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El príncipe Guillermo logra un acuerdo contra la caza ilegal

El nieto de Isabel II se defiende de las críticas y asegura que ha estado trabajando durante meses entre bastidores para lograr un pactor para poner fin al tráfico de marfil

En medio de las críticas que está recibiendo por su escaso papel en la vida oficial de la familia real británica, el príncipe Guillermo ha alzado la voz para denunciar la caza ilegal, una de las causas en las que trabaja. En una entrevista al Daily Telegrah, el nieto de Isabel II habla de los campos de África donde rinocerontes y elefantes mueren bajo el sol abrasador. "Es tan triste ver este desperdicio", dijo.  Horas antes el duque de Cambridge respondía a las acusaciones de que es "perezoso", y dijo que había estado trabajando entre bastidores durante meses para reunir a 40 jefes de transporte global y a organizaciones benéficas para firmar una serie de promesas para acabar con el tráfico de marfil y cuerno de rinoceronte. Y añadió que ser etiquetado como un príncipe a tiempo parcial era "parte del trabajo". Hasta el 23 de febrero Guillermo, de 33 años, solo había participado en dos actos oficiales en lo que va de año, mientras la reina, a punto de cumplir 90 años, había asistido a una docena.

Guillermo de Inglaterra
Guillermo de Inglaterra alimenta a un rinoceronte en un parque animal de Reino Unido en 2012.

En su lucha por combatir la caza ilegal, Guillermo de Inglaterra ha recordado las cifras que apuntan a que 1.338 rinocerontes murieron a manos de los cazadores furtivos el año pasado, aunque el número real es probable que sea aún mayor. "Sabemos más o menos lo que está pasando allí, se puede controlar y registrar con bastante facilidad. Los números son enormes ", explicó el príncipe. "El problema real es lo que ocurre en otros países de África Central, por ejemplo, donde la guerra civil y la inestabilidad significa que es mucho más difícil de controlar. ¿Quién sabe qué horrores se están desarrollando allí?". Y añadió: "La ignorancia, la codicia, las presiones culturales, todo ello contribuye a la caza furtiva".

El príncipe también confesó: "Me gustaría ver Jorge y Carlota en África". El pasado otoño ya envió una carta al Financial Times en la que reclamaba que se acabara con la caza furtiva de animales y que se detuviera el comercio ilegal de especies en África. "No sé cómo explicaría a mis hijos que hemos dejado morir al último elefante o rinoceronte salvaje, ni tampoco qué sentiría", escribía.

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