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Operación salida: cuatro claves para elegir una silla infantil

El 16% de estos dispositivos no consigue el aprobado, según un estudio del sector

Operacion salida
Un niño sentado en su silla infantil, dentro del coche.

La llegada de un bebé cambia todo. Incluido, el mobiliario del coche. La búsqueda de la sillita adecuada se convierte, para muchos padres, en un repaso exhaustivo a decenas de listas y catálogos. Pero, ¿cómo elegir la más adecuada? ¿qué factores se deben valorar? Cada año, el RACE (Real Automóvil Club de España) publica un estudio sobre los denominados oficialmente Sistema de Retención Infantil (SRI). Y el último informe concluyó que un 16% de los dispositivos analizados no conseguían el aprobado. Un dato que preocupa a un sector que se ha marcado para 2020 el objetivo de que ningún niño muera en un accidente de tráfico por no llevar este tipo de sistemas de seguridad. Aún queda camino por recorrer: cuatro menores fallecieron en 2015 por no tenerlo puesto, según los datos provisionales de Tráfico.

¿Dónde comprar?

Lo primero: “Se debe llevar el vehículo a la tienda para poder probar los diferentes modelos”, subraya el RACE. Y, una vez allí, la Fundación Mapfre recomienda “fijarse bien en todo lo que ofrece el punto de venta”: si los vendedores están bien informados o si ayudan en la instalación del SRI. ¿Por qué? “Porque un Sistema de Retención Infantil mal colocado multiplica por cuatro el riesgo de muerte en caso de producirse un accidente”, alerta la DGT.

¿Dónde instalar la silla?

El pasado 1 de octubre entró en vigor un nuevo decreto del Gobierno que cambió radicalmente la normativa española. Desde entonces, los menores que midan menos de 1,35 metros deben ir obligatoriamente en un SRI y siempre en los asientos traseros. Solo se prevén tres excepciones: que el automóvil sea biplaza; que la parte de atrás ya lo ocupen otros niños en sillita; o si las condiciones del vehículo impiden instalar ahí todos los sistemas de retención.

¿A contramarcha?

Los expertos recomiendan que, si los niños tienen menos de 15 meses, deben usarse sillas en sentido contrario de la marcha porque minimizan las lesiones. Al colocar a los menores de esta forma, la espalda soporta toda la fuerza del impacto; según explica la Fundación Mapfre. En ese sentido, el proyecto de investigación europeo CREST concluyó que, en caso de siniestro, las lesiones más frecuentes entre los pequeños de menos de dos años se producen en el cuello (fractura o dislocación de cervicales). “Por ello, usar un asiento mirando hacia atrás evita desplazamientos relativos entre la cabeza y el tórax en casi de accidente frontal”, recalca la Fundación Mapfre.

¿Qué factores valorar?

La elección de una silla debe girar en torno a tres características principales del niño: su peso, altura y edad. Pero, a su vez, deben valorarse qué ofrece el SRI. El informe de RACE de 2016 sobre estos dispositivos —que analiza la seguridad ante impactos laterales y frontales; así como su ergonomía, facilidad de manejo, limpieza y confección— recomienda, en primer lugar, comprobar que la silla quede “firmemente instalada al vehículo una vez colocada".

“Para garantizar una sujeción óptima hay que prestar atención a que los cinturones estén lo más rectos posibles y que no se hagan pliegues”, subrayan los autores del estudio. Además, apostilla el informe, una buena silla infantil es intuitiva y fácil de utilizar. “Y, en ella, el niño está sentado de forma cómoda, relajada y dispone de suficiente espacio sea cual sea su altura y su tamaño”, remachan los expertos de RACE.

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