Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

María Kim & Agustín García

María Kim y Agustín García, integrantes del dúo creativo Totpoc, posan en su estudio de Valencia.
María Kim y Agustín García, integrantes del dúo creativo Totpoc, posan en su estudio de Valencia.

TOTPOC, el nombre de su estudio, es también una declaración de intenciones: poco y de todo o todo pero poco a poco. De compartir escuela a trabajar mano a mano, pasando por el registro civil, María Kim Esplugues (Valencia, 1988) y Agustín García Valverde (Casas Ibáñez, Albacete, 1988) estudiaron diseño industrial en Valencia. Agustín continuó formándose y ambos enlazaron trabajos para otros diseñadores –como Odosdesign– o para estudios de arquitectura –como el de Vicens y Ramos en Madrid–. Su primera decisión consistió en moverse por su cuenta y proyectar una máquina. Les ayudó el padre de Agus, que es mecánico.

Ese primer diseño fue la llave: un aparato de rotomoldeo para fabricar prototipos y experimentar con materiales y formas. Con la máquina a pleno funcionamiento, comenzaron a construir prototipos. Presentaron algunos de esos diseños en ferias con el objetivo de venderse como diseñadores, pero les empezaron a realizar pedidos. Decidieron aprender cómo funciona una empresa. Hoy no venden un producto, sino “todo su proceso de fabricación”. Se alimentan de pocos encargos y de artículos únicos. Pero aclaran que “dedicarse a crear es arriesgarse a vivir al límite”. De momento, lo que ganan lo invierten para seguir experimentando. La lámpara de suspensión Piñata es el primer producto que han comercializado con diferentes tamaños y acabados. Ha nacido de su cabeza, pasado por su ordenador y salido de sus manos. Literalmente ponen su sello de principio a fin, porque también se encargan de los envíos.