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Soberanía Alimentaria

Jane Battersby gana el premio Daniel Carasso 2017

La experta sudafricana en desarrollo urbano y lucha contra la pobreza en las ciudades africanas brinda una entrevista a Seres Urbanos

Jane Battersby durante la entrega de Premios de la Fundación Carasso en Valencia, el pasado 19 de mayo de 2017. Ampliar foto
Jane Battersby durante la entrega de Premios de la Fundación Carasso en Valencia, el pasado 19 de mayo de 2017.

La investigadora Jane Battersby es reconocida internacionalmente por sus trabajos de desarrollo urbano en la lucha contra la pobreza de las ciudades africanas. Acaba de recibir el premio Daniel Carasso 2017 a la investigación científica multidisciplinar, en alimentación sostenible. Le ha sido entregado por la Fundación el pasado 19 de mayo en el marco de una jornada sobre “(in)disciplinas para repensar la alimentación”, desarrollada en el Jardín Botánico de la ciudad de Valencia.

Comentamos con ella algunos aspectos de su vida profesional con un horizonte de gran actividad.

P. ¿Cuál es su objetivo principal para disminuir la pobreza urbana en las ciudades africanas?

R. Mi papel es llamar la atención sobre la inseguridad alimentaria en ciudades africanas y apoyar a los gobiernos, agencias de desarrollo y fundaciones en la adopción de medidas con un enfoque adecuado en el abastecimiento alimentario. El mensaje es que la seguridad alimentaria debe encuadrarse en un sistema sostenible basado en la equidad y justicia para todos los actores de la cadena de valor y los consumidores.

P. Como experta en seguridad alimentaria de la universidad de Ciudad del Cabo, ¿podría identificar los principales problemas derivados de las regulaciones administrativas en este contexto?

R. Uno de los principales problemas de la seguridad alimentaria urbana es que los gobiernos africanos rara vez la reconocen como un problema urbano. La mayoría de los programas políticos se centran en zonas rurales y no hay medidas específicas a escala local. Ello supone que cuando un municipio plantea su inseguridad alimentaria, no figura en las prioridades establecidas. La mayoría de las administraciones locales en África del Sur, y de forma general en África, promocionan la agricultura urbana de forma aislada. Simultáneamente, los urbanitas más pobres dependen de comerciantes, que se consideran un problema en lugar de identificarles como instrumentos clave en el abastecimiento. En nuestro trabajo hemos encontrado que muchos departamentos municipales tienen influencia en la seguridad alimentaria, con frecuencia de forma negativa, pero no lo reconocen. Este es el problema principal.

P. La sostenibilidad alimentaria es la piedra angular de una sociedad urbana justa y democrática. ¿Cómo se ve este tema en el African Centre for Cities?

R. El centro considera la alimentación como un medio básico para entender la pobreza en una urbanización dinámica. Tenemos cuatro proyectos en temas alimentarios urbanos en colaboración con otras universidades africanas. Próximamente vamos a lanzar un nuevo proyecto sobre “espacios nutricionales” que operará en seis ciudades de tres países africanos. Es un proyecto multidisciplinar enfocado al vecindario y a las intervenciones municipales en la gobernanza del sistema alimentario, sobre la prevención de enfermedades no contagiosas. La interacción alimento-salud tiene un punto de convergencia importante.

P. África es el continente con mayor crecimiento demográfico y proceso de urbanización a nivel mundial. ¿Cuál es el papel de la agricultura urbana en el abastecimiento de alimentos frescos?

R. En nuestros trabajos hemos encontrado que la gran mayoría de los ciudadanos se abastecen de alimentos a través de los mercados y no de la producción propia. La agricultura urbana con producción comercial a pequeña escala juega un papel importante en el sistema alimentario local, sobre todo en productos frescos perecederos. Considero que los esfuerzos de la Administración local promocionando los huertos urbanos pueden ser una solución incompleta. Vengo argumentando que se viene utilizando como “arma de distracción masiva”. Mi preocupación no es sobre los méritos de la agricultura urbana en relación a la sostenibilidad ambiental, sino de la forma en que ha sido utilizada para distraer la atención frente a retos sostenibles de mayor importancia en el sistema alimentario, donde la agricultura urbana se ha utilizado como excusa para no realizar cambios más amplios. La Administración local en África se hizo más abierta y menos represiva hacia la agricultura urbana, en los 90 dentro del contexto de ajustes estructurales relacionados con los precios alimentarios. El cambio de actitud hacia la agricultura urbana previno un declive en los niveles de vida que hubiese ocasionado un problema político. De forma similar, la demanda de sostenibilidad de la agricultura urbana se utiliza para disminuir las responsabilidades de la Administración y el sector privado sobre el impacto ambiental del sistema alimentario y las decisiones de planificación que remodelan el sistema.

P. Como geógrafa urbana, se encuentra involucrada en proyectos de investigación donde los agricultores urbanos producen efectos positivos en el medio ambiente y la socioeconomía local. ¿Cuál es la situación en las ciudades africanas?

R. Mientras soy crítica en la forma que la agricultura urbana (especialmente los huertos urbanos individuales y comunitarios) que ha sido vendida como la solución a la seguridad alimentaria urbana, reconozco que hay unos beneficios significativos de dicha agricultura urbana. En zonas de la Ciudad del Cabo encontramos que los huertos pueden tener beneficios sociales, relacionando a los vecinos y elevando la seguridad en las calles. Hemos visto también que la presencia de agricultura periurbana (comercial y a pequeña escala) juega un papel importante permitiendo un abastecimiento alternativo en el extremo de la cadena, donde los comerciantes pueden comprar directamente a los agricultores y, al mismo tiempo, benefician los recursos de agua, la biodiversidad, etc.

P. De forma global, las grandes explotaciones agrarias comerciales están aumentando en África del Sur, en contraste con las pequeñas granjas. En consecuencia se reduce el número de puestos de trabajo. ¿Qué medidas políticas considera deberían aplicarse?

R. No es fácil la respuesta ya que varía según el contexto. En África de Sur, durante los últimos veinte años, hemos visto un cambio masivo en el sector agrario y en la cadena alimentaria, con gran concentración de poder en las grandes explotaciones agrarias, industria y detallistas, y muy poca regulación. Simultáneamente a dicha concentración se ha producido un apoyo a los pequeños agricultores, pero con un enfoque separado del sistema alimentario. El sector comercial es criticado por la Administración, pero se le permite actuar, pues se ve que es económicamente eficiente. La realidad es que no solo disminuye el número de puestos de trabajo, sino que empeoran las condiciones del mismo. La inseguridad alimentaria en los trabajadores del campo es extremadamente alta. El gobierno nacional identifica que el sector agrario es una fuente potencial de nuevos empleos, sin considerar la realidad de las condiciones de trabajo.

P. Finalmente, indíquenos su opinión sobre la importancia de las siguientes actividades en áreas urbanas: Globalización y políticas de género.

R. Globalización: Considero que la globalización debe unirse a la soberanía alimentaria. Con frecuencia se establece un sistema binario poco exitoso entre globalización y localización del sistema alimentario. Los que abogan por la soberanía alimentaria no dan respuesta a interrogantes sobre alimentación de las ciudades. Necesitamos enfoques más pragmáticos. Observemos cómo la gente se involucra en el sistema alimentario. Lo que vengo argumentando es que un sistema alimentario basado en la diversificación de fuentes y tipo de cadenas es más resiliente. Sin embargo hay que reconocer el poder relativo del propio sistema y la influencia que tienen los grandes detallistas en los gobiernos locales donde los pequeños comerciantes son marginados. Es esencial la gobernanza del sistema alimentario que mantenga la diversificación.

Políticas de género: El sistema alimentario está altamente influenciado por el tema de género, desde la propiedad de la tierra, el trabajo en la agricultura, y la naturaleza de la participación en la seguridad alimentaria. Creo que es necesario estudiar cómo el género afecta al consumo y a la salud.


Isabel de Felipe es Profesora “Ad Honorem” de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro del Consejo de Dirección del itdUPM (Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano). Pertenece al Consejo Asesor de Cooperación de la Universidad Politécnica y es evaluadora de proyectos de varias instituciones. Ha dirigido numerosos proyectos en América, Asia y África, y ha colaborado en proyectos de investigación de la UE, publicado artículos y libros, y participado en congresos, en el ámbito de la Agricultura para el Desarrollo. 

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