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EP Aventura BLOGS Por ISIDORO MERINO

Lecturas para caminantes

Lecturas para caminantes

Los seres humanos pensamos gracias a los pies (en ocasiones, también con los pies). Somos así de listos porque un ancestro del género Homo (¿erectus?) se alzó del suelo y dio dos pasitos, como los bebés. Esa capacidad de moverse en posición vertical, sobre dos patas, es la que distinguió a los primeros humanos de las otras bestias y la que finalmente nos permitió dominarlas. También es la responsable de nuestros dolores de espalda, pero esa es otra historia. / ULI WIESMEIER / CORBIS

01 Wanderlust, una historia del caminar
Rebecca Solnit.

Traducción de Álvaro Matus. Capitán Swing
Para la autora, existe una clara relación entre el caminar y el pensamiento, un deseo de descubrir la naturaleza y el mundo a pie, lo que los románticos alemanes denominaron wanderlust. Analizando temas que van desde la anatomía humana hasta el urbanismo, pasando por los gimnasios y las costumbres sexuales, Solnit sostiene que tras cada paso que damos, incluido el caminar por gusto, hay un significado político, estético y social, y lo busca en los paseos de famosos escritores, artistas, alpinistas, filósofos...

02 Caminar
Henry David Thoreau. Traducción de Federico Romero. Ediciones Ardora

"Creo que no podría mantener la salud ni el ánimo sin dedicar al menos cuatro horas diarias, y habitualmente más, a deambular por bosques, colinas y praderas", escribe Henry David Thoreau (1817-1862), topógrafo, “inspector de ventiscas y diluvios” y autor de ensayos como Sobre la desobediencia civil (1849), Walden (1854) o Caminar, su obra más conocida, un elogio de las virtudes del deambular y el pensamiento salvaje, de la felicidad de las excursiones a pie, disfrutando del silencio y la imponente naturaleza: "Todo lo bueno es salvaje y libre (...) el aburrimiento no es sino otro nombre de la domesticación”.


03 Elogio del caminar
David Le Breton. Traducción de Hugo Castignani. Siruela

“Caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia. Lo sumerge en una forma activa de meditación que requiere una sensorialidad plena. A veces, uno vuelve de la caminata trasformado, más inclinado a disfrutar del tiempo que a someterse a la urgencia que prevalece en nuestras existencias contemporáneas. Caminar es vivir el cuerpo, provisional o indefinidamente. Recurrir al bosque, a las rutas o a los senderos, no nos exime de nuestra responsabilidad, cada vez mayor, con los desórdenes del mundo, pero nos permite recobrar el aliento, aguzar los sentidos, renovar la curiosidad. El caminar es a menudo un rodeo para reencontrarse con uno mismo”. Elogio del caminar propone un recorrido literario por la obra de autores como Basho, Stevenson, Patrick Leigh Fermor, Nietzsche, Rimbaud, Rousseau, Thoreau, Nerval, Kant o Gandhi, en una reflexión sobre el camino y sus significados. Un libro que invita al encuentro, a la conversación, al disfrute del tiempo, “a la libertad de detenerse o de continuar el camino”.

04 Los anillos de Saturno
W.G. Sebald. Traducción de Carmen Gómez García y Georg Pichter. Anagrama

En agosto de 1992, el escritor alemán W. G. Sebald (1944- 2001) emprendió una travesía a pie por el condado de Suffolk, en la costa este de Inglaterra. Este viaje le sirvió de material para Los anillos de Saturno (Anagrama), acaso su mejor obra: no es una novela, ni un ensayo, ni mucho menos una guía de viajes, aunque reúne un poco de todo lo anterior.



05 Andar. Una filosofía
Frédéric Gros. Traducción de Isabel González-Gallarza. Taurus

“Para ir más despacio no se ha encontrado nada mejor que andar. Para andar hacen falta ante todo dos piernas. Todo lo demás es superfluo. ¿Quieren ir más rápido? Entonces no caminen, hagan otra cosa: rueden, deslícense, vuelen”.

06 Salvaje
Cheryl Strayed. Traducción de Isabel Ferrer y Carlos Milla. Rocabolsillo

Cuando Cheryl Strayed se lanzó a recorrer sola un largo tramo del Pacific Crest Trail con Monstruo, una descomunal mochila que pesaba más que ella, sin ninguna experiencia en marchas largas y con unas botas de montaña que le quedaban pequeñas, trabajaba como camarera y su vida hacía agua por todas partes: su familia se había dispersado tras la muerte de su madre por un cáncer cuatro años antes, un golpe que la lanzó a la promiscuidad y a coquetear con las drogas. Coincidiendo con el estreno de la película Alma salvaje, con Reese Witherspoon en el papel de Strayed, Roca reedita en versión de bolsillo su libro Salvaje. Como ya conté en este blog cuando salió la primera edición, trata de un viaje interior, del recorrido de mil ochocientos kilómetros que la autora realizó sola y a pie por la cordillera del Pacífico de los EEUU para huir de sus propios demonios. Un libro diferente, conmovedor, ameno y a ratos duro, que gustará a los aficionados a las caminatas y a los amantes de la buena literatura.


07 Las ensoñaciones del paseante solitario
J. J. Rousseau. Traducción de Mauro Armiño. Alianza Editorial

Iniciadas en el otoño de 1776 y publicadas después de su muerte, Las ensoñaciones del paseante solitario pueden ser consideradas como el testamento vital de Jean Jacques Rousseau (1712-1778). Una obra en la que el pensador suizo continuó el camino iniciado con Las confesiones y con los Diálogos: “Mi vida entera no ha sido otra cosa que una larga ensoñación dividida en capítulos por los paseos de cada día”.

08 Un sendero entre las nubes. A pie de Finisterre a Estambul
Nicholas Crane. Traducción de Laura Paredes. Ediciones B

Durante 17 meses el británico Nicholas Crane recorrió Europa a pie, entre Finisterre y Estambul, siguiendo los cordales de la cordillera Cantábrica, los Pirineos, los Alpes, los Cárpatos y los Balcanes hasta el mar Negro. Un "eje mágico” de 10.000 kilómetros entre espacios abiertos, grandes cumbres, misteriosos castillos, bosques y aldeas al margen del mundo moderno.

09 El tiempo de los regalos; Entre los bosques y el agua
Patrick Leigh Fermor. Traducción de Agustina Luengo Ferradas.
Prólogo de Jacinto Antón. RBA

En El tiempo de los regalos y Entre los bosques y el agua, publicados en un solo volumen por RBA, el escritor británico Patrick Leigh Fermor (1915-2011) nos regala algunas de las páginas más hermosas de la literatura nómada, sobre el viaje a pie de un joven de 19 años, en 1933, por una Europa crepuscular y al borde del desastre. Muchos años después de aquel viaje iniciático en el que descubrió el amor y la vida, Patrick Leigh regresó a Grecia, donde había luchado contra los nazis al frente de un grupo de la resistencia, para escribir Mani. Viajes por el sur del Peloponeso (Acantilado), un libro que Robert D. Kaplan considera "la más alta cima de la literatura de viajes en inglés".

10 Montañas de una vida
Walter Bonatti. Ediciones Desnivel

En febrero de 1965, hace justo 50 años, Walter Bonatti (1930-2011) consiguió lo que nadie había logrado hasta entonces: la primera escalada solitaria invernal de la cara norte del Cervino, convirtiéndose en una leyenda del alpinismo. Conocí a Bonatti en 1998, cuando presentó en la librería Desnivel de Madrid su libro Montañas de una vida. De aquella entrevista para El Viajero, recuerdo sobre todo la sonrisa desencantada y una frase lapidaria: “ya no queda nada por explorar”. Bonatti, que además de escalar montañas se había pateado el planeta como reportero de viajes para la revista italiana Época, opinaba que el turismo había terminado por banalizar los viajes, convirtiendo la aventura en mero objeto de consumo.

11 París insólito
Jean-Paul Clébert y Patrice Molinard.

Traducción de Javier Albiñana. Seix-Barral
Hay una palabra francesa - flâneur - que define a quienes pasean por una ciudad sin rumbo ni propósito, al vaivén de las mareas de la multitud, demorándose frente a un escaparate o ante "ese brusco y delicioso rebote de un rayo de sol en una vieja piedra", como escribe Cortázar en su cuento ambientado en París Las babas del diablo. Fotógrafos y escritores son especialmente proclives a tener vocación de flâneurs (Baudelaire y Eugène Atget son dos buenos ejemplos), tal vez por eso los dos oficios a menudo aparecen juntos, como ocurre con este París insólito publicado por Seix Barral con textos de Jean-Paul Clébert (París, 1926), escritor y vagabundo por vocación, inédito hasta ahora en español, y fotos de Patrice Molinard (París, 1922), otro urbanita errante que comenzó su carrera como fotógrafo en los mataderos de La Villete. Clébert convierte sus erráticos paseos por los bajos fondos de la capital francesa en viajes épicos y conmovedores: "Para no morirse de hambre en París se requiere cierta conjunción de cualidades, mente abierta, ojo husmeador, oído avizor, nariz alerta, pierna ligera y cierto desprecio a la propiedad personal".

Scan10203-100012 El caminante
Hermann Hesse. Traducción de Lorenzo Zabala y Ana Mª Carvajal Hoyos.
Editorial Caro Raggio

Textos en prosa, poemas y acuarelas del autor dan forma a un diario de viaje en el que asoman los mismos temas --el viaje iniciático, el individualismo emancipador-- de sus obras más conocidas, como El lobo estepario o Siddhartha.

13 Los trazos de la canción / En la Patagonia
Bruce Chatwin. Traducción de Eduardo Goligorsky. Península
“Los bosquimanos, que recorren inmensas distancias por el Kalahari, no imaginan la supervivencia del alma en otro mundo. Cuando morimos, morimos -–dicen--. El viento borra la huella de nuestras pisadas, y ése es nuestro final”, escribe Chatwin en Los trazos de la canción, un libro sobre Australia que es al mismo tiempo un apasionado elogio de la vida nómada, al igual que otro libro muy conocido de Chatwin: En la Patagonia.


14 Mal de altura
Jon Krakauer.
Traducción de Luis Murillo Fort. Ediciones B y Desnivel

Ya traté en este blog sobre Into Thin Air, del montañero, escritor y periodista Jon Krakauer, publicado en español como Mal de altura (Ediciones B, 1999; Desnivel, 2008), un libro fascinante cuya lectura me dejó sin resuello, como una ascensión al Everest sin oxígeno. Porque de eso trata: es una crónica novelada de la tragedia que ocurrió el 10 de mayo de 1996 en la montaña más alta del mundo (8.848 metros) cuando los miembros de tres expediciones comerciales –Krakauer formaba parte de una de ellas– fueron sorprendidos por una fuerte tormenta mientras descendían de la cima.

15 En busca de las fuentes del Nilo.
Tim Jeal. Traducción de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. Crítica
La azarosa búsqueda de las fuentes del Nilo, una aventura que, entre 1856 y 1876 ocupó a siete grandes exploradores –Burton, Speke, Grant, Baker, Florence von Sass, Stanley y Livingstone- en arriesgadas expediciones a pie por el interior de África, vuelve a las librerías en un exhaustivo libro del novelista y biógrafo Tim Jeal (uno de los mayores expertos en materia de exploraciones africanas).

Comentarios

Realmente caminar es una de las mejores formas de hacer volar el pensamiento, sin embargo no me parece bien el caminar de forma imperiosa como con ganas de llegar a una meta y estar obsesionado con eso, hay mucha gente que lo hace y el no hacerlo les hace sentirse mal, quizá les vendría bien leer uno de esos libros que se recomiendan, aunque no puedo opinar porque no he leído a ninguno de esos autores.
En la lista están los dos libros más hermosos, en el sentido amplio del término, que he leído nunca: Leigh Fermor y Chatwin nos trasladan a unas enseñanzas que nunca se pueden olvidar.
Muy buena selección
Termino de leer Huellas de Fuego, un relato sobre una expedición en Tierra del Fuego, Patagonia Argentina, muy bien escrito por Federico Ezequiel Gargiulo. Lo recomiendo a todo caminante que desee deleitarse con las mejores anécdotas de aventuras, y sus increíbles descripciones del paisaje y su gente..( la poca gente encontrada en el camino...) Saludos y a seguir caminandooooo la vida.
Buena selección, pero para mí -sin duda y sin pretender desmerecer a ningún otro autor- el mejor libro de viajes a pie es Buscando el Sur de Román Morales. Sencillamente, ALUCINANTE!