Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Así se siente un hombre el día después de depilarse todo

¿Sigue avergonzándose él al entrar en un centro de depilación? ¿Qué duele más? ¿Lo puedo hacer en casa? ¿Cómo ha reaccionado mi pareja?

Steve Carell sometiéndose a un depilado por partes en 'Vigen a los 40'. Sus amigos analizan el resultado.
Steve Carell sometiéndose a un depilado por partes en 'Vigen a los 40'. Sus amigos analizan el resultado. Cordonpress

“Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho”, reza un viejo refrán castellano. Y cierto es que, hasta no hace mucho, el vello masculino era un símbolo incontestable de virilidad. Pero los tiempos cambian y las modas mutan. Y hoy, mientras las caras se cubren con barbas, en los cuerpos se impone una depilación que alcanza su apoteosis con la llegada del verano.

Un reciente estudio de Philips revela que el 53% de los hombres y el 69% de las mujeres creen que “cualquier tipo de vello corporal es muy desagradable en la playa y la piscina”. Existe una auténtica lluvia de productos y servicios que luchan contra el indomable vello masculino. Incluso una zona hasta hace poco intocable, como la genital, se ve ahora atacada por cuchillas, rayos láser, cremas y ceras. Para los indecisos, vamos a desglosar las distintas técnicas, pros, contras, causas y efectos de la depilación masculina.

Un reciente estudio revela que el 53% de los hombres y el 69% de las mujeres creen que “cualquier tipo de vello corporal es muy desagradable en la playa y la piscina”

Lo primero: qué quiero depilarme
La depilación ya forma parte de la rutina estética masculina. Según la encuesta de Philips, 8 de cada 10 hombres se han depilado en alguna ocasión. Eliminando el exceso de vello, el hombre se siente más cómodo y atractivo, listo para encarar citas, actividades deportivas o el día a día.

La clave de la depilación perfecta estriba en conocer el propio cuerpo y actuar en consecuencia. El consultor de imagen Txema Mirón cree que el físico y la edad son decisivos: “No es lo mismo un hombre de 23 con un cuerpo definido que un fofisano de 50; la depilación masculina tiene que ser moderada según pasan los años”. Tras el apogeo metrosexual que provocó la fiebre de la depilación total, se impone el trimming o podado: “Ahora no se lleva ni el exceso ni la escasez de vello. Hasta los modelos se dejan algo de pelo para que el resultado sea natural”.

Si te sometes a una depilación integral el primer día y no tienes experiencia previa, te puede producir una especie de 'shock"

Esteban Cañamares, psicólogo

El hombre ya no tiembla
Hay hombres que practican la autodepilación y otros delegan en su pareja: no en vano, el 55% de las españolas asegura haber depilado alguna vez a un hombre. Pero, a su vez, cada vez son más los que se ponen en manos de profesionales. Almudena Velázquez, del salón de belleza masculino Hom Estétic, nos ilustra con su experiencia: “El verano es la temporada alta, pero cada vez hay más clientes que vienen a depilarse todo el año. Lo que más se hacen es la cera en la espalda, que aquí se cobra a 25 euros, pero también glúteos, piernas, abdomen, pubis... Cada zona cuesta entre 10 y 35 euros. Una depilación integral, que incluye todo el cuerpo, asciende a 150”. Hoy por hoy, el hombre ya no tiene miedo a entrar en un centro de estética y ser atendido por una mujer, ni siquiera para depilarse zonas íntimas: “A mí solo se me fue una vez un señor a medio depilar, pero no por vergüenza, sino porque no aguantaba el dolor”, recuerda Almudena.

Cuidado con la cuchilla

Ryan Gosling muy depilado para 'Crazy, Stupid, Love' (2011).
Ryan Gosling muy depilado para 'Crazy, Stupid, Love' (2011).
La maquinilla de afeitar es la forma más fácil, rápida y barata de depilarse, pero también la más peligrosa: el 62% de los hombres españoles ha sufrido heridas rasurándose el cuerpo, según un estudio desarrollado por la compañía Alpha Research. La estilista capilar Cristina Martínez advierte: "Se debe tener especial cuidado con la depilación de pubis y que se evite en zonas como manos o brazos, donde se podría provocar un excesivo endurecimiento del vello”. En estos tres lugares es preferible evitar la cuchilla.

El artista plástico David Farrán, que lleva más de quince años depilándose con cuchilla, discrepa: “No creo que el pelo crezca más duro al afeitarlo. Sí crece más rápido, pero no pasa nada, te pasas la maquinilla las veces que haga falta y ya está”. David prefiere la maquinilla: “Tengo el umbral de dolor muy bajo y la cuchilla solo me provoca picor después de afeitarte, cosa que soluciono echándome aloe vera”.

Mucho más segura que la maquinilla es la afeitadora corporal, y por eso es elegida por el 67% de los hombres a la hora de depilarse.

Cómo depilarse en casa

Tras el apogeo metrosexual que provocó la fiebre de la depilación total, se impone el 'trimming': ni el exceso ni la escasez

Existen centros que recomiendan las cremas depilatorias, sobre todo para ciertos pliegues que la cuchilla no puede alcanzar. Uno de ellos es el centro de depilación Germaine Goya: “Es lo mejor para depilarse en casa, pues resulta muy cómodo y totalmente indoloro; su único inconveniente es que, al no eliminar el vello de raíz, solo dura dos o tres días”.

Sin embargo, quienes han usado estos productos alguna vez ponen bastantes más pegas. David Farrán señala: “Escuecen, huelen raro y me irritan mucho la piel; a un amigo le provocaron hasta quemaduras”. Y el publicista Txema Mirón añade: “Para los varones son menos efectivas, ya que nuestro vello es más grueso. Por otra parte, a día de hoy a los hombres les sigue dando vergüenza comprar productos de depilación”.

Dar cera, pulir cera

Al principio de depilarme todo, mi chica llegó a decirme que tenía la sensación de estar acostándose con otra persona”

La cera depilatoria es uno de los métodos más duraderos, pues quita el vello de raíz, y no vuelve a salir hasta cinco o seis semanas más tarde. Pero los hombres se resisten a ella por una razón fundamental: el dolor. Txema Mirón apunta con sarcasmo: “Muchos chicos, animados por sus novias, se depilan con cera en pleno verano y parecen cochinillos de Segovia. Yo solo aconsejaría este sistema a hombres muy peludos que quieran pulir sus hombros y su espalda”. En el mercado hay infinidad de ceras para intentarlo en casa, pero para evitar sustos es mejor acudir a un centro especializado.

La esteticién Almudena Velázquez defiende el uso de cera al chocolate, que es una cera de baja fusión, pero con más temperatura que la tibia: “El pelo masculino es muy fuerte, y este tipo de cera dilata los poros y hace que el vello salga más fácilmente, además de relajar la piel y calmar la irritación. La cera tibia, que se aplica con una máquina de rolón, se la recomiendo a clientes sensibles porque duele menos que la caliente”. Para suavizar molestias, antes de la sesión hay que evitar el sol y darse un baño caliente para abrir los poros; y después, tomar una ducha fría e intentar no sudar. ¡Ah, y nada de alcohol!

Adiós definitivo al vello
Sea por láser o luz pulsada, la ventaja y el inconveniente de la fotodepilación es el mismo: que es para siempre. Por eso, debes tener muy clara tu decisión, sobre todo si te vas a depilar todo el cuerpo.

Cristina Rojo, psicoterapeuta experta en estas lides, sostiene: “Solo las clínicas que trabajan con láseres de alta gama te garantizan resultados eficaces”. ¿Precios? En Corporación Capilar, por ejemplo, realizan una depilación integral en ocho sesiones por una cantidad que ronda los 3.000 euros. ¿Caro? Hay que hacer cuentas, porque igual compensa, ya que es para toda la vida. Pero sí es doloroso: “No te voy a engañar, algunas veces ves las estrellas cuando te aplican el láser, pero si eres muy sensible te podemos poner una crema anestésica”, advierte la esteticién Cristina Martínez.

El consultor de imagen Txema Mirón realiza alguna matización: “Creo que lo de depilarse entero al láser está pasado de moda. Ahora se lleva jugar con las zonas según la época del año. Además, si no tienes un cuerpo ultradefinido puedes quedar ridículo”.

Y qué pasa el día después
¿Qué siente un hombre tras su primera depilación? Como es obvio, esto dependerá mucho de la personalidad y las circunstancias de cada individuo. Este es el testimonio de David Farrán, que recuerda su debú como una experiencia agridulce: “Me depilé todo el cuerpo y dos días después fui a la piscina. Nunca me había sentido tan desnudo. ¡Hasta me puse rojo! Es todo paranoia, porque te sientes observado, pero solo dos amigos se dieron cuenta de que me había quitado el vello. Y se partieron de risa, claro”.

Para suavizar el trauma postdepilatorio, el psicólogo Esteban Cañamares aconseja ir por partes: “Si te sometes a una depilación integral el primer día y no tienes experiencia previa te puede producir una especie de shock. Es más recomendable empezar por pequeñas zonas y técnicas sencillas, para ir ampliando después el rasurado a todo el cuerpo”. De esta forma, también los demás se irán acostumbrando a la progresiva desaparición de tu vello, sobre todo tu pareja. David, por ejemplo, recuerda que a la suya “le costó un poco adaptarse a mi depilación". "Al principio, llegó a decirme que tenía la sensación de estar acostándose con otra persona”, añade entre risas.

Puedes seguir ICON en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información