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Chatarra constitucional

Una norma diseñada para dar estabilidad al Gobierno puede lograr que no haya Gobierno

Según el artículo 113 de la Constitución, para derribar a un gobierno se exige una mayoría absoluta (176 votos) y un candidato alternativo
Según el artículo 113 de la Constitución, para derribar a un gobierno se exige una mayoría absoluta (176 votos) y un candidato alternativo

Los expertos hablan de basura espacial para referirse a la chatarra que amenaza la integridad de los satélites. Algo parecido pasa en política, donde también existe la basura institucional, normas diseñadas para cumplir una función que se convierten en chatarra inservible y peligrosa.

Es el caso de la moción de censura constructiva, regulada en el artículo 113 de la Constitución. Para derribar a un Gobierno, la norma exige una mayoría absoluta (176 votos) y un candidato alternativo (y solo se puede usar una vez en la legislatura). Nada que objetar a primera vista. Sin embargo, si lo piensan, en democracia cualquier decisión debería poder ser revocada por una mayoría igual o superior a la que adoptó dicha decisión. ¿Por qué se necesitan 176 votos para derribar a un Gobierno investido con 130? ¿No debiera bastar con 131?

El objetivo del 113, copiado de la Ley Fundamental de Bonn, era blindar al Gobierno frente a la experiencia de Parlamentos caprichosos que caracterizó a la República de Weimar. Y lo logró, pues dicha moción solo fue usada con éxito una vez, en 1982, cuando Helmut Kohl depuso a Helmut Schmidt tras lograr que los liberales cambiaran de bando (y ni siquiera la usó plenamente, porque a continuación convocó elecciones para validar su mayoría).

Pero las normas tienen en ocasiones consecuencias no intencionadas y una norma diseñada para dar estabilidad al Gobierno puede lograr que no haya Gobierno. Mientras que en los sistemas parlamentarios puros como el británico basta que el Gobierno pierda una votación para derribarlo, en España un Gobierno con mayoría simple podría perder cuantas votaciones quisiera sin verse obligado a convocar elecciones. Un Gobierno con mayoría simple se convierte al día siguiente de la investidura en un Gobierno blindado, pues ni siquiera una mayoría absoluta contraria podría derribarlo si no presenta un candidato alternativo. Eso disuade a posibles abstencionistas (PP, Podemos o nacionalistas) de apoyar la investidura de un Gobierno PSOE-Ciudadanos porque saben que más adelante no podrían derribarlo ni siquiera con los 219 votos que lograron aunar para rechazar su investidura. El resultado perverso del artículo 113 es adelantar la inestabilidad e impedir la formación de Gobierno. Por eso vamos a elecciones.@jitorreblanca

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