Podemos y el frente popular de Judea
Los que, desde posiciones socialistas, vivimos la Transición, nos ilusionamos con la llegada del PSOE al Gobierno; ilusión que fue decayendo a medida que sus políticas traicionaban las señas de identidad del partido. Cuando sus normas, en particular las económicas, comenzaron a no distinguirse de las que dictaría la derecha, algunos miramos hacia IU, creyendo que era el refugio adecuado. Nos llevamos una nueva decepción: las luchas internas y su incapacidad para renovarse dejaron a la organización sin posibilidad de influir mínimamente en la política española. El 15-M volvimos a recuperar la ilusión, pero acabaremos perdiéndola si pablistas y errejonistas se empeñan en imitar a los dirigentes del frente popular de Judea, de La vida de Brian.— Enrique Chicote Serna.Arganda del Rey (Madrid).


























































