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Temible renovación

A la hora de renovar el carné de conducir, los que no utilizamos maquinitas o juegos electrónicos pasamos un mal rato al enfrentarnos con una de las pruebas. Consiste ésta en conducir “simultáneamente” dos supuestos vehículos por dos supuestas carreteras con distintos trazados y sin topar con los bordes. La mano derecha conduce un coche y la izquierda otro. Es una prueba que, comentada después de mi última renovación, he comprobado que asombra tanto como enfada a cuantos la sufren.— Carlos García Martínez.

 

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