijado unas normas específicas para los menores de 18 años: no podrán trabajar entre las diez de la noche y las seis de la mañana, tendrán que ir acompañados y se deberán respetar sus “obligaciones escolares”.

"Queríamos actuar rápidamente y golpear fuerte, para que las cosas avancen y tratar de incitar al máximo al resto de representantes de la profesión a seguir nuestro ejemplo", ha dicho a la agencia Afp el presidente de Kering, François-Henri Pinault, sobre unas normas que van a aplicar en desfiles y sesiones en todo el mundo y para todas sus marcas. Antoine Arnault, miembro del Consejo de Administración de LVMH e hijo del presidente Bernard Arnault, ha asegurado que este código ético está destinado a garantizar el “bienestar” de las modelos. "Pero algunos creadores hacen sus propios prototipos en 32. Eso se acabó, las tallas serán desde ahora a partir de la 34, que ya es bastante pequeña", ha subrayado.

Una modelo desfila para Iris Van Herpen en 2015 en París.
Una modelo desfila para Iris Van Herpen en 2015 en París. AFP

Las dos empresas afirman que “el respeto de la dignidad de las mujeres y de los hombres” está “en el centro de sus valores” y por eso “siempre” se han preocupado por el bienestar de los modelos con los que trabajan. Por su “papel determinante en el sector” tienen “una responsabilidad específica” y aseguran que debían ir “todavía más lejos”, lo que se concreta en esta carta que “promueve estándares elevados de integridad, de responsabilidad y de respeto”. Para ello tendrán un comité de seguimiento, formado por representantes de las marcas y de las agencias de modelos, que se reunirá todos los años para evaluar el cumplimiento de esta carta, presentada la víspera del inicio de la semana de la moda de Nueva York.

Su decisión que se produce después de que la Semana de la Moda de París del pasado marzo estuviera rodeada de polémica por el casting realizado para el desfile de Balenciaga. La controversia fue desatada por el director de casting James Scully, que denunció las condiciones de la selección para Balenciaga realizado por una agencia competidora, a la que acusó de haber tratado de forma "sádica y cruel" a unas jóvenes que fueron forzadas a esperar varias horas en la escalera de un edificio. Ahora el código ético de Kering y LVMH prevé que los modelos tengan  “acceso a una comida y a bebidas adaptadas a sus necesidades alimenticias” y que dispongan de un “lugar reservado” para cambiarse, “sobre todo cuando se hallan en el exterior”.

Protesta por la campaña
Protesta por la campaña "sexista" de Yves Saint Laurent, el pasado marzo en París.

Tiempo atrás, en 2015 Louis Vuitton se vio obligado a retirar un anuncio en revistas británicas por la polémica causada por la extrema delgadez de la modelo y a principios de año Yves Saint Laurent causó polémica por unos anuncios calificados de sexistas expuestos en las calles de París, que la autoridad publicitaria francesa le obligó a retirar. Y Reino Unido, por ejemplo, ha prohibido por el mismo motivo un anuncio de Gucci.

Su alianza se suma a la ley aprobada el pasado mes de mayo por el Parlamento francés, que prevé por ejemplo que el certificado médico que deben presentar las modelos para ejercer la profesión —basado sobre todo en su índice de masa corporal (IMC)— tenga menos de seis meses, mientras que la ley vigente permite una validez de hasta dos años. Además, las revistas francesas están obligadas por ley a indicar cuándo la imagen de una modelo ha sido retocada con Photoshop, o de lo contrario se enfrentan a multas de más de 35.000 euros.

Madrid fue la primera capital europea en tomar medidas respecto al peso de las modelos, cuando prohibió en septiembre de 2006 que desfilaran en la Cibeles Fashion Week Madrid modelos con IMC menor a 18. Otros países, como Italia, Chile, Israel y Bélgica, han aprobado normas similares.