Dos septuagenarios eligen arquitecto


FOTO: Héctor Santos-Díez /BISImages
De una antigua “casa barata” de Santiago de Compostela, los arquitectos Álvaro Marín y Alfonso Castro (2ES+) obtuvieron una vivienda de 334 metros útiles sin alterar el lugar. Isabel y José eran dueños de una de esas “casas baratas” en la colonia de la Choupana de Santiago y, dado que la comparten con sus hijos y sus nietos, querían sacarle más partido al espacio y hacer más lógica y cómoda su vivienda. Recurrieron a los arquitectos del estudio 2 es +.
La casas de ese barrio están protegidas como conjunto urbano y, por lo tanto, cualquier obra no puede afectar ni a su fachada ni a sus huecos hacia las vías principales. Se puede ampliar la casa, añadir una planta y un anexo, pero tiene que parecer que allí no ha pasado nada. Así, lo que hicieron los arquitectos fue multiplicar la casa (añadiéndole una planta y sumando más espacio a la planta baja) y organizar la vida en su interior por generaciones. “¿Cómo compatibilizar distintos grados de privacidad y sociabilidad atendiendo a las necesidades de tres grupos de edad distintos?”, se preguntaron. Organizar una planta por generación fue la solución que tomaron: los abuelos se quedarían en la baja, los nietos subirían a la intermedia y los padres se refugiarían en la planta bajo cubierta. La escalera que conecta las plantas es un lugar de encuentro y, como tal, tiene ventanas que se abren desde los dormitorios. Esta es una casa en la que se puede mirar sin tener que salir.
A pesar de este cambio interior, el resto de la intervención no es tan radical, busca más mantener el lugar que alterarlo. Hace de su característica austeridad un credo estético y recurre a un lenguaje sobrio y sencillo para mantener la armonía con la idea inicial del barrio, hoy uno de los más pintorescos de Santiago.
Precio por metro cuadrado según arquitectos: 884 metros cuadrados
Vivienda antes de la reforma:






































































