Columna
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Juegos

Esperemos que en la próxima ocasión Pablo Iglesias le regale a Nicolás Maduro un juego del Monopoly

Hay que reconocerlo: Pablo Iglesias es muy original. ¡Mira que regalarle al rey una recopilación de Juego de Tronos! Hace falta ser muy divertido, y tener mucho apoyo social para perpetrar una estupidez semejante. Gloria a Pablo Iglesias.

Estos días ha andado por aquí su mentora, Chantal Mouffe, viuda de Ernesto Laclau, que ha añadido algunas pequeñas informaciones que nos sirven para conocer más a fondo de qué estirpe vienen estos y sus bromas.

Resulta que el populismo es una buena cosa para la política. Digo yo que la mejor demostración de eso es Argentina, que lleva décadas dominada por una enfermedad repugnante que se llama peronismo, ahora hegemonizada por Cristina Kirchner. Para Iglesias, como para Laclau y Mouffe todo y nada vale a la vez. Es bueno saber de la lucha de clases, pero de lo que se trata ahora es de la presunta confrontación entre la gente y la casta.

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Yo he visto Juego de Tronos, pero me falta por ver los capítulos dedicados a la gente. Los de la casta los he visto todos. Quiero pedirle a Canal Plus que añada después de cada emisión un espacio de debate con Pablo Iglesias como uno de los invitados. Para pillar. Imagino que Felipe VI y yo seremos los más fieles espectadores.

Y mientras tanto, ayudaré a Pablo a vencer a los que desde su partido le acusan de haber sido complaciente con la monarquía por haberle dado la mano al Borbón.

Pablo Iglesias estaba en el Parlamento Europeo cuando coincidió con Felipe. Quizás había ido allí a devolver el dinero que sobraba de gastos sin justificar a los que tienen derecho los diputados europeos, que llegan a sumar 4.000 euros mensuales.

Esperemos que en la próxima ocasión Pablo Iglesias le regale a Nicolás Maduro un juego del Monopoly.

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