Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“¿A qué Pedro Sánchez creemos?”

Recopilamos algunas cartas al director de lectores de EL PAÍS que opinan sobre el ex secretario general del PSOE

“¿A qué Pedro Sánchez creemos?”

¿Quién manda en el PSOE? Al principio se creía que Pedro Sánchez tenía ese "privilegio". Tras su dimisión se comprobó que no, y con ello descarté al PSC catalán, apoyo más fuerte del ex secretario general. Después pensé en “los socialistas de arriba”, como los llaman algunos, pero su etapa en el socialismo español ya estaba acabada y todos están de acuerdo en que no es bueno seguir removiendo el pasado. Entonces, solo quedó que la respuesta a mi pregunta estuviera en el sur, en Andalucía con Susana. Y no lo veo raro ya que de esta comunidad sale gran parte de los votos del PSOE.— Juan Martín Cañete (Sevilla)


¿A qué Pedro Sánchez debemos de creer? ¿Al que dijo que no pactaría con los populismos o al de ahora que apuesta por un pacto progresista con Podemos y los sindicatos? ¿Al que afirmó que la renta básica universal era inviable económicamente o al de ahora que lo ve posible, aunque no haya explicado de dónde piensa sacar el dinero para financiarlo? ¿Al que se refería a España como una nación indivisible o al nuevo Pedro Sánchez que habla de una España plurinacional? Aliarse con los populismos no es el camino que debe seguir el PSOE, que en todo caso debe apostar por recuperar el espacio de centro izquierda, el discurso moderado y socialdemócrata que llevó a este país a alcanzar las mayores cuotas de bienestar social y de libertad nunca antes conocidas.— Patricio Simó

 

Soy corto de miras en la política, aunque entiendo que la necesidad de acción es inminente. Ayer, escuchando la radio, oí a Pedro Sánchez que, mientras daba cuentas de sus razones, motivos y propósitos, flotaba y bailaba entre conceptos abstractos y trascendentales tales como igualdad, progreso, unión y otros. Estos no me aclararon nada, tajantemente nada de lo que haría con ningún asunto de repercusión directa y real. Y seguía: “debemos agrupar, frente al inmovilismo, a toda la izquierda”. Habló, entre aplausos, de intenciones y deseos. No de soluciones. Entiendo que la política no es el arte de los fines, sino la ciencia del funcionamiento.— Alberto Barata Aznar (Valencia)

 

Regresa Pedro Sánchez a dar más guerras internas al PSOE. Y sin ideas. Lo mismo pasa de proclamar una España federal, a una España plurinacional. Y todo en lugar de defender la Constitución de todos y para todos. No, Sánchez no busca un socialismo integrador, histórico, fuerte y necesario en la gobernabilidad de España, como ha sido siempre. Parece pretender lo que al final sería un simple partido satélite de Podemos, que terminaría fagocitado y diluido por los más radicales. Ahora que Iglesias ya no tiene de coleguita heredero a Errejón, ¿Sánchez pretende ocupar su trono envenenado? Qué lástima que este político más conocido como Mr. No es no, el mismo que perdió en sus años de dirigente todas y cada una de las elecciones llevando al socialismo a sus mínimos más históricos, regrese solamente por su ataque combinado de ego, revancha y rencor. ¿Socialista o socialisto?— David García (Madrid)

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.