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La costura como segunda oportunidad

En Ghana, miles de niñas encuentran en la educación y el aprendizaje de un oficio una salida a la esclavitud laboral a la que son sometidas por comerciantes cuando llegan a la capital en busca de oportunidades

  • Aisha quiere ser costurera. Cuando tenía 15 años, trabajó durante seis meses como kayayei, porteadora de mercancías sobre su cabeza, en la capital de Ghana, Accra. Un tipo de trabajo infantil peligroso para la salud --provoca fuertes dolores de espalda-- al que se dedican unas 200.000 niñas en el país, según las estimaciones de las organizaciones locales.
    1Aisha quiere ser costurera. Cuando tenía 15 años, trabajó durante seis meses como kayayei, porteadora de mercancías sobre su cabeza, en la capital de Ghana, Accra. Un tipo de trabajo infantil peligroso para la salud --provoca fuertes dolores de espalda-- al que se dedican unas 200.000 niñas en el país, según las estimaciones de las organizaciones locales.
  • Amina llegó a Accra cuando apenas era una niña. Tras casi diez años trabajando como kayayei, no ha podido regresar a su pueblo natal. Dos de sus hermanas menores han seguido sus pasos.
    2Amina llegó a Accra cuando apenas era una niña. Tras casi diez años trabajando como kayayei, no ha podido regresar a su pueblo natal. Dos de sus hermanas menores han seguido sus pasos.
  • Tres kayayei esperando turno de trabajo en el mercado principal de Accra.
    3Tres kayayei esperando turno de trabajo en el mercado principal de Accra.
  • Cuando el cuerpo falla, algunas kayayei como Marine optan por trabajar en la venta callejera a los alrededores del mercado de Accra.
    4Cuando el cuerpo falla, algunas kayayei como Marine optan por trabajar en la venta callejera a los alrededores del mercado de Accra.
  • Muchas de las adolescentes descansan los domingos, único día de la semana en el que se reencuentran con amigas, beben algún té o simplemente escuchan música de sus comunidades.
    5Muchas de las adolescentes descansan los domingos, único día de la semana en el que se reencuentran con amigas, beben algún té o simplemente escuchan música de sus comunidades.
  • Una joven kayayei cocina en pleno mercado de Agbogbloshie
    6Una joven kayayei cocina en pleno mercado de Agbogbloshie
  • Una gran mayoría de las jóvenes regresan a sus comunidades embarazadas o con sus bebés.
    7Una gran mayoría de las jóvenes regresan a sus comunidades embarazadas o con sus bebés.
  • Cuatro jóvenes regresan de trabajar en el mercado de Tamale, al norte de Ghana, tras una caminata de casi tres horas.
    8Cuatro jóvenes regresan de trabajar en el mercado de Tamale, al norte de Ghana, tras una caminata de casi tres horas.
  • A partir de los ocho años las niñas dejan de asistir a la escuela para asumir más responsabilidades en sus hogares.
    9A partir de los ocho años las niñas dejan de asistir a la escuela para asumir más responsabilidades en sus hogares.
  • Sandrin asiste al centro de oficios que coordina la ONG española Educo en Tamale. Ella ha decidido aprender a tejer telas, y así evitar ir a la ciudad para trabajar como kayayei.
    10Sandrin asiste al centro de oficios que coordina la ONG española Educo en Tamale. Ella ha decidido aprender a tejer telas, y así evitar ir a la ciudad para trabajar como kayayei.
  • El gobierno incluye a los chicos en los programas de educación para las kayayei. A estas escuelan asisten los hijos de estas trabajadoras, quienes la mayoría de las veces no tienen otra salida que vivir del trabajo duro del mercado.
    11El gobierno incluye a los chicos en los programas de educación para las kayayei. A estas escuelan asisten los hijos de estas trabajadoras, quienes la mayoría de las veces no tienen otra salida que vivir del trabajo duro del mercado.
  • En los centros de oficio, las jóvenes aprender además a leer y escribir. Ahora el gobierno busca crear microcréditos para que creen sus propios negocios.
    12En los centros de oficio, las jóvenes aprender además a leer y escribir. Ahora el gobierno busca crear microcréditos para que creen sus propios negocios.
  • Una máquina de coser, que cuestan unos 50 euros, es el anhelo de la mayoría de mujeres en las zonas campesinas de Ghana. Con ella pueden realizar piezas que luego venden en los mercados cercanos, y vestimenta para sus hijos.
    13Una máquina de coser, que cuestan unos 50 euros, es el anhelo de la mayoría de mujeres en las zonas campesinas de Ghana. Con ella pueden realizar piezas que luego venden en los mercados cercanos, y vestimenta para sus hijos.
  • Victoria Safura lleva dos décadas trabajando en la zona norte con las kayayei. Ella cree que la educación es la herramienta más efectiva para evitar que las niñas viajen a Accra.
    14Victoria Safura lleva dos décadas trabajando en la zona norte con las kayayei. Ella cree que la educación es la herramienta más efectiva para evitar que las niñas viajen a Accra.
  • Dos jóvenes esperan el inicio de clases en la escuela de EDUCO en Tamale. Ellas no sólo quieren aprender a coser sino también quieren asistir a la universidad.
    15Dos jóvenes esperan el inicio de clases en la escuela de EDUCO en Tamale. Ellas no sólo quieren aprender a coser sino también quieren asistir a la universidad.
  • Cristiana volvió a su comunidad en Tamale tras trabajar como kayayei en Accra. Ahora quiere que su testimonio sirva para frenar a otras niñas de su comunidad en su intento de huir para trabajar en el mercado.
    16Cristiana volvió a su comunidad en Tamale tras trabajar como kayayei en Accra. Ahora quiere que su testimonio sirva para frenar a otras niñas de su comunidad en su intento de huir para trabajar en el mercado.