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Los niños nigerianos dibujan el horror

Muchos pequeños están siendo víctimas de la violencia de Boko Haram. Así la viven y perciben

  • Alrededor de 800.000 niños se han visto obligados a huir de sus hogares a causa del conflicto en el noreste de Nigeria entre Boko Haram, las fuerzas militares y los grupos de autodefensa civil, según un nuevo informe de UNICEF. En marzo de 2015, Atta Hinna, uno de esos pequeños, refugiado en Maroua, Camerún, hizo este dibujo durante una sesión de terapia de apoyo psico-social en el que reflejaba lo que faltaba en su vida. "He dibujado a mi madre y mi padre. Les echo mucho de menos. No sé si todavía están vivos o están muertos. Desde que comenzó la guerra no los he visto".
    1Alrededor de 800.000 niños se han visto obligados a huir de sus hogares a causa del conflicto en el noreste de Nigeria entre Boko Haram, las fuerzas militares y los grupos de autodefensa civil, según un nuevo informe de UNICEF. En marzo de 2015, Atta Hinna, uno de esos pequeños, refugiado en Maroua, Camerún, hizo este dibujo durante una sesión de terapia de apoyo psico-social en el que reflejaba lo que faltaba en su vida. "He dibujado a mi madre y mi padre. Les echo mucho de menos. No sé si todavía están vivos o están muertos. Desde que comenzó la guerra no los he visto". Unicef
  • Mouhammadou, también refugiado nigeriano en Maroua, Camerún, dibujó esto durante una sesión de ayuda de Unicef el pasado marzo. "Perdí a mi hermano, nuestro bebé. También perdí mi bicicleta y nuestro coche", explicó.
    2Mouhammadou, también refugiado nigeriano en Maroua, Camerún, dibujó esto durante una sesión de ayuda de Unicef el pasado marzo. "Perdí a mi hermano, nuestro bebé. También perdí mi bicicleta y nuestro coche", explicó. Unicef
  • "La gente de Boko Haram le estropeó las piernas a mi padre. Mientras corría, le dispararon, le rompieron los pies y se lo llevaron. Lo hemos perdido todo: nuestro congelador, la televisión, la vajilla, el pollo, la carne de cordero, nuestro canario", relata Mamoudou.
    3"La gente de Boko Haram le estropeó las piernas a mi padre. Mientras corría, le dispararon, le rompieron los pies y se lo llevaron. Lo hemos perdido todo: nuestro congelador, la televisión, la vajilla, el pollo, la carne de cordero, nuestro canario", relata Mamoudou. Unicef
  • "Boko Haram destrozó mi ordenador cuando bombardeó nuestro hogar en Nigeria. Destruyeron todo. Era el ordenador de mi padre, pero yo podía jugar con él. Perdimos nuestra casa. Ahora echo de menos los libros, los lápices, los cuaderno de ejercicios".
    4"Boko Haram destrozó mi ordenador cuando bombardeó nuestro hogar en Nigeria. Destruyeron todo. Era el ordenador de mi padre, pero yo podía jugar con él. Perdimos nuestra casa. Ahora echo de menos los libros, los lápices, los cuaderno de ejercicios". Unicef
  • Mouhammadou, refugiado nigeriano en Camerún y autor de este dibujo, dice: "Perdí mi casa, mi colchón, mi bicicleta, a mi amigo. He perdido mi escuela. Nuestra casa ha desaparecido".
    5Mouhammadou, refugiado nigeriano en Camerún y autor de este dibujo, dice: "Perdí mi casa, mi colchón, mi bicicleta, a mi amigo. He perdido mi escuela. Nuestra casa ha desaparecido". Unicef
  • Rita, de 14 años de edad, refugiada nigeriana en Chad, hizo este dibujo en una sesión de ayuda en el Espacio Adaptado a la infancia en el campamento de Dar es Salaam, en la región del Lago Chad, donde vive con su padre, su madre y su hermana menor. La familia huyó a Chad tras el ataque a la ciudad de Baga, en Nigeria, en enero de 2015. En el dibujo, ella ha representado a todos sus hermanos y hermanas. Les echa de menos y no sabe si están vivos o muertos. "A pesar de que en nuestra familia tenemos nuestras diferencias, si uno necesita ayuda, el resto siempre estará ahí. Cualquier otra persona no le ayudará, pero la familia lo hará. Cuando tienes a tu madre cerca, no estás preocupado por nada. Pero si ella no está, entonces sí tendrás temor", dice Rita.
    6Rita, de 14 años de edad, refugiada nigeriana en Chad, hizo este dibujo en una sesión de ayuda en el Espacio Adaptado a la infancia en el campamento de Dar es Salaam, en la región del Lago Chad, donde vive con su padre, su madre y su hermana menor. La familia huyó a Chad tras el ataque a la ciudad de Baga, en Nigeria, en enero de 2015. En el dibujo, ella ha representado a todos sus hermanos y hermanas. Les echa de menos y no sabe si están vivos o muertos. "A pesar de que en nuestra familia tenemos nuestras diferencias, si uno necesita ayuda, el resto siempre estará ahí. Cualquier otra persona no le ayudará, pero la familia lo hará. Cuando tienes a tu madre cerca, no estás preocupado por nada. Pero si ella no está, entonces sí tendrás temor", dice Rita. Unicef
  • Sali, de 10 años, es hijo de refugiados en Chad que huyeron del conflicto al noreste de Nigeria. "Echo de menos poder ir al hospital en Baga cuando caigo enfermo".
    7Sali, de 10 años, es hijo de refugiados en Chad que huyeron del conflicto al noreste de Nigeria. "Echo de menos poder ir al hospital en Baga cuando caigo enfermo". Unicef
  • Habu tiene 10 años. Es de Nigeria, pero está refugiado en el país vecino, Chad. Pintó esta escena durante su estancia en el Espacio Adaptado a la Infancia, de Unicef, en el campamento de Refugiados Dar es Salaam. Con este dibujo, Habu apunta que echa en falta el acceso al hospital de Baga cuando se pone malo.
    8Habu tiene 10 años. Es de Nigeria, pero está refugiado en el país vecino, Chad. Pintó esta escena durante su estancia en el Espacio Adaptado a la Infancia, de Unicef, en el campamento de Refugiados Dar es Salaam. Con este dibujo, Habu apunta que echa en falta el acceso al hospital de Baga cuando se pone malo. Unicef
  • Abba, el autor de este dibujo, es un adolescente de 15 años refugiado en Chad. Ha pintado a unos niños que van a una escuela, una serpiente, un pescado, plátanos y una piña. Los personajes llevan una bolsa para transportar el material escolar.
    9Abba, el autor de este dibujo, es un adolescente de 15 años refugiado en Chad. Ha pintado a unos niños que van a una escuela, una serpiente, un pescado, plátanos y una piña. Los personajes llevan una bolsa para transportar el material escolar. Unicef
  • Umar, un niño refugiado en Chad, dibujó el pasado marzo a unos niños tiroteados por asaltantes en una escuela.
    10Umar, un niño refugiado en Chad, dibujó el pasado marzo a unos niños tiroteados por asaltantes en una escuela. Unicef
  • Violencia. Decapitados y disparos es lo que pinta Fanta, un niño nigeriano de 10 años que vive en un campo de refugiados instalado en la región de Diffa, en el sureste de Níger, a unos 80 kilómetros al norte de la frontera con Nigeria, país del que huyó. .
    11Violencia. Decapitados y disparos es lo que pinta Fanta, un niño nigeriano de 10 años que vive en un campo de refugiados instalado en la región de Diffa, en el sureste de Níger, a unos 80 kilómetros al norte de la frontera con Nigeria, país del que huyó. . Unicef