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TRIBUNA

Predicar con el ejemplo

España pide más integración fiscal pero no es capaz de reducir su crisis en ese campo

Los diputados del PP aplauden al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tras la aprobación de los presupuestos.
Los diputados del PP aplauden al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tras la aprobación de los presupuestos. EFE

Corre la segunda mitad del año 2017 y en algún lugar de Europa se escucha decir: […]“Y por eso proponemos un presupuesto anticrisis común, un seguro de desempleo europeo y euro bonos”. El Ministro de Economía alemán se da la vuelta y mira con cara perpleja a su ayudante. Después de reflexionar un instante, respira hondo y pregunta:

—Harald, ¿He escuchado bien y el Ministro de Economía del Reino de España ha pedido un presupuesto anticrisis común, un seguro de desempleo europeo y euro bonos?

—Sí, señor ministro— responde su ayudante.

—Pero Harald, ¿España no tiene el déficit público y la tasa de paro más alto de los países de la zona Euro?

—Sí, señor ministro— responde Harald ojeando sus papeles. —Para ser exactos, el año pasado tuvo el 4.54% del PIB de déficit y una tasa de paro del 19%.

El ministro se rasca la cabeza y pregunta:

—¿Cómo llevan el tema de la deuda pública?

—No muy bien…— responde Harald de forma tímida.

—¿Me puedes dar detalles?

—Sí, señor ministro, recientemente han vuelto a situar su nivel de deuda por encima del cien por cien de su PIB— responde Harald después de revisar lo datos de nuevo.

—¿Pero España no era uno de los países con mejor situación fiscal antes de la crisis?— comenta el ministro a su ayudante de forma sobresaltada.

—Sí, señor ministro, pero desde 2009 ha tenido una serie de déficits fiscales enormes y la deuda lleva un tiempo sin control— responde Harald.

—Bueno, me decía el ministro español que están bajando el gasto pero por lo que me dices eso no ha sido suficiente ¿estarán también subiendo los impuestos para solucionar el problema fiscal, no?— pregunta con esperanza el ministro.

—Bueno… no exactamente señor— dice en voz baja el ayudante.

—Harald favor, recuérdame los datos de presión fiscal en España.

Harald nervioso, rebusca entre sus papeles y le susurra que en el 2015 los españoles soportaron una de las presiones fiscales más bajas de la zona Euro.

—¿Cómo?— exclama irritado el ministro.

—Sí, señor. España tuvo una presión fiscal algo menor del 39% del PIB en 2015, mientras que la media europea superaba el 45%.

Como un resorte el ministro exclama —Es decir, ¿yo obligo a los alemanes a pagar en impuestos el 45% de lo que ganan y los españoles, con el déficit más alto de Europa, y que están pagando 39 euros de cada 100 Euros que ganan, proponen una reforma por la cual debo decir a mis votantes que paguen más impuestos por si a los españoles les va mal?

—Eso parece ser señor ministro—, dice entre tímidos carraspeos Harald.

Parece una broma, pero esta conversación puede que no se encuentre muy alejada de la realidad en un futuro cercano. Según ha publicado este mismo diario existen rumores de que España quiere presentar una propuesta en Bruselas con la intención de refundar el Euro, incluyendo en ella, medidas como las mencionadas anteriormente. Y aunque es cierto que pocos discuten la necesidad de avanzar en la integración fiscal, resulta chocante que la propuesta pueda venir de un país que no ha sido capaz de resolver su crisis fiscal. España presenta importantes desequilibrios en las cuentas de la Seguridad Social con una de las tasas de sustitución más altas de la OCDE y ha alcanzado unos niveles de déficit y de deuda pública récord en Europa. Al mismo tiempo, cuenta con un sistema impositivo ineficiente que presenta la menor capacidad recaudatoria (o presión fiscal) de la eurozona. Resulta igual de paradójico que la propuesta provenga de un país con una de las tasas de paro más altas de Europa y que lleva décadas tratando de resolver el problema de la precariedad laboral sin ningún resultado.

No ponemos en duda que va a ser necesario avanzar en la integración fiscal y en los mecanismos de reparto del riesgo entre los países para completar el proyecto del euro y conseguir un área monetaria óptima. Pero nos parece normal que Alemania se pueda negar a adoptar las propuestas arriba descritas. Debemos ser cumplidores y resolver nuestros propios problemas antes de pedir la solidaridad de nuestros vecinos del norte.

José Ignacio Conde Ruiz es profesor de economía de la Universidad Complutense y Juan Rubio-Ramírez es profesor de economía de la Universidad de Emory.

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