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El día que un tornado convirtió a dos hermanas en expertas en desastres naturales

Morgan y Caitria O'Neill desarrollan una web que sirve para canalizar las ayudas, información y apoyo ciudadano minutos después de una catástrofe natural

El estado en el que quedó la casa de las hermanas tras el tornado.
El estado en el que quedó la casa de las hermanas tras el tornado.

Las hermanas Morgan y Caitria O'Neill no se esperaban el tornado que golpeó su pequeña ciudad natal en Massachusetts. Y tampoco que la recuperación de aquel desastre cambiaría sus vidas. El 1 de junio de 2011, dos tornados arrasaron las zonas occidentales del estado y causaron dos muertes. Las primeras registradas por esta causa en los últimos 16 años.

Uno de los tornados, clasificado como un enorme F3 con vientos estimados en hasta 260 km/h, rugió a través de Monson, la ciudad natal de las O'Neill, y su casa quedó gravemente dañada. Casi de inmediato, la devastación convirtió tanto a Morgan, de 24 años, como a Caitria, de 22 años, en expertas en gestión de catástrofes.

"Empezamos a responder preguntas y a tomar decisiones, porque alguien tenía que hacerlo", dice Morgan. "El 1 de junio no éramos expertas en desastres, pero el 3 de junio de ese año comenzamos a parecerlo". En esos frenéticos primeros días, explica, construyeron su  "máquina de recuperación".

Las hermanas ofreciendo una charla sobre su experiencia.
Las hermanas ofreciendo una charla sobre su experiencia.

Lo que comenzó como una forma de ayudar a su comunidad a levantarse después de un desastre hace seis años se convirtió en recovers.org, una web gratuita y fácil de usar para ayudar a otras ciudades a organizar rápidamente la ayuda en situaciones similares. "Se puede poner en marcha en cuestión de minutos para convertir el interés por ayudar en acción organizada", dice Chris Kuryak, jefe de operaciones del proyecto. "Es un método que se puede activar después de cada catástrofe por cualquier organizador local", explican sus fundadoras.

Las hermanas diseñaron el sitio web para ayudar a los ciudadanos a manejar voluntarios y donaciones, rastrear datos sobre el desastre y solicitar subvenciones y ayudas a través de canales oficiales como el FEMA (Agencia Federal para la Gestión de Emergencias), el Ejército de Salvación o la Cruz Roja. También vincula a los voluntarios con las víctimas, permitiendo que ambos grupos alerten a los demás de lo que se necesita e informen de los recursos disponibles para la ayuda.

El sitio no es solo para los locales: a menudo, después de un desastre, personas de cualquier rincón del mundo, movidas por las fotos y los informativos, tratan de ayudar pero no saben cómo. Recovers.org permite a la gente de todas partes saber lo que más se necesita y la mejor forma de donarlo.

Lo que es clave, opinan las hermanas O'Neill, es captar la atención pública inmediatamente después del desastre, antes de que se desvíe a otro evento. Después de una catástrofe natural, solo hay una pequeña ventana antes de que el mundo vuelva su simpatía (y donativos) a otros lugares, por lo que es importante estar preparado en todos los aspectos de la recuperación, dicen. "Después de un desastre, hay una marea de buena voluntad", señala Kuryak. "Hay personas que quieren donar y personas que quieren ser voluntarios".

Las víctimas tienen siete días para atraer el 50% de las búsquedas en la web sobre un desastre, de acuerdo con Google Trends, dice Caitria, que ahora tiene 28 años y trabaja en Facebook. Recovers.org ayuda a las poblaciones locales a responder de inmediato ante los desastres mientras se espera a que el gobierno y otras organizaciones sin fines de lucro se movilicen.

"Algunas comunidades utilizan el sitio como una herramienta de preparación pero la mayoría lo encuentra después de un desastre", afirma Kuryak. La organización ha crecido hasta albergar más de 200 sitios de recuperación para comunidades de todo el mundo. Cada portal tiene todas las funciones necesarias: desde lugares con duchas hasta dónde recibir comidas calientes, inscribirse para donar o ser voluntario y maneras de solicitar ayuda de forma privada.

El software ha sido usado para grandes y pequeños esfuerzos de recuperación y organización de desastres naturales y artificiales, desde una inundación en una pequeña ciudad en Alberta, Canadá, hasta incendios forestales en Big Sur e incluso para la tormenta Sandy.

En Lismore, Australia, después de un golpe directo de un ciclón tropical en marzo, Maddy Braddon de Lismore Helping Hands, un grupo de voluntarios de la ciudad, dijo que el sitio se convirtió en una "herramienta fundamental" para ayudar a más de 1.000 personas afectadas por el suceso. "Tener un sitio web que canaliza el inmenso número de solicitudes y ofertas de ayuda hizo nuestro trabajo de recuperación más fácil y más eficiente", afirma Braddon.

Las páginas web disponibles en recovers.org también cubren países de bajos ingresos como Malawi, India y Filipinas, donde existen algunos desafíos, "incluyendo una deficiente conectividad a Internet y la barrera del idioma", subraya Kuryak. "Aunque la baja conectividad no impide la utilidad de la web, hace que las necesidades de recolección, donaciones y voluntarios a través del sitio sean más difíciles", continúa.

Kuryak identifica también como retos el apoyo local y la tracción. "Cuando una web en una comunidad de bajos ingresos no tiene el apoyo de organizaciones locales o del gobierno, entonces la efectividad del sitio se reduce", dice. "Tener buy-in’[apoyo] de organizaciones locales y del gobierno aumenta tanto la conciencia y la fiabilidad. Debido a que Recovers no es una marca reconocida internacionalmente, muchos nuevos usuarios son escépticos en su uso.

El sitio en sí es un esfuerzo voluntario. El siguiente objetivo es la transición a una organización sin fines de lucro. "Esperamos recaudar fondos para poder contratar a un pequeño equipo para que sea verdaderamente de emergencia, ayudando a monitorear y administrar la plataforma durante grandes y frecuentes desastres internacionales", dice Morgan, de 30 años y científica atmosférica en el Instituto Científico de Weizmann de Israel.

"La gente debe saber que puede confiar en estos sitios en momentos de necesidad", agrega. "Si podemos capacitar a las comunidades y, especialmente, a los residentes locales dentro de ellas con las herramientas adecuadas después de un desastre, pueden convertirse en expertos".

Este reportaje pertenece al Impact Journalism Day, un proyecto en el que medio centenar de periódicos en todo el mundo publican historias sobre proyectos positivos que contribuyen a cambiar el mundo.