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Los bancos suizos ya no quieren clientes americanos

Las entidades financieras los consideran “conflictivos” por la presión fiscal de EE UU

Banco Credit Suisse
Banco Credit Suisse GETTY

La noticia del diario Handelszeitung no ha llamado mucho la atención, salvo entre la comunidad de expatsde origen americano. La embajadora de Estados Unidos en Suiza, Suzi LeVine, hizo llegar una carta a los principales bancos suizos pidiendo que no se discrimine a sus compatriotas. Afirma que “muchos ciudadanos americanos se quejan de que se les niegan servicios bancarios en Suiza” y termina pidiendo una reunión con los directivos para solucionar el problema.

En Suiza viven y trabajan unos 40.000 ciudadanos de Estados Unidos, o con doble nacionalidad. Pero estos clientes se han convertido en “indeseables” para las instituciones financieras helvéticas, que los consideran un problema dada la enorme presión fiscal a la que les somete Washington. Y son ya cientos los que renuncian a su nacionalidad para liberarse de dicha carga.

La principal razón detrás del conflicto se llama FATCA (siglas en inglés de Foreign Account Tax Compliance Act). Esta ley obliga a los bancos extranjeros a informar de los haberes de ciudadanos americanos, quienes deben declarar sus ingresos (incluso cuando son residentes en el extranjero) y pagar impuestos. Algo que las voces críticas ven como “doble imposición”.

El Departamento de Justicia pretende así evitar la evasión fiscal y prevé colosales multas para los bancos que ayuden a sus nacionales en dicha evasión. Razón de más para que los prudentes suizos no miren a sus clientes americanos con mucho aprecio estos días.

La carta de la embajadora no ha hecho ninguna gracia, ni en el sector bancario ni entre la opinión pública, que ha inflamado las redes sociales denunciando la hipocresía de un Gobierno que primero puso contra las cuerdas a la banca suiza, y ahora se escandaliza cuando esta toma medidas para protegerse.

Al margen de Estados Unidos, solo hay otro país en el mundo que aplica este tipo de presión fiscal sobre sus ciudadanos: Eritrea.

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