Barbie completa su armario con prendas de Moschino

El director creativo de la firma, Jeremy Scott, viste a dos muñecas —una caucásica y otra afroamericana— y lanza una pequeña colección cápsula

La Barbie Moschino caucásica.
La Barbie Moschino caucásica.

Barbie, a sus 56 años, es la muñeca más polifacética de la historia. Ha sido Grace Kelly y princesa Disney; encarna profesiones con las que los niños sueñan como profesora, médico, veterinaria, astronauta o dentista; domina el campo del deporte y sus modalidades —baloncesto, patinaje artístico, tenis, hípica o natación— y hasta ha surcado los mares convertida en sirena. Sin embargo, a esta bambola todavía le queda un papel por interpretar, el de musa de Moschino, y el diseñador Jeremy Scott ya se lo ha adjudicado.

El director creativo de la firma italiana, que transformó la presentación de su colección primavera-verano 2015 en un desfile de muñecas, ahora ha vestido a dos barbies —una caucásica y otra afro-americana— con prendas y accesorios que portan el inconfundible, extravagante, excesivo y gráfico sello de Scott, el mismo que ha convertido bolsos, camisetas, cinturones y playeras en objetos de deseo de los fashionistas más influyentes. "Quería traer todos los elementos de Moschino a Barbie y viceversa. Lo que más me gusta de ella es que es la musa definitiva, ha vestido cada estilo y diseño imaginable y al mismo tiempo cada profesión con la que puedas soñar", ha dicho el diseñador estadounidense.

La Moschino Barbie, que está llamada a ser objeto de coleccionista sobre todo por los 140 euros que cuesta, lucirá las prendas más icónicas de la marca: una camiseta blanca con el eslogan The most Moschino t-shirt ever (la camiseta más Moschino que nunca) —y que ya anticipa que la idea de este proyecto es la de más Moschino sobre Moschino—, una falda abotonada de cuero y una cazadora biker del mismo material. Los complementos ideados para completar el inmenso armario del que ya goza la muñeca no podían ser otros que el mítico cinturón con las letras doradas de la marca; un desmesurado collar, al menos para el escuálido cuerpo de Barbie, de cadenas y medallones; y la mochila acolchada que colma las estanterías de las tiendas más lujosas de Moschino, como la del Soho en Nueva York o la de la comercial via Sant'Andrea en Milán.

La Barbie afroamericana de Moschino.
La Barbie afroamericana de Moschino.

Mattel, esa fábrica californiana de sueños infantiles, pondrá a la venta las muñecas el 9 de noviembre y Moschino hará lo propio con una pequeña colección cápsula compuesta por ocho piezas, ambas disponibles en su página web y en exclusiva en el sitio online Net-A-Porter cuya vicepresidenta, Sarah Rutson, se ha deshecho en elogios con la firma y el diseñador: "La muñeca junto con la colección ready to wear de Moschino traerá a la vida la visión creativa de Jeremy, con la que nuestros clientes disfrutarán", ha asegurado Rutson.

Barbie ya ha demostrado en el pasado que se pirra por las firmas como cuando rindió homenaje al diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, vistiendo como él o cuando se bajó de los tacones y puso los pies sobre la tierra calzándose zapatillas de Münich y Victoria, unos mocasines bicolor de Krack o botines planos estilo años sesenta de Margo Cardona, junto con otras seis firmas españolas más. Aunque las medidas de esta muñeca en una mujer real serían imposibles, quizá dentro de poco se pueda ver en alfombras rojas a Miley Cyrus o Katy Perry —admiradoras acérrimas de Jeremy Scott— transformadas en las barbies de Moschino.

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