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CONVERSACIÓN GLOBAL

La recurrente crisis de identidad francesa

La economía, el yihadismo y el auge del Frente Nacional cuestionan hoy qué es ser francés

“¿Qué es hoy ser francés?”. La crisis económica, los ataques yihadistas y el auge de la ultraderecha han conducido de nuevo a los franceses a una pregunta que les atormenta por la ausencia de respuestas. El primer ministro Manuel Valls es el más insistente en que el país sufre “una crisis de identidad” porque los principios de la República —libertad, igualdad y fraternidad… y laicidad— están en entredicho.

Los ejemplos se multiplican. Decenas de asociaciones —y el Frente Nacional— consideran “liberticida” la nueva ley antiterrorista aprobada en el país de los Derechos Humanos. Valls asume que hay “un apartheid social, territorial y étnico”. La crisis económica amplía las desigualdades. Y entre el 25% y el 30% apoya a una ultraderecha xenófoba en un país de tradición multicultural y asilo. Se vota a Le Pen donde antes triunfaban los comunistas.

Pero aún desconcierta más el islam y los cinco millones de musulmanes. El 56% de los ciudadanos consideran el islam como una amenaza. Francia no ha resuelto el encaje de esta religión. O ha errado en el intento, como cuando Sarkozy se inventó el Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional. El sociólogo Emmanuel Todd ha disparado la polémica al calificar de “impostura” la manifestación del 11 de enero contra la matanza en el semanario satírico porque no participaron los desfavorecidos, en su mayoría musulmanes, y por acusar a las élites de alinearse con la islamofobia y el antisemitismo. Ha sido portada en Le Monde o en L’Obs. Como lo fue Michel Houellebecq cuando publicó Soumission, que narra la llegada de un musulmán al Elíseo. Mientras, los tres grandes partidos preparan próximos congresos para aclarar sus principios, su sitio, y hasta para cambiar de nombre. Todo un síntoma.

Los franceses están seguramente perdiendo el tiempo en busca de lo que nunca encontrarán. Lo advirtió hace años el politólogo Jean-François Bayard cuando dijo que hablar de “identidad nacional” es “peligroso”. “No existe. Francia está constituida por oleadas de movimientos humanos”. Pero su tesis no está de moda.

 

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